Danissa , esposa por contrato por elección
Alexander Blossman , busca esposa para lograr heredar la empresa familiar
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Primer capítulo publicado : 9 de septiembre del 2024
Último capitulo publicado : 23 de febrero del 2025
Ayudó a bajar a Danissa al comedor : ya le dieron de alta pero se encuentra debil . Me quedo observándola desde el umbral de la puerta. Su cabello caía desordenado sobre la almohada, su piel más pálida de lo que recordaba
- ¿Lista para bajar? —preguntó con una sonrisa suave, intentando ocultar la inquietud en mi voz.
Danissa levantó la mirada hacia mí y asintió, pero el esfuerzo le arrancó un pequeño suspiro. Su terquedad habitual parecía intacta, pero no iba a dejarla hacer esto sola. Caminé hacia ella, extendiendo mi mano.
- Puedo hacerlo, Alexander —murmura mientras intenta moverse
- Claro que puedes —respondo, arrodillándose junto a la cama— pero no tienes que hacerlo sola
Ella me miró fijamente, como si estuviera evaluando mis palabras, y después, con una ligera inclinación de cabeza, aceptó mi ayuda.
- Está bien, pero no me trates como si fuera de cristal —dice
- Nunca lo haría —respondo
Con cuidado, deslizo mis brazos debajo de ella. Siento cómo su cuerpo tiembla ligeramente, y me aseguro de sostenerla con firmeza, pero sin lastimarla.
- Estás bien? —le susurro mientras la ayudo a ponerse de pie lentamente.
- Solo un poco mareada —admite, apoyando su peso en mí más de lo que seguramente quería.
No dije nada, pero apreté ligeramente su mano en señal de apoyo mientras comenzamos a caminar hacia la puerta. Cada paso que da parece requerir un esfuerzo titánico, pero no se queja ni una sola vez.
Con suavidad, la ayudó a sentarse en la silla preparada especialmente para ella. Puedo sentir su mirada fija en mí, sus ojos oscuros llenos de una mezcla de curiosidad y algo que no logro descifrar. Es como si quisiera preguntarme algo, pero al mismo tiempo dudara de si debía hacerlo.
- No tienes que hacer esto, Alexander —dice de repente, con un tono que mezcla agradecimiento y desconcierto. Sus dedos juegan nerviosos con el borde de la servilleta.
- ¿Hacer qué? —preguntó mientras acomodo su bandeja - Cuidarme. Ayudarme... preocuparte por mí —responde finalmente, sus palabras saliendo con cautela, como si temiera mi reacción. Sus ojos se clavan en los míos, buscando una respuesta que quizá ni yo había encontrado aún.
Me inclino un poco hacia ella, apoyando las manos en el respaldo de su silla, dejando que el peso de mis palabras llenara el aire entre nosotros.
- Prometí velar por ti, Danissa —le digo con voz baja, casi en un susurro. Mis ojos se encuentran con los suyos, y sé que la honestidad es la única opción - estoy aquí porque quiero estarlo, no porque tenga que hacerlo.
Ella pestañea, como si procesar mis palabras le tomara más tiempo del esperado. Luego aparta la mirada, un tenue rubor tiñendo sus mejillas.
- No sé qué decir —confiesa al fin, rompiendo el silencio. Sus manos se aprietan ligeramente contra su regazo.
- No necesitas decir nada. Solo come algo. Necesitas recuperar fuerzas —digo, retrocediendo para darle espacio.
Martha ha hecho un trabajo excepcional. Los platos están preparados con cuidado, como si quisiera asegurarse de que Danissa se sintiera bienvenida y querida. Mientras ella prueba un bocado con lentitud, no puedo evitar observar cada pequeño gesto suyo. La forma en que su nariz se arruga ligeramente al oler la comida, cómo sus dedos tamborilean levemente sobre la mesa en un ritmo ausente.
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Narra Danissa
" Estoy aquí porque quiero estarlo, no porque tenga que hacerlo."
Esas palabras resuenan una y otra vez en mi cabeza, como un eco imposible de ignorar. Las dijo con tanta firmeza, con una sinceridad que parecía atravesar todas las barreras que había construido a lo largo de los años. Pero ¿cómo podía creerle? ¿Cómo podía aceptar que alguien estuviera a mi lado por elección y no por obligación, cuando mi pasado me había enseñado lo contrario?
Recuerdo a mi ex-esposo. Su rostro, su expresión de disgusto mezclada con lástima, cuando le conté lo del aborto. La frialdad en su voz cuando dijo: "Esto no es lo que quiero, Danissa. No puedo seguir con alguien que no me dará lo que necesito." Como si perder un hijo fuera una decisión que yo había tomado a propósito. Como si el dolor no hubiera sido suficiente castigo. Alexander no sabe nada de esto. Él no conoce esa parte de mí, la que aún se rompe al recordar cómo me sentí cuando todo lo que había construido se desmoronó.
Tomo un bocado de la comida que Martha ha preparado. Siento sus ojos sobre mí, atentos, analizando cada movimiento. Quiero pedirle que deje de mirarme así, que no fuera tan... él. Pero sabía que si lo hacía, probablemente se molestaría o, peor aún, intentaría hablar más de lo que yo no estaba preparada para escuchar.
- Alexander... —comencé, mi voz apenas un murmullo.
- ¿Sí? —responde de inmediato, como si estuviera esperando que dijera algo.
No se qué decir. Las palabras estan atascadas en mi garganta, pesadas y amargas. ¿Por qué estás aquí? quería preguntar. ¿Por qué actúas como si realmente te importara? Pero en lugar de eso, simplemente lo miré.
- No tienes que quedarte, ¿sabes? —dije finalmente, desviando la mirada hacia el plato frente a mí.
Veo cómo su expresión cambia
- ¿Y por qué no habría de hacerlo? —pregunta, su tono calmado pero lleno de una intensidad que me hacía querer retroceder.
- Porque esto es un contrato, Alexander. No hay... sentimientos de por medio.
Las palabras sonaron vacías incluso para mí.
- ¿De verdad crees eso? —replica, cruzando los brazos. Había algo en su voz, una mezcla de desafío y algo más, algo que no podía identificar.
- Es lo que tú dijiste aquella vez que firmamos el contrato
Un silencio pesado llenó el aire entre nosotros. Pensé que él dejaría el tema, que lo dejaría pasar como tantas veces antes. Pero esta vez no lo hizo
- Las cosas cambian, Danissa.
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Hola! C8 publicado el día 31 de diciembre Por un 2025 lleno de bendiciones : viajes , conocer a sus escritores favoritos , que las novelas que están incompletas las/los escritores se apiaden de nosotros los lectores , y que todos sus deseos se cumplan!
Regresando a mi novela espero seguir contando con su apoyo así como también lo que escribo en base a mi imaginación sea de su agrado
Danissa al escuchar lo que le dijo el Alexander :
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