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Paola De Los Santos
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Último día en Cancún.
El grupo había decidido hacer algo diferente, rentaron una lancha para visitar un cenote escondido, el plan era nadar, tomar fotos y cerrar el viaje con todo.
Pero a medio camino, el motor de la lancha falló, estamos a la deriva, con las olas moviéndonos, no es peligro extremo, pero si hay tensión.
Comencé a sentirme incómoda, no por el mar, sino por una mezcla de ansiedad y recuerdos, Hassan que que notó mi incomodidad, tomó el liderazgo, tranquilizando a todos, comunicándose con el operador, haciendo que todos se sienten y respiren.
Ahí, en ese caos moderado, me di cuenta de algo muy profundo, Hassan no solo me hace reír y me desea, sino que también es mi equilibrio cuando todo se tambalea.
Después de una hora, llegó otra lancha que nos remolcó, todo se resolvió, pero la experiencia dejó huella en el viaje y sobre todo en mí.
Habitación del hotel.
Veo el mar desde el balcón, la noche es silenciosa, Hassan se acerca, me pone los brazos alrededor de la cintura, no hace falta hablar mucho.
Hoy entendí por qué te amo tan distinto -dije sin voltear-
¿Distinto a qué? -preguntó él-
A todos los demás -volteo a verlo- porque contigo no me quiero escapar del mundo, contigo puedo quedarme en él
Nos abrazamos fuerte, no hay pasión desenfrenada, sino una calma densa, de esas que solo se sienten cuando uno ya no necesita probar nada.
Eres mi lugar -me susurró Hassan-
Aeropuerto de Cancún.
Estamos sentados en la sala de espera para subir al jet, traigo un café, una sudadera amplia por el frío del aeropuerto, me recogí el cabello en un chongo mal hecho.
Me urge llegar a mi cama, me causa gracia ver a Hassan, con una gorra y lentes oscuros, chequea su teléfono, pues se había desconectado por completo en estas mini vacaciones.
¿Ya nos va a alcanzar la vida real, verdad? -suspiré-
Sí... y viene con todo -dice sin despegar la vista del celular- mañana tengo grabación y pasado mañana vuelo a Los Ángeles
Ay, no, yo mañana tengo junta con Gabriel, está terco con que quiere cambiar el setlist de la gira...otra vez, me va a traer loca ese hombre -dije haciendo un puchero exagerado-
¿Cómo no quieres que lo cambie? Si el bato saca dolidas cada semana, ¿Qué va a cantar? ¿Los 100 éxitos? -se ríe-
Ambos reímos, nos miramos y en el fondo, se siente el pequeño bajón que da volver a la rutina, entrelacé sus dedos con los míos.
Vamos a estar bien, Hass, ya sabemos cómo se juega esto -dije con una sonrisa sincera-
Sí, pero igual te voy a extrañar bien cabrón -dice acariciando el dorso de mi mano-
Ay cállate, dramático, nos vamos a ver más que Gabito y Nata, de aquí para adelante amor -dije riendo segura-
De aquí para delante chula -me besa-
Sin tanta miel, pero con cariño, de esos que se sienten hasta en la nuca, hasta que escuchamos la voz de la encargada indicándonos subir al jet.
Hermosillo, Sonora
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Luna; Peso Pluma
Fan-FictionMi luna tú la ves por siempre, dile que no me verá, pero tú si estarás.
