008. Presente.

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—Esta bien

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—Esta bien...–susurro, tratando de convencer a Blaise de que no pasa nada y que puede irse sin preocupaciones.

—¿Y si vuelve ese loco?–pregunta frustrado por mi terquedad.

—No volverá.–afirmo con seguridad–. Max me protegerá, ¿Él es un perrito mágico, lo sabias?

Él sonrie.

—¿A si? ¿Y que es lo que hace?

—Su mordida no sana con ningun tipo de magia, solo si yo decido curarla, curará.–explico–. Muestra de su lealtad hacía mí.

—Asombroso, leí sobre ellos una vez–dice pensativo–. No existen muchos como ellos, eres afortunada Jenesis.

Sonrie y me da un suave beso en la frente.

—Lo se.

—Esta bien, me iré.–suspira tomando su chaqueta y se dirige a la salida–. Pero cualquier cosa solo envía una nota y estaré aquí en menos de un segundo.

—Lo haré.–le aseguro, con una pequeña sonrisa de lado, Blaise asiente y sale.

Lo miro desde la ventana creyendo que irá andando pero se aparece en su lugar. Suspiro con cansancio, y me inclino arropando a mi pequeño (gran) Max, en el sofá individual.

Voy a la mesa y recojo la caja de pizza donde aun sobran dos rebanadas, las guardo y tiro la basura, hago un hechizo rápido para que los platos se laven y cierro los ojos, todo esto fue... raro.

Mis ojos se dirigen a una libélula de pergamino y me estremezco, camino hacia ella y la tomó, con mucha lentitud y manos temblorosas la desdoblo.

"La sola idea de que alguien más esté contigo me hacer ver rojo, me hace actuar como un maldito loco, odio que estés cerca de otros hombres, maldita sea, eres mía, ¡mía!"

Trago saliva al leerlo, esto no es bueno, guardo la carta en el cajón de siempre junto a las demás.

Un escalofrío me recorre en ese mismo instante, mi piel se eriza al sentir su presencia, no necesito ni mirarlo para saber que él está aquí.

—Blaise Zabini, ¿eh?–habla con voz siniestra y amenazadora detras de mi–. Tu si que no pierdes el tiempo mientras no estoy.

Lo escucho caminar hacia mí y un instante después esta detrás de mi, uno de sus brazos me rodea por la cintura acercándome a él. Mientras que su mano libre me toma firmemente del cuello.

—Justo ahora estoy muy enojado, mi pequeña cosita descarada.–susurra cerca de mi oído, su aliento caliente me hace estremecer.

—Sueltame...–susurro, mi voz apenas audible.

—Joder no.–me hace dar la vuelta para quedar frente a frente, su máscara me devuelve la mirada–. Odio que estés cerca de otros hombres, de Zabini en especial.–suelta un gruñido, apretando su agarre en mi cintura.

Jenesis || Draco Malfoy (+18)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora