Narra Haruka
Annie, Yelena, la señora Azumabito, los niños y yo permanecimos en el barco. De vez en cuando me entretenía mirando el cielo azul y las aves surcando entre las nubes, otras, me encargaba de avivar el fuego agregando el carbón con una pala. En realidad buscaba hacer cualquier cosa con tal de no pensar en todas las tragedias que estaban sucediendo. ¿Por qué? ¿Acaso nos hemos quedado sin alternativas? Nada de lo que habíamos pasado sucedió por mera casualidad, todo tenía que ser así para llegar a este día.
Entiendo que yo no era la única, todos estábamos pasando por la misma situación. Al final me cansé de demostrar un papel tan patético y me fui al camarote. Ni siquiera tenía noción del tiempo, dado que los muchos o pocos minutos que pasé ahí me parecían idénticos: si habían sido cinco minutos o incluso horas, me daba lo mismo. Sumergida en mis pensamientos y el abundante silencio, un toquido a la puerta me hizo regresar. Abrí la puerta luego de unos segundos.
-¿Annie? ¿Está todo en orden?
-Falco tuvo recuerdos.
-Así es. En ese recuerdo voy volando por los aires, seguramente se trata de una señal -respondió con un tono de voz animado.
-Creo que eso debe ser. Pensamos en un plan para ayudar a Armin y a los demás. Es algo arriesgado pero debe funcionar -dijo la rubia.
-Mejor intentar algo por mínimo que sea.
Hubo una pequeña pausa luego de haber contestado. ¿Será que podía ser útil en ese plan?
-Haruka, queremos que el titán de Falco nos lleve volando hasta allá. Pero solo iremos los niños y yo. Será mejor que tú, Yelena y la señora Azumabito se vayan rumbo a Paradise. Ya sé que debe haber un gran desorden pero si se quedan con Historia puede que estén a salvo.
Admito que me deprimí un poco. Aunque, no era mala idea regresar a Paradise, quizás allí podría apoyar a las personas necesitadas y llevar noticias de los hechos.
-Está bien, por hoy no voy a quejarme. ¿Las demás ya lo saben?
-Sí. Y apoyan la idea.
Preparamos todo con entusiasmo -o más bien impulsadas por la impaciencia- y en poco tiempo estaba listo. El barco se hizo pedazos pero con las lanchas nos bastaba. Sentí como si una parte de mi se fuera hacia el campo de batalla sobre las alas de ese titán.
…
¿Qué rayos pasa con el tiempo? De nuevo parece que todo transcurre en velocidad mínima. El hecho de que ninguna de las tres se animara a hablar hacía las cosas más tediosas. La conversión se limitaba a simples comentarios o a repasar las cosas de las que teníamos plena conciencia.
Cerré los ojos y me entregué al rumbo del mar, esperé que me llevara adonde fuera su voluntad. Quizás a casa, quizás con Eren, quizás al mismo lugar pero en otra época.
…
Llegamos al puerto y, como era de esperarse, soldados de la facción jaegerista vinieron a nuestro encuentro. La señora Azumabito intervino convenientemente y pudimos llegar con Historia.
-Me da gusto verte, Haruka.
-Lo mismo digo. ¿Crees que podamos hablar en privado?
La reina asintió y dijo:
-Por favor, lleven a Yelena a una habitación. Señora Azumabito, usted es libre de hacer lo que desee.
-Le agradezco, su alteza. Voy a la cocina para que me preparen un té, ojalá así pueda bajar mi nerviosismo.
Una vez que todos salieron nos sentamos una enfrente de la otra sin que nadie nos interrumpiera.
-Quisiera pedirte un favor. ¿Serías tan amable de dejarme ir con las tropas de auxilio a la población? -dije de golpe luego de relatarle la misión en la que se habían embarcado nuestros amigos.
-Por supuesto, no veo por qué no. Aunque, procura ser cuidadosa.
-De verdad, te lo agradezco. A este paso mis propios pensamientos irán haciendo de las suyas poco a poco, por eso prefiero trabajar.
Historia mandó traer algunos bocadillos para compartir. Eran simples aunque al degustarlos, su sabor era realmente dulce. Y ese dulzor me transportó a ese otro lado, cuando todos los amigos estabamos reunidos y comtemplabamos el muro a través de la ventana, imaginando lo que había más allá.
…
Salí de inmediato con las tropas que auxiliaban a la población. La organización no era la mejor pero funcionaba bien; los heridos estaban siendo atendidos pero aún faltaba remover unos cuantos escombros. Rápidamente fui a ayudar en eso. Por fortuna quienes estaban atrapados seguían con bien, solo les bastaba un buen descanso para recuperarse por completo.
-¡Ya te dije que Eren Jaeger actuó de manera correcta! ¡Él es la esperanza de los eldianos! -gritó la voz de un anciano.
-Aun así, mira cómo estamos, papá. Nos llevará tiempo reconstruir las casas destruidas. Si en verdad estubiera de nuestro lado hubiera hecho menos destrozos.
Narra Mikasa
Después de mucho esforzarnos, el avión logró despegar. Nos quedo un mal sabor de boca por el sacrificio de Hange. Armin, como nuevo comandante, no era una mala idea. Seguro que tomaría las mejores decisiones, empezando por ahora.
Formulamos un plan con dos opciones, de las cuales la primera me parecía la mejor, pero por desgracia, tenía la pinta de ser la menos factible. Nadie, mucho menos yo, quería asesinar a Eren. ¿Cómo puede una mujer tratar de dañar al hombre que siempre ha amado hasta el punto de hacer que su corazón deje de latir? No importaba que sus latidos no hubieran considerado mi afecto, jamás me atrevería a cometer tremenda atrocidad.
Reiner estaba terminando de contarnos su hipótesis cuando de la nada, fuimos transportados al Camino. Era nuestra oportunidad para tratar de negociar con Eren. Casi ni presté atención a las cosas que dijo Armin; mi cabeza era todo un desastre, pues debía buscar las palabras adecuadas para no desperdiciar el momento.
-¡Eren! ¡Quiero cargar tus pecados contigo! ¡Nunca has estado solo!
Corrimos y corrimos, pero sin importar cuándo nos esforzáramos para llegar hasta él, irremediablemente nunca pasábamos más allá de nuestro punto inicial. ¿Era una forma de incitarnos a la pelea o de decirnos que nuestros esfuerzos eran en vano?
Regresamos al avión desesperanzados. Eren quería que pelearamos en su contra. Me pregunto si él ya se había comunicado con Haruka en el Camino. ¿La habrá tratado con dulzura o igual que a nosotros? Quise, con todas mis fuerzas, ser yo la que estuviera en su lugar para evitar el enfrentamiento que se avecinaba, cada vez más próximo.
Continuará…
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𝘔𝘪 𝘓𝘶𝘻, 𝘛𝘶 𝘖𝘴𝘤𝘶𝘳𝘪𝘥𝘢𝘥
Fanfiction"Eren escúchame, no importa en lo que te conviertas, incluso si eres un asesino y todos te vean como un monstruo, sabes que siempre contarás con el apoyo de tus amigos, de tu familia. Yo siempre creeré en tí. No importa qué tanto cambies, en el fond...
