20. Ceder.

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Llevamos ocho meses juntos, en todo este tiempo juntos ni siquiera has podido elegir una simple película, siempre soy yo quien carga con el peso de esta relación -me reclama Jorge-

Tú sabes que no ha sido fácil para mí -le explico-

Es que el tema es que ni siquiera me dejas entrar, te encierras todo el tiempo -me señala- pero no fuera peso pluma porque ahí claro que te descoses 

Solo hablas porque tienes boca, te estás comportando como estúpido -digo fastidiada-

¿Me amas? -pregunta y me quedo callada- Hassan si tiene razón en algo contigo, estás tan enamorada de ti misma que no hay espacio en ti para nadie más

Jorge -digo y él me detiene-

Se termino Paola, lo poco que había entre nosotros, se acabo -dice tajante para luego salir de mi habitación en casa de Gabriel-

Me quedo ahí, tildada, sin mucho que decir ni hacer, tranquila, porque soy la clase de mujer que no sucede dos veces en la vida. 

Sé que en ocasiones soy difícil de querer, inclusive de entender, pero a mi no me falta nada, eso lo he aprendido en terapia, nunca me faltará nada, porque tengo mucho amor, soy hermosa, tengo un corazón lleno de nobleza y sé querer de una manera bonita cuando la gente lo merece, así que el planteamiento de Tapia no me haría dudar de mí ni de lo mucho que valgo. 

No soy una good vibes girl, tengo un carácter difícil, soy a veces malhumorada, no me cae bien cualquiera, no me interesa caerle bien a nadie, pero soy real y leal. 

¿Estás bien? -pregunta Gabo entrando sin tocar-

Si, ¿por qué? -pregunto acomodando los cojines de mi cama-

Tapia salió hecho una furia -dice tirándose en la cama-

Me termino -digo sentándome frente a él-

¿Y él es el que está enojado? -pregunta sacado de onda-

Ajá...un poco lo entiendo, nunca fui recíproca en nuestra relación -digo sincera-

Él sabía donde se metía -dice Gabo justificándome- ¿Cómo te sientes?

Tranquila, amo la mujer en la que me estoy convirtiendo, estoy tan tranquila, tengo límites establecidos y lo único que me importa soy yo misma, mi paz mental y espiritual, mi nivel económico, recuperar a mi familia y lograr grandes metas -digo y suspiro-

Es que tú no eres una mujer sumisa -dice él sonriendo- eres muy egocéntrica, siempre haces lo que te da la gana

Lo tomaré como un cumplido -digo divertida-

Los hombres siempre buscan una mujer con la que puedan hacer y deshacer, tú les dejas bien en claro que no entras en ese grupo -dice y asiento-

No pudiste decirlo de mejor manera, por favor tú no seas así -digo y él se ríe-

Yo soy un pendejo cuando me enamoro -dice riéndose-

Confirmo -digo burlona-

Hassan va a brincar emocionado cuando sepa que cortaron -dice riéndose-

Y allá vas de chismoso a contarle rápido -digo girándole los ojos-

Comunicativo -me corrige- cuando andes con el Hassan no me puedes abandonar

Sigue soñando, eso no va a pasar -digo riéndome mientras acomodo mi maleta sobre la cama-

¿Qué? No me vas a abandonar o no vas a andar con él? -pregunta alzando una ceja-

Luna; Peso PlumaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora