El sol se filtraba por las cortinas de la habitación, proyectando rayos cálidos que contrastaban con el ambiente frío del hospital. Penélope estaba recostada en la cama, con Sophie sentada cerca de ella, organizando algunas notas. Sus padres estaban en los sillones a un lado, y los Bridgerton se habían turnado para visitarla durante esos días.
Era su cuarto día internada, y aunque Penélope se veía un poco más estable, los efectos de su enfermedad seguían presentes en su pálido rostro y en la fragilidad de su cuerpo. De repente, la puerta se abrió, y su oncólogo entró acompañado de otros cuatro médicos.
—Buenos días, familia Featherington, —saludó con una sonrisa profesional.
—Buenos días, doctor —respondió Mrs. Featherington, poniéndose de pie rápidamente—. ¿Hay novedades?
El doctor asintió, mirando a los demás médicos antes de fijar su atención en Penélope.
—Sí, tenemos una opción que queremos discutir con ustedes. Hemos estado evaluando su caso cuidadosamente y creemos que podría beneficiarse de un nuevo tratamiento experimental.
Penélope arqueó una ceja, visiblemente interesada, pero también algo cautelosa.
—¿Experimental? —repitió ella.
El doctor asintió y tomó asiento cerca de la cama, mientras uno de los médicos sacaba una tableta para mostrar imágenes y gráficos.
—Es un protocolo en fase 2 que está dando resultados prometedores en pacientes con su tipo de cáncer, carcinoma anaplásico. Se basa en un enfoque de inmunoterapia avanzada combinado con quimioterapia localizada. En términos simples, el tratamiento utiliza un medicamento que estimula el sistema inmunológico para atacar específicamente las células cancerosas, mientras que una quimioterapia de dosis controlada se administra directamente en las áreas afectadas.
Penélope miró al doctor con atención, mientras su madre fruncía el ceño.
—¿Cuáles son los riesgos? —preguntó Portia, con un tono serio pero contenido.
El doctor continuó:
—Como cualquier tratamiento experimental, hay riesgos. Los efectos secundarios más comunes incluyen fatiga extrema, fiebre, dolores musculares y, en algunos casos, inflamación de órganos debido a la sobreestimulación del sistema inmunológico. Sin embargo, hemos monitoreado cuidadosamente a los pacientes que han participado y los resultados han sido alentadores.
Archivald tomó la mano de su esposo con fuerza.
—¿Alentadores? ¿Qué porcentaje de éxito estamos considerando?
Uno de los médicos habló en ese momento, un especialista en oncología molecular.
—En la fase actual, alrededor del 65% de los pacientes han mostrado una reducción significativa en el tamaño de los tumores después de los primeros ciclos. Y más del 40% han alcanzado remisión completa tras seis meses.
—Pero... —interrumpió Archivald, mirando a los médicos—, ¿qué pasa con el otro 35% que no responde?
El doctor mantuvo la calma y explicó:
—En esos casos, el tratamiento no detuvo el progreso de la enfermedad, pero no empeoró las condiciones. Sin embargo, es importante recordar que cada caso es único, y Penélope tiene una buena base médica para intentarlo.
Penélope, que había estado escuchando en silencio, levantó la mano como si estuviera en clase.
—Si decido hacerlo, ¿cuándo empezaría?
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Ikagai
FanfictionElla se fue sin dejar rastro, dejando atrás a su novio y mejor amiga con el corazón roto y una incógnita que los consume. Nadie sabe el motivo por el cual tuvo que marcharse. Años después, regresa inesperadamente, trayendo consigo un misterio que ca...
