Narra Danissa
MartesActualmente me encuentro en la oficina de Alexander,me mandó a llamar, pero no me dijo la razón exacta.Tres cuadros grandes están colgados en la pared, pero algo raro me llama la atención: están completamente cubiertos con un papel blanco, como si estuvieran esperando ser revelados.
Alexander, sentado detrás de su escritorio, me mira y me hace un gesto con la mano, indicándome que me acerque. Con un aire casi solemne, extiende uno de los cuadros hacia mí. Sus ojos brillan con una mezcla de expectación y algo que no logro descifrar.
- Ábrelo —dice, y su voz tiene un tono que, de alguna manera, suena más como una orden que una invitación.
Siento cómo mi pulso se acelera mientras tomo el paquete. El papel cruje entre mis manos al envolverlo, y no puedo evitar pensar que en este momento, cada segundo está teñido de incertidumbre. Al retirarlo, me encuentro con un lienzo en blanco, cubierto por una capa de cartón. Con cautela, levanto el cartón y, al mirar, una oleada de emociones me invade.
Es una fotografía, pero no cualquier fotografía. Es la imagen de la boda, la nuestra. La imagen en la que salgo con el vestido que elegí con tanto cuidado
Un nudo se forma en mi garganta. Es tan extraño ver esta imagen ahora, en este contexto, con Alexander de pie frente a mí. Es como si el tiempo se hubiera detenido por un segundo, atrapando este momento en su forma más pura y cruda.
- ¿Qué opinas? —pregunta Alexander, con una expresión difícil de leer, mientras observa mis reacciones.
Me quedo callada por unos segundos, contemplando la foto, pensando en el significado de ese momento, de ese día. Mientras tanto, Alexander sigue observando, esperando quizás una respuesta que no sé si tengo para ofrecer.
- Es... es un recordatorio —le digo, mi voz un poco más suave de lo que había planeado. —Es un recordatorio de que nuestro matrimonio comenzó en base a un contrato.
Lo digo sin pensar demasiado, como si, al verbalizarlo, pudiera dar sentido a todo lo que hemos vivido desde ese día. La boda, el "sí, acepto" que no estuvo impulsado por el amor puro, sino por las circunstancias.
Alexander no responde inmediatamente. En lugar de eso, me mira en silencio, como si estuviera procesando mis palabras. No veo ira ni tristeza en su rostro, sino una calma inusitada, como si ya supiera lo que diría, como si hubiera estado esperando esta respuesta. Pero lo que ocurre a continuación me deja completamente desconcertada.
Con un movimiento lento pero preciso, abre un cajón de su escritorio. Me pregunto por un momento qué estará buscando, pero no lo cuestiono. Mis ojos siguen fijos en él mientras saca una pequeña caja de terciopelo negro. La sostiene con ambas manos, dándome la oportunidad de contemplar el elegante objeto antes de abrirlo.
Cuando lo hace, el aire parece volverse más denso. En el interior de la caja descansa un anillo, un anillo que brilla con una intensidad cegadora. Un diamante, que claramente es caro, muy caro. Su elegancia es indiscutible. Mi corazón da un salto, pero mis pensamientos se atropellan. No me había preparado para esto. No había anticipado que algo tan... trascendental iba a ocurrir, aquí y ahora, justo en este instante.
- Te propongo un nuevo comienzo —dice, sus palabras suaves pero firmes - te propongo que nuestro matrimonio no sea solo un acuerdo, sino una elección. Un compromiso real, de corazón.
Me quita el anillo que me dio hace meses posteriormente me pone el que saco, y la pregunta que pronuncia me congela.
- ¿Te casarías conmigo, de nuevo?
Mis ojos se fijan en el anillo, en ese diamante que no solo representa un valor material, sino una promesa que no sé si estoy lista para aceptar. En algún lugar profundo dentro de mí, siento un torbellino de emociones. La pregunta me atraviesa como una flecha afilada, y aunque quiero responder, no encuentro las palabras correctas. Mi mente se llena de preguntas y dudas: ¿Qué significa esto? ¿Por qué ahora?
No sé qué decir. Me quedo allí, mirando el anillo, mirando a Alexander, con una sensación de estar suspendida en el aire, incapaz de aterrizar. Cada parte de mí se debate entre decir sí, entre dejarme llevar por la emoción, o negar lo que se me presenta, por miedo a que, una vez más, todo sea solo una fachada.
La respuesta se me escapa, y por primera vez en mucho tiempo, me siento completamente perdida.
El silencio que se extiende entre nosotros es pesado, cargado de expectativas. Cada segundo parece durar una eternidad mientras mis ojos siguen fijos en el anillo, el diamante reflejando luces como si deseara captar toda mi atención. Mi mente está en un torbellino, saltando de un pensamiento a otro, intentando encontrar un camino claro, algo que me permita tomar una decisión, cualquier decisión. Pero nada llega.
Alexander sigue mirándome con una paciencia que parece infinita, como si ya estuviera preparado para todo, para cada tipo de reacción. No me presiona, no apura las palabras, pero el gesto de ofrecerme el anillo,me desarma. Yo había pensado que nuestras vidas ya estaban decididas, que lo que había comenzado como una formalidad podría continuar sin grandes cambios. Y sin embargo, aquí está él, dandome una oportunidad
- Es... —tropiezo con mis palabras, tratando de encontrar la dirección correcta. —Es todo tan inesperado...
Me detengo, incapaz de articular más. La verdad es que no sé ni cómo me siento.
- Sé que esto no es fácil para ti —dice Alexander —No espero que tomes una decisión inmediata. Pero quiero que sepas que esto... no es solo un anillo, no es solo un símbolo. Es una propuesta de algo real, de un nuevo comienzo.
Asiento pero salgo de la oficina de Alexander sin darle una respuesta y lo que resta del dia me centro en contestar llamadas y responder correos tratando de borrar de mi mente la propuesta de matrimonio
----
Hola!
C22 publicado el día sábado, 22 de febrero de 2025, 21:30 p.mEspero contar con su apoyo así como también lo que escribo en base a mi imaginación sea de su agrado

ESTÁS LEYENDO
Esposa por contrato
RomanceDanissa , esposa por contrato por elección Alexander Blossman , busca esposa para lograr heredar la empresa familiar --- Primer capítulo publicado : 9 de septiembre del 2024 Último capitulo publicado : 23 de febrero del 2025