024. Pasado.

648 51 7
                                        

Draco

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Draco.

Me tiene a sus pies, ¿Realmente me tiene a sus pies? Joder, si.

Ella es preciosa, si, amo el hermoso color marron de sus ojos, esas pequeñas pecas que adornan sus mejillas regordetas, sus labios, joder, sus labios son tan suaves como los imaginé tenía muchas ganas de besarala.

Es la primera vez que la beso, y se sintio como el puto paraíso, había fantasiado con sus labios, con besarala como lo hice, es estupido porque ya hemos tenido sexo y no nos habíamos besado.

No la habia besado...

No queria porque entonces eso significaría que ella me gustaba, que me gustaba más de lo que debería, tenía miedo de volverme adicto a sus besos, y sería una jodida mentira si dijera que no lo soy ya.

Es una mestiza... no me gustan los mestizos, ni los asquerosos sangre sucias. Tal vez por eso me empeñaba en insultarla, así podría hacerme a mi mismo creerlo y  así hacer que me dejara de atraer Jenesis, pero no pude.

Yo... termine obsesionando con ella, siempre me habia llamado la atención pero para mi no era más que una tonta chica mestiza y molesta, igual que ese idiota de Potter. Ella es su amiga, y por mucho tiempo odie eso, odiaba que pudiera estar tan cerca de ella y que yo no pudiera de la misma manera.

Odiaba no poder acercarme, hasta hace una año... joder que malditos celos, necesitaba hacerla mía

Cuando la descubrir siguiéndome, mi estupido corazón se aceleró, eso significaba que ella estaba tan interesada en mí como yo de ella.

Me gusta muchísimo, joder, como nunca nadie.

Ella es como yo, siempre creí que estaba jodido, trate de hacer lo que con ella con otras chicas, así podría sacarla de mi cabeza, pero ellas simplemente se asustaban y me llamaban enfermo.

No iba a dejar que me llamaran así.

Pero, ¿Jenesis? Jenesis era diferente, esa cabecita suya es tan depravada como la mía, le excitaba la persecución tanto como a mí,  me encantaba perseguirla, me gustaba la emoción del momento,  sentir lo asustada que esta.

Pero lo que más me gusta es cuando la atrapo, y lucha contra mi fingiendo qué no lo quiere, solo para que su cuerpo la traicione y responda a mi tacto.

Me gusta todo lo que la sociedad llamaría enfermo, incorrecto. A ella también parece gustarle, y joder si no lo aprovecho.

Jenesis y yo somos uno, ella y yo tenemos que estar juntos. Pero mis padres jamas la aceptarían.

Aprieto los puños con ese último pensamiento mientras miro el perfil de Jenesis, es preciosa. Estamos aun sentados en el suelo de la torre de astronomía, nuestros pies se balancean en el borde del suelo, recargandonos en el barandal.

—No puedes decírselo a nadie, Jen.

Jen. Me gusta llamarla así, llamarla como nadie más lo hace.

—Se que es mucho pedir y... guardar silencio sería fatal para ti pero... mi vida... la de mi familia esta en juego.–prosegui después de un momento.

Jen, me mira.

—Mis amigos se enojarían conmigo.

—Lo se... lo se...–aparto la mirada–. Por favor...–suplico patéticamente volviendo a mirarla.

—Esta bien...–susurra, regalándome una pequeña y bonita sonrisa, aunque en sus ojos puedo vislumbrar la culpabilidad.

Decido que no me gusta hacerla sentir asi, pero, vamos, nadie la mando andar metiendo las narices en mis asuntos. Sonrio por mis adentros.

—Tengo que irme...–murmura levantándose, y yo hago lo mismo.

No quiero que se vaya, quiero que se quede mas tiempo conmigo. Ahora que acepte abiertamente que me gusta no quiero que se aleje.

Quiero que se quede conmigo, que sea mía, quiero alejarla de todos, prohibirle hablar con cualquiera, en especial a ese idiota de Zabini, me caia bien hasta que se intereso en Jen, joder quiero que sea solo mía. Trago el nudo que se a formado en mi garganta.

—Quédate...–mi voz es apenas audible, sueno incluso suplicante.

Ella se detiene y me mira sorprendida, si lo se, he sido cruel con ella cuando no finjo ser otra persona bajo la mascara, es lógico que le sorprenda.

—Quiero mostrarte un lugar.–murmuro y me acerco a ella tomando su pequeña mano–. Te gustara, lo prometo.

En verdad quiero que acepte, quiero llevarla a un lugar, por una vez quiero pasar tiempo con ella, dejando de lado el sexo y los gustos raros que tenemos, quiero que esto se agradable para ella.

—Bueno... esta bien.–accede sonriendo, me encanta su sonrisa la hace ver adorable.

Joder, adorable, que cursi me estoy volviendo. Que asco.

—Te veo en el tercer piso, a lado de la estatua de la bruja tuerta, ¿de acuerdo? Ve a tu dormitorio y trae una muda de ropa.

—¿Ropa? ¿Y para que la vamos a necesitar?–me mira con una sonrisa pícara y suelto una carcajada.

—No es nada de lo que estás pensado, pequeña cosita pervertida.–sonrio, pellizcando suavemente su mejilla–. Anda, ve.

Jen, asiente y se va. Yo hice lo mismo, me dirijo a Slytherin lo más rapido que puedo. Toml unos pantalones de algodón y una camisa. Los meto en una pequeña mochila junto a una poción que tambien necesitaremos y emprendo camino hacía el tercer piso.

Cuando llego, Jen aun no a llegado, espero que realmente no se arrepienta de venir y dejarme aquí. Pronto la veo venir y una estupida sonrisa quiere crecer en mi rostro y aunque trato de reprimirla no puedo, ella me la devuelve y se apresura a llegar corriendo.

—Listo, Señor Malfoy.–bromea, le quito la ropa de las manos y la guardo junto a la mía.

Le doy un beso suave y rapido, me gusta besarala.

—Entonces, vamos, Señorita Nyxoria.–sonrio, sacando mi varita apunto a la estatua de la bruja, no sin antes de revisar que no hay nadie cerca–. ¡Dissendio!

La joroba de la estatua se abre lo suficiente para dejar ver un pasadizo secreto.

—Ahora, ten cuidado, es como un tobogán.–ella asiente–. ¿Sabes que? Mejor yo primero así podré atraparte si caes mal.

—Esta bien.–Jen se aparta y yo entro primero.

Me deslizó por la que se diría superficie, y piso mal y caigo al estupido suelo polvoso de piedra. Maldigo al golpearme la maldita rodilla.

—¿Draco? ¿Estas bien?–la escucho preguntar con preocupación–. Bueno, ya voy a bajar.

—¡No! ¡Espe...!–trato de detenerla pero ella ya se ha lanzado, y en menos de un segundo cae sobre mí.

—¡Aaah!–grita al caer sobre mí, y gruñó no pesa mucho pero si que a sacado el aire.

—Joder...–me quejo sin aire.

—¡Upsi!–se rie a carcajadas, mientras yo pongo mala cara aunque se que no puede verme porque aquí abajo todo esta oscuro.

—Vamos, Jen, levántate, o moriré aquí abajo.

—Que exagerado.–se burla pero finalmente baja de mi espalda y yo me levanto–. ¿Que luegar es este?–pregunta, encendiendo su varita iluminación el pasadizo.

—Un pasadizo secreto, esta conectado con Honeydukes.–explico, encendiendo mi varita también y ella alza la cejas sorprendida.

Jenesis || Draco Malfoy (+18)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora