«Él no era mío, pero me seguía a todas partes.»
Jenesis, como su nombre lo indica, fue el comienzo de algo, de todo. Una vez que probé su dulce esencia, supe que no habría marcha atrás. La obsesión se apoderó de mí con una fuerza implacable.
Ella s...
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Cuando despierto son las 4 de la mañana pero a mi lado la cama esta vacía y ni si quiera se siente calor sobre ella. Draco no esta y por lo visto lleva tiempo fuera de la cama.
Me incorporo y tallo mis ojos para ahuyentar el sueño y entonces haciendo aun lado las sábanas me levanta, y voy al baño a revisar, Draco no esta ahí, ni el la habitación.
Esto hace que me preocupe un poco, ¿dónde podría estar Draco a estas horas?
Decido arriesgarme y salir a buscarlo, me pongo un sueter ya que hace bastante frio, cuando bajo a la sala común de Slytherin esta vacía como era de esperar.
Salgo y me adentro a los pasillos del castillo, las sombras que se forman son muy escalofriantes, me abrazo a mi misma el frío aquí es más intenso.
Pasados unos 5 minutos dando vueltas por los pasillos, no lo encuentro por lo que decido que es mejor volver a la cama. Aunque me ire directamente a Ravenclaw, dentro de unas horas cuando vea a Draco le preguntaré porque desaparecio.
Pero entonces al subir una de las escaleras encuentro la puerta de un sala que según yo no estaba antes. Me acerco con sigilo y abro la boca con asombro al ver las mismas chicas que vi unas noches atrás.
Esta vez no se me escapan, ¿que mierda hacen a estas horas? Corro hacía ellas y encantó me ven dejan caer unos libros y corren, pero esta vez soy rápida y con un movimiento de mi varita detengo el golpe que se escucharia al caer los libros. Corro hacía ellas y gruñó frustrada porque no las alcanzo, no voy a seguirlas más en su lugar veré que mierda hay adentro de esa sala.
Entro a la sala con sumo silencio, dentro hay muchas cosas, pilas de objetos que parecen abandonados y que probablemente no sirvan, o puede que si no lo se con exactitud.
Me adentro entre los mini pasillos de entre los objetos y jadeo cuando lo veo, a Draco. Esta frente a lo que parece un armario, parece enojado mientras lo abre, pero al escucharme lo cierra de inmediato.
-¿Draco?-pregunto sorprendida.
-¿Que haces aquí, Jen?-pregunta nervioso, mirando a la puerta como si quisiera comprobar que no hay nadie conmigo.
-Yo... desperté y no te vi, decidí buscarte.-le explico-. ¿Que es lo que haces aquí? ¿Quienes eran esas chicas? Y lo mas importante: ¿Que es este lugar? nunca la habia visto.
Son demasiadas preguntas pero el que este aquí Draco, ya es muy sospechoso y quiero respuestas. Él me mira y se muerde el labio con nerviosismo.
-Mira, te lo contaré todo ¿vale? Pero debes prometerme que no se lo dirás a nadie, que puedo confiar en ti.
-Esta bien, dímelo, tratare de entenderlo.
Él da un paso hacía mi y abre y cierra la boca como si no supiera que decir.
-Vamos a mi habitación, no quiero que nadie escuche lo que te voy a decir.-murmura en voz baja, y toma mi mano guiándome fuera de la sala y encaminandose hacía Slytherin de nuevo.
Miro hacía atras y es cuando veo que la entrada a esa misteriosa sala va desvaneciendose poco a poco hasta que finalmente desaparece.
Mhmm, raro.
...
Una vez en su habitación, Draco se sienta en la silla de su escritorio frente a la cama, yo estoy frente a él sentada en el borde de esta.
-Muy bien, entonces habla. Porque de verdad quiero saber que escondes, esas chicas... no es la primera vez que las veo, ¿Sabes?-digo, rompiendo el silencio que se habia hecho entre nosotros.
Draco, se aclara la garganta mientras se muerde las uñas de la mano.
-Bueno... ya no es un secreto para ti que soy un mortifago.-comienza-. Entonces... el año pasado mi padre no pudo cumplir una misión para quien tu sabes, y fue castigado y enviado a Azkaban, y en su lugar quién tu sabes me eligió a mi para... para...
Se queda callado como si no quisiera decir más.
-¿Para que?-le insisto.
-Para asesinar al director Dumblendore, y así poder acceder a Hogwarts y tener control sobre los estudiantes, con Dumblendore aquí no puede moldearnos a su antojo, al menos a los de sangre pura los otros no le importan demasiado.
Abro los ojos ante la revelación y siento un escalofrío.
-¿Por eso... hechizaste a Bell? Y lo de la botella...-no se ni que decir pero el asiente.
-No se como hacerlo, creí que así... así podria acabar con él de una vez por todas, pero sigo fallando, bueno con la botella aun no lo se.-murmura bajando la mirada.
-¿Y lo de la sala y las chicas?
-Eso bueno... se llama "sala de los menesteres" es una sala que viene y va... quiero decir: solo aparece cuando la necesitas y ahí dentro hay un armario desvanecente que necesito arreglar para así... los mortifagos puedan infiltrarse al castillo... con Dumblendore aquí Hogwarts es como una fortaleza no pueden entrar y si lo arreglo lo podrán hacer. Y las chicas son Crabbe y Goyle transformados en chicas, me avisan cuando alguien viene.
No me doy cuenta que me e cubierto la boca con asombro hasta que soy consiente del escalofrío horrible que me recorre todo el cuerpo.
Así que por eso dejan caer los libros esa es su forma de avisarle a Draco que alguien esta cerca.
-Pero, Draco...-susurro, en un hilo de voz.
-Jen, si no lo hago mis familia morirá.-explica apresuradamente, arrodillandose frente a la cama y abrazandome, recargando su mejilla en mi abdomen-. Yo... necesito proteger a mi madre.
No reaccióno al instante la verdad es que estoy muy conmocionada, si descubrir que Draco era un mortifago además de mi acosador era ya bastante malo.
Lo que me a dicho ahora es el doble de malo, asesinar a Dumblendore, él. Joder apenas tiene 17 años, es un adolescente, que pretende ese... quien no debe ser nombrado, dandole esa tarea tan atroz.
-Esto no debería pasar, Draco.-le digo abrazándolo.
Siento como se le escapa un sollozo pero cuando lo miro no hay lagrimas pero si que su rostro muestra la angustia que siente y me siento verdadero mal por él.
-Estas pagando los platos rotos de tu padre, es.... es injusto.-digo apretando la mandíbula.
Draco no dice nada, pero me abraza más fuerte, soltando sollozos contra mi vientre. Desearía poder ayudarlo, pero me siento tan inutil al no saber que hacer por él.
Aunque siento culpa, por Katty Bell... por la señora Rosmerta, no se que pensar de todo esto.