«Él no era mío, pero me seguía a todas partes.»
Jenesis, como su nombre lo indica, fue el comienzo de algo, de todo. Una vez que probé su dulce esencia, supe que no habría marcha atrás. La obsesión se apoderó de mí con una fuerza implacable.
Ella s...
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Me quede a dormir en casa de Luna, su casa es agradable y muy acogedora, a Max también parece gustarle. Toda la noche le di vueltas al tema, Draco va a casarse y... yo solo soy la otra.
Me reprendo a mi misma, ¿como pude dejar que esto sucediera? ¿como deje que me tocara? Yo ya había dejado todo atrás después de la batalla de Hogwarts, había seguido adelante.
Draco había quedado atrás, ¿por qué tenía que volver? Suspiro mientras me levanto y me dirijo al cuarto de baño y me aseo como puedo, aquí no está todo lo que normalmente ocupo.
Para cuando salgo Luna ya a despertado también.
—¿Te quedas a desayunar?–pregunta en cuanto me ve.
—Por supuesto.–asiento.
En realidad me paso todo el día con Luna, hablamos de todo, nos ponemos al día y cuando estoy por marcharme aseguramos vernos más seguido. A Max parece caerle muy bien, y digo ¿a quien no? Luna es la mejor persona que conozco.
...
Estoy frente a mi casa con Max a mi lado, hoy no fui a trabajar, seguro van a descontarme este día pero no me importa, necesitaba descansar, de todo, de Draco...
La noche a caído no se como el día se paso tan rápido, las calles estan casi desiertas. Suspiro y entro a casa, Max entra corriendo y ladrando, le da uno de esos ataques de felicidad, donde salta de un sofa a otro, da vueltas y corre.
Lo que me hace reír y jugar con el por un momento, amo a mi Max. Subo a mi habitación y cuando abro la puerta es cuando me congelo.
Una figura oscura esta sentada en mi cama, su postura parece cansada.
No, una figura no.
Draco.
Me mira cuando cierro la puerta detrás de mi, trae su máscara como siempre, siento la ira volver a hervir bajo mi piel. Es un cínico ya anunciaron cuando se va a casar y sigue aquí.
Lo odio.
¿O no?
Camino hasta el extremo donde esta sentado y me detengo frente a él. Soy un poco más alta, pero solo porque esta sentado.
—¿Que mierda estas haciendo aquí?–le pregunto con la mandíbula apretada.
El inclina la cabeza hacia arriba para mirarme, detesto no poder mirarlo también. Mi ira crece cuando no responde.
—¡Contéstame!
Le grito, quiero controlarme pero no puedo, mi corazón duele, soy estúpida lo sé. Pero más estúpido él por querer estar con dos mujeres a la vez.
—Ayer...–comienza en un susurro, su voz es baja y calmada pero hay un tono siniestro en ella que me hace temblar–... te fuiste y me dejaste como un idiota.