Amenaza nivel 2 parte 6

524 24 46
                                        

-imposible". Spider-Man Hablando.

-por un demonio .Pensamiento de personajes.

-no puedo seguir así. Pensamientos de Spider-Man

-haré lo que tu me pidas. Personaje hablando.

Ningún personaje de la serie love is war o Spider-Man me pertenece.


-{}-

Este era un sueño, o un recuerdo muy lejano de su niñez.

En el vasto salón, donde el eco de las conversaciones adultas resonaba como un murmullo distante, un niño permanecía sentado, absorto en la contemplación del bullicio que lo rodeaba. Hombres de negocios, figuras imponentes y trajeadas, tejían una red de palabras y promesas, mientras su padre, cual maestro de ceremonias, se movía entre ellos, sembrando las semillas de la inversión en su floreciente imperio de juguetes.

La presencia de los niños, en aquella reunión de magnates, era un enigma que el niño no lograba descifrar. Tal vez, la lógica dictaba que solo su hermano mayor, heredero del legado paterno, debería ocupar un lugar en aquel cónclave. Sin embargo, el destino, caprichoso como suele ser, lo había arrastrado también a él, a regañadientes, a aquella escena que se sentía tan ajena a su ser.

Mientras la algarabía infantil llenaba el aire, creando un universo paralelo de risas y juegos, el niño se encontraba varado en la soledad de su propio silencio. Incapaz de franquear la barrera invisible que lo separaba de sus semejantes, observaba cómo los demás construían lazos de amistad con la facilidad de quien maneja un juguete.

La soledad, compañera fiel de su existencia, no era una novedad para él. En las aulas, donde las palabras se convertían en jeroglíficos indescifrables y los juegos en laberintos solitarios, la soledad lo había abrazado con la familiaridad de una vieja amiga. Sin embargo, aquella noche, la soledad se teñía de un matiz diferente, un anhelo de conexión que resonaba en lo más profundo de su ser.

El niño deseaba, con la fuerza de un volcán en erupción, romper el hechizo de su silencio, tender un puente hacia aquellos niños que parecían habitar un mundo tan diferente al suyo. Pero las palabras, cual mariposas escurridizas, se negaban a abandonar su escondite, y la ansiedad, como una ola implacable, inundaba su corazón, ahogando cualquier intento de acercamiento.

Así, el niño permaneció sentado, cual estatua de hielo en medio de un torbellino de emociones, observando cómo la noche se deslizaba hacia su final, llevándose consigo la oportunidad de romper el círculo de su soledad.

—" Qué haces ahí solo?".

Una voz, cual eco de un sueño interrumpido, rescató al niño de su ensimismamiento. Ante él, una niña, cuya edad aventuraba superior a la suya, lo observaba con una mirada penetrante. Su cabello, cual noche estrellada, enmarcaba un rostro de belleza enigmática, donde unos ojos rojos, cual rubíes llameantes, ejercían una fuerza de atracción irresistible.

La mirada de la niña, como un imán, lo obligó a romper el silencio que lo envolvía.

—"Sentado", respondió el niño, con la voz apenas audible.

La niña, ante la brevedad de la respuesta, frunció el ceño, cual escultora corrigiendo una imperfección.

—"No te quedes ahí. Tus padres te trajeron a este lugar para socializar, para forjar lazos de amistad", sentenció la niña, con una sabiduría que desconcertaba al niño.

Las palabras de la niña resonaron en el corazón del niño, cual campanadas de una verdad ineludible. La confirmación de su soledad, de su incapacidad para conectar con los demás, lo abrumó como una ola de vergüenza.

THE AMAZINGHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora