Desde hace un tiempo, un joven le ha pedido a Karin pequeños trabajos fuera de su oficio como prostituta. La constante cooperación, ha hecho que ella se enamore de él, aunque sabe que difícilmente alguien se enamoraría de ella. Sin embargo, nace una...
Como verán, las votaciones a mi pregunta sobre las actualizaciones, quedó en que actualizaría el último fin de semana de marzo, por lo que no actualicé los fines de semana pasado, sin embargo, estaré subiendo actualizaciones el día de hoy, y si no logro subir todo, espero poder hacerlo el sábado o el domingo.
El motivo principal de por qué dividiré las actualizaciones, es porque la lap que me prestan para subir las historias está algo lenta, así que no sé si pueda subir todo el mismo día, por lo que opté subir lo que pueda hoy, y tener sábado y domingo para subir el resto, de ser necesario.
Ya he tardado mucho en actualizar, así que no haré muy larga la introducción, por lo que cualquier otra cuestión a mencionar, lo estaré haciendo al final del capítulo.
Sin más por el momento, los dejo con la actualización n.n
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Desde la aparición de la madre de Sasuke, había quedado congelada, pues desde el primer vistazo, noté la superioridad de la mujer. Si al compararme con su prometida ya me sentía menos, conocer a su madre solo reafirmó mi inferioridad.
¿Cómo podría conformarse Sasuke con una humilde prostituta cuando el ejemplo de mujer que tenía por madre era una Duquesa hermosa, elegante, inteligente y refinada? Ante la multitud, podía mantenerme firme con descaro, y Sasuke lo aprobaba para sostener su engaño. Pero la elegancia de su madre para imponerse sin estridencias era algo que yo jamás podría imitar, y él, con su estatus, necesitaría justamente eso en una esposa.
Ya había renunciado a conquistarlo al compararme con su prometida, pero quedaba un resquicio de esperanza. Conocer a su madre la mató por completo.
—¿Estás bien? —apenas alcancé a distinguir la voz de Sasuke a lo lejos, pero seguía tan ensimismada en mi decepción, que no le presté mayor atención. Sin embargo, Sasuke me sacó bruscamente de mis pensamientos cuando me tomó en brazos y me subió al carruaje.
—¿Sasuke? —pregunté confundida y podía sentir cómo mi cuerpo temblaba entre sus brazos.
Quería llorar ante la pérdida de la esperanza, y lo último que necesitaba, era que Sasuke me viera devastada. Sería mucho con lo que lidiar si él se mostraba indiferente o incluso molesto por mi reacción.
—¿Tanto te lastimaste? Quizá te rompiste el pie —él comentó al verme a la cara.
Al tenerme en sus brazos, indudablemente había sentido mi cuerpo temblar y no me di cuenta que lloraba hasta que él señaló que podría tener el pie roto. Era la primera vez que lloraba frente a él.
Mi pie dolía, pero sabía que no estaba tan mal. Tampoco intentaba hacer quedar mal a la prometida de Sasuke a sus ojos, y quería aclarárselo a él, pero las palabras no salían de mi boca.
—No debiste fingir que no te dolía tanto. Hay que atenderte rápido —dijo Sasuke que me había sentado en el carruaje y se sentó a lado mío sosteniéndome por la cintura evitando que el traqueteo del carro me hiciera saltar demasiado durante el viaje.