Al día siguiente
El amanecer trajo consigo una tormenta mediática que nadie esperaba. Los titulares de periódicos, sitios web y noticieros retumbaban con la misma noticia: *"Elisa Galina, la hija secreta de la presidenta del Grupo Galina, es oficialmente presentada como la heredera de uno de los imperios empresariales más importantes del país."*
La fotografía que acompañaba el comunicado mostraba a Elisa con una elegancia que rara vez se veía en sus transmisiones habituales en Twitch. Vestía un traje blanco impecable, su cabello castaño suelto y su expresión era serena pero firme. Para el mundo, esta era la primera vez que la veían bajo esa luz, pero para sus amigas, Diana, Nelly y Marcela, era como ver a una completa desconocida.
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Casa de Marcela
Las chicas estaban reunidas en el comedor de la tepaqueen conversando mientras sus parejas habían ido a comprar ya que apesar de que se habían reunido la noche anterior habían quedado de ir a desayunar a casa de Marcela
Todo estaba tranquilo entre las chicas hablaban de temas triviales y reían hasta que cierta pelirroja dijo que tenian que ver lo que era tendencia en esos momentos
—¡No puede ser! —exclamó Nelly, con el celular en la mano mientras leía el artículo por tercera vez.
—¡Elisa es…! —Marcela no podía terminar la frase, su voz temblaba.
—¿La hija de la presidenta del Grupo Galina? —dijo Diana con incredulidad, dejando caer su taza de café sobre la mesa.
La casa de Marcela, donde las chicas se habían visto y reunido con la castaña la noche anterior, estaba sumido en un silencio incómodo. Las tres se miraban sin saber qué decir, intentando procesar lo que acababan de descubrir.
—Pero… ella nunca nos dijo nada —susurró Nelly finalmente.
—Quizás no podía —respondió Diana, tratando de sonar lógica—. Es obvio que esto era un secreto de estado, o algo así.
—¡Pero somos sus amigas! ¡Merecíamos saberlo! —protestó Marcela, levantándose de golpe.
El ambiente se tornó pesado. No era solo la sorpresa lo que las afectaba, era también la sensación de que, pese a todos los años de amistad, había una parte fundamental de Elisa que nunca conocieron.
—¿Y si la llamamos? —propuso Nelly, rompiendo el silencio.
—No… démosle tiempo —dijo Diana con un suspiro—. Debe estar pasando por mucho ahora mismo.
Las tres amigas se quedaron allí, con los teléfonos en las manos, esperando tal vez un mensaje, una explicación… algo que las hiciera entender por qué su amiga les había ocultado algo tan importante.
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Mientras tanto, en otro rincón de la ciudad…
Brenda, se encontraba en su habitación con la luz apenas filtrándose por las cortinas. Sentada en el borde de su cama, tenía entre sus manos su celular, donde el comunicado oficial y la imagen de Elisa dominaban la pantalla.
No parecía sorprendida. Sus ojos oscuros recorrían cada línea con una calma melancólica. Sabía perfectamente quién era Elisa desde hacía cinco años.
Recordaba aquella noche hace 5 años cuando se reveló lo de su Ex Ana y como la engañaba y también con dolorosa claridad, cuando Elisa, con lágrimas en los ojos, le confesó su mayor secreto: -Soy la hija de la presidenta del Grupo Galina. Mi vida ya está escrita, Brenda. No puedo pedirte que te quedes y me ames,Cuando mi madre le hizo daño a tu familia ,soy hija de la persona que te lastimo a ti y a tu familia,aunque te ame con toda mi alma, no puedo borrar el pasado y lo que hizo mi madre...”-
Brenda cerró los ojos, sintiendo ese nudo en el pecho que nunca terminó de deshacerse. Había amado a Elisa con una intensidad que le asustaba, pero ambas sabían que no podían estar juntas. No porque no quisieran, sino porque ella no puede perdonar como Elisa le mintió y engaño....
y tampoco podía perdonar lo que la Madre de Elisa le hizo a su familia
—Siempre lo supe —murmuró Brenda, dejando el celular a un lado.
Afuera, el mundo ardía con la noticia de la heredera Galina, pero en el pequeño refugio de Brenda, todo estaba en silencio, roto solo por los latidos de un amor que nunca pudo ser.
Y mientras la ciudad seguía girando, cada uno lidiaba con la verdad de Elisa a su manera: sus amigas intentando entender, y Brenda aceptando, una vez más, que algunos secretos no se revelan para ser solucionados, sino para recordarnos que el amor a veces no es suficiente.y como los secretos al ser revelados te pueden lastimar de maneras imaginables
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"Aveces,
el peso del pasado familiar se convierte en un muro que impide que nuestros corazones se unan"
Para:Brenda
~Elisa
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