Narra Danissa
LunesSoy la persona más miedosa del mundo, y aún no puedo creer que fui yo, Danissa, quien prácticamente obligó a su esposo a ver una película de terror. ¡En la noche! Ni siquiera sé qué estaba pensando.
La película terminó hace un par de horas, y supongo que Alexander ahora mismo esta durmiendo placidamente . Miro la hora en el reloj de mesa, esperando que sea un horario más "seguro", pero no. El pequeño aparato marca 3:43 a.m. y mi corazón da un vuelco. La hora del diablo, dicen los mitos. Esa hora en la que, según las leyendas, las barreras entre este mundo y el otro se vuelven más delgadas. Esa hora en la que ocurren cosas que nadie puede explicar.
Me cubro hasta la cabeza con la manta, como si eso fuera suficiente para protegerme de cualquier cosa que pueda estar rondando. Por supuesto, el calor empieza a ser insoportable, y mi respiración se acelera. Saco lentamente la cabeza, como si estuviera enfrentando un peligro real, y trato de convencerme de que todo está bien.
"Es solo una película", me repito una y otra vez, como si fuera un mantra. Finalmente, cierro los ojos, pero una última idea cruza mi mente: la próxima vez, nada de películas de terror después de las nueve de la noche.
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Narra Alexander
Me levanto temprano, como cada mañana camino hacia el baño y, bajo el chorro de agua caliente, dejo que los pensamientos se acomoden en mi mente. Al salir de la ducha, me pongo mi traje con movimientos automáticos, ajustando los puños de la camisa y anudando la corbata con precisión. Finalmente, me dirijo al comedor.
Allí, encuentro a Danissa sentada junto a Marthita. Ambas están enfrascadas en una conversación que, aunque no me pertenece, inevitablemente capturo al entrar en la habitación. Me detengo un momento, indeciso sobre si unirme o darles su espacio. Al escuchar sus palabras, la curiosidad me vence.
- Planeo ir con el ginecólogo —dice Danissa, con un tono que mezcla determinación y algo de duda - para resolver el problemita
Marthita ladea la cabeza, mirándola con ternura y cierto reproche.
- Mi niña, ¿Qué te hizo cambiar de idea?—pregunta
Danissa deja escapar una leve risa, amarga y resignada.
- No lo hago por Alexander —responde - dormimos en cuartos separados y no mantenemos intimidad. Esto lo hago por la Danissa del futuro.
Sus palabras me golpean más de lo que esperaba, aunque intento mantener mi expresión impasible. Decido no interrumpir. Retrocedo un paso, dejándolas sumergirse en su conversación. El eco de sus palabras me sigue mientras camino hacia mi despacho, tratando de ordenar mis pensamientos.
Al llegar, el silencio es interrumpido por el sonido del teléfono. Contesto, y la voz de mi madre se hace presente al otro lado de la línea. Su tono es inusualmente animado, cargado de una calidez que no recuerdo haber sentido en mucho tiempo.
- Quiero invitarte a ti y a Danissa a cenar el próximo sábado por mi cumpleaños, y quiero que estén presentes.
Su invitación me toma por sorpresa. Es raro que nos tome en cuenta para algo tan significativo. Le digo que no asistire : honestidad ante todo pero le enviare un obsequio , al colgar, me quedo mirando el teléfono, pensativo
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Narra Danissa
En la mañana nos encontrabamos de camino a la empresa cuando Alexander me comento que su mamá quiere que vayamos a la cena que organizó por su cumpleaños. Es el proximo sabado pero me recuerda del viaje para la boda de su amigo
Actualmente , estoy con Alexander en un centro comercial, y no es cualquier visita casual. Estamos aquí porque van a inaugurar una franquicia de perfumes, una marca que, según él, promete revolucionar el mercado. El centro comercial está lleno de vida, con luces brillantes y música ambiental que parece marcar el ritmo del día. Las personas caminan apresuradas con bolsas en las manos, mientras otras se detienen en los escaparates, admirando las vitrinas decoradas con motivos navideños aunque diciembre aún esté lejos.
Alexander lleva un traje gris impecable que lo hace destacar entre la multitud. Me toma de la mano, guiándome hacia el lugar donde se llevará a cabo la ceremonia.
- Quiero que conozcas al dueño. Es un viejo amigo de mi familia, y seguro te caerá bien - me dice
Cuando llegamos al local, la escena es digna de una portada de revista. Un arco de globos en tonos dorados y blancos enmarca la entrada, mientras una alfombra roja se extiende hasta el interior. Varias personas con trajes elegantes conversan animadamente, sosteniendo copas de champán. Alexander saluda a algunos conocidos, presentándome como si fuera lo más natural del mundo.
Cuando la ceremonia termina, nos dan tres frasquitos mini , mencionan que podemos escoger la fragancia de nuestro gusto. Los aromas son exquisitos, cada uno más sofisticado que el anterior. Antes de regresar a la empresa, Alexander propone que vayamos a comer algo.
- Hay un lugar aquí cerca que te encantará - me dice mientras revisa la hora en su reloj
Acepto sin dudar, el restaurante tiene un ambiente acogedor, con maderas cálidas y una decoración minimalista que invita a relajarse. Compartimos una comida deliciosa, entre risas y conversaciones ligeras, hasta que Alexander revisa su teléfono :
- Tengo una junta - raro pero no le tomo importancia
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Narra Alexander
Despues de dejar a Danissa en la empresa voy a mi reunión secreta con mis amigos. Mis cómplices. Mis aliados en esta misión que he planeado con el único propósito de sorprender a Danissa y celebrar nuestro primer mes de casados.
Llego al café donde acordamos reunirnos, y allí estan mis amigos. Joseph, siempre puntual, me recibió con un gesto exagerado como si fuéramos espías en una película. "¿El hombre del momento ha llegado?", bromeó, mientras los demás reían. Clara ya tiene un mapa desplegado sobre la mesa, y Donovan, como siempre, esta centrado en su teléfono.
- Todo está listo, ¿verdad? —pregunto, tomando asiento y sintiendo un ligero nerviosismo que no quiero admitir
- ¿Listo? Por supuesto. La casa en Miami Beach está asegurada. Dos habitaciones por si quieres espacio... aunque sabemos que no las usarán - dijo Clara , los presentes desconocen que Danissa y yo dormimos en habitaciones separadas
- Ya tenemos hasta los detalles del transporte —agrega Donovan, sin levantar la vista de su móvil —. Y, por cierto, buena elección de la casa. Frente al mar, con una terraza lo suficientemente grande para una cena romántica.
Todo encajaba como las piezas de un rompecabezas. Miami Beach parecía el destino perfecto para olvidar el estrés, la rutina, y cualquier sombra que pudiera haber quedado de los problemas que enfrentamos en el pasado.
Pasamos horas ajustando los últimos detalles. ¿Qué haríamos si llovía? ¿Dónde podríamos encontrar mariscos frescos para una cena improvisada? ¿Qué actividades podrían sorprenderla sin resultar obvias? Mientras más hablábamos, más me convencía de que este viaje no era solo para ella, sino también para mí.
Cuando el reloj marcó las nueve de la noche, nos despedimos. Mis amigos se dispersaron entre risas y bromas, mientras yo me quedé un momento observando la ciudad iluminada.
La última parada fue regresar a casa, donde Danissa seguramente ya estaría dormida, ajena a la conspiración que se tejía a su alrededor. Al abrir la puerta, la encontré en el sofá, con un libro entre las manos y una taza de té humeante en la mesa.
- ¿Cómo fue tu "reunión de trabajo"? —pregunta, arqueando una ceja
- Intensa, pero productiva
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Hola!
C13 publicado el día sabado , 22 de febrero de 2025, 12:30 p.mEspero contar con su apoyo así como también lo que escribo en base a mi imaginación sea de su agrado
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Esposa por contrato
RomanceDanissa , esposa por contrato por elección Alexander Blossman , busca esposa para lograr heredar la empresa familiar --- Primer capítulo publicado : 9 de septiembre del 2024 Último capitulo publicado : 23 de febrero del 2025