Capítulo 52 (especial)

48 3 0
                                        

Me encontraba en el cementerio, enfrente de la tumba de Alonso, era algo difícil estar aquí, aunque habían pasado meses.
-Se que te hubiese encantado conocer a tu sobrino o sobrina. Tengo cuatro meses de embarazo, aún no sé el sexo pero me quiero esperar a que nazca.
Es una pena que no estés aquí con nosotros, han pasado tantas cosas, me hubiese encantado que estuvieras aquí para ayudarme, aconsejarme y animarme.
Si he tenido discusiones con Steve, nos dimos unas tres semanas . Los dos necesitábamos pensar supongo, tuve que volver para ayudar a nuestros amigos y eso le molestó, quizás en un futuro saque mis dotes para conducir y los de su padre para la policía supongo. Pero en fin, si estoy aquí es porque ha pasado tiempo, y ojalá no hubieras sido tú y hubiera sido otra persona, no mereces estar a tanto kilómetros de mi. Eras mi mejor amigo Alonso. -sentia como de mi mejilla caían lágrimas, si aún dolía. Dolía su pérdida, que no se hubiese podido hacer nada y tenía una vida por delante.
-Espero que en nuestra siguiente vida no te pierda tan pronto, ni tengamos que pasar la mierda de vida que hemos pasado. Eras un chico increíble, ¿Que chica no querría estar contigo?- Me senté, y me quedé ahí mirando a la nada. Era doloroso, por mucho que en pocos meses haga un año casi del accidente, todo por una carrera bajo la lluvia...
-Si no hubiésemos corrido aquel día... Aún te tendría a mí lado hermano. Lo eras todo para mí, desde que te fuiste no sé qué hacer casi, me la paso de un lado a otro. Se que tú me aconsejarías de maravilla. Por cierto tengo pensado llamarle Alonso si es niño, en tu honor, si algún día me llega a preguntar porque se llama así, se perfectamente que le diré; Que mi mejor amigo se llamaba así, que éramos tan jóvenes, tan inocentes , nos creíamos los reyes de la carretera y solo por idiotas perdí a mi hermano...
Ojalá algún día podamos volver a hacer una sola carrera juntos, ¿No crees? Sería gracioso si fuera una broma ¿No?
Si sería muy gracioso y amargo, porque estoy aquí llorando tú perdida, vi tu cuerpo sin vida, pero aún pienso que es una simple broma estúpida tuya... Una donde puedes aparecer y decirme que es una broma y que aún que sea de mal gusto estás aquí.

No, en ningún momento salí del cementerio, llevé comida y todo, no pensaba separarme de él.
Lo conocía desde los 15 años, tenía 22 ahora, 6 años de amistad a la basura por una simple estupidez... Dicho así lo era, lo era también porque quien lo había pagado era la persona errónea, y todo por culpa de Nathan, el y sus problemas mentales...

-Hoy comeré contigo hasta estaré aquí hasta que cierren, se que Julia viene a cambiarte las flores todas las semanas, pero yo no puedo permitir eso hermanito, nunca te veo, nunca te hablo y ya no puedo ni llamarte ... -una parte de mi se rompió aún más, mi corazón se iba haciendo pedazitos conforme hablaba. -Asi que si, te he perdido completamente. -agache la cabeza y llore, llore sin parar desahogarte TN eso es bueno. -No lo mereces -roce mis dedos con su tumba. Al final era un gran amigo y un gran hijo. Sus padres... Nunca les gustaron lo que el hacía pero contribuía en casa así que no sé solían quejar mucho.
-Espero volver otra vez, antes de que nazca tu pequeño o pequeña sobrina. Y en un futuro venir con el o ella , a explicarle que eres de las mejores personas que su madre ha conocido jamás.

Steve Mcgarret y tu Donde viven las historias. Descúbrelo ahora