*Meses después*
Nuestra pequeña tenía la cara de Steve, sus ojos, sus labios, su nariz, sus orejas, era como una pequeña copia exacta de él. En 3 meses haría un añito ya, sentía que el tiempo pasaba demasiado rápido
Había aprendido a caminar y a decir mamá y papá. No sabéis que cosas tan adorable era.
Ahora mismo la tenía tomando pecho mientras yo desayunaba un poco antes de irnos a darle el primer baño del año. Le compré un bañador, aunque fuera normal ver a los bebés desnudos jugar por la arena y la playa, no quería que ningún extraño viera a mi bebé en esas condiciones.
-Mi pequeña princesa -acaricie sus mejillas . La dejé en la trona de mi lado mientras yo terminaba y limpiaba antes de salir. Ella ya llevaba su bañador, y yo me puse un bikini negro junto con unas gafas de sol.
-Bien aurora, vamos a la playa, espero que lo llevemos todo cielo, porque si no, puede salir mal muchas cosas.
Pero ella solo se empezó a reír y yo con ella. Metí todo al coche y salimos rumbo a la playa donde empezó a gatear hacia el agua y yo no la dejé lo que hizo que se pusiera a llorar, pero antes le puse unos manguitos de Minnie mouse y ya nos fuimos las dos al agua, donde se puso a chapotear y tirarme agua encima.
Después de un ratito de baño a ella le tocaba pecho por suerte lo metí en biberones para no tener que sacarme la teta en medio de la playa. Cuando se quedó dormida la dejé en carrito y me fui dando un paseo hasta el puesto de Kamekona.
-Buenos días TN, ¿Que tal va la pequeñaja?
-Uff ahora que se ha dormido estoy más tranquila, ponme lo mejor de la carta por favor. Me muero de hambre.
-Marchando.
Me senté a tomarme un refresco con patatas de bolsa mientras esperaba a kamekona con mi pedido.
-Steve. Hola.
-Hola preciosa, ¿Como vais?
-En la playa, ella dormida y yo voy a almorzar algo.
-Perfecto, espérame allí.
Colgué y llegó con un burrito a rebosar de comida. El primer bocado y ya me manche de salsa y de todo. Pero estaba increíble. Observé a mi bebé dormida, era tan adorable y tan bonita. Nosotros habíamos tenido suerte de que Aurora no era de llorar mucho, lo justo para saber qué necesitaba cambio de pañales y leche, quizás se despertaba para gatear muy poco pero fuera de lo común.
-Vamos, tenemos que ir ya a casa. Papa llegará en unas horas cielo, así que tenemos que bañarnos y ponernos comodas.
Aurora y yo nos fuimos a casa a darnos ese baño calentito y ponernos el pijama, pero me se de alguien se quedó dormida en la mitad del baño. La deje en su cama mientras yo me bañaba y me ponía el pijama. También me acoste, era duro cuidar de un bebe.
***
Me desperte porque alguien me estaba agitando en la cama.
-Mis dos princesas durmiendo sin mi, vaya me estaís dando envidia y todo.
-Hola mi amor estaba cansada.
-No te preocupes ven conmigo- solo me puse de pie y me tapo los ojos, cuando ya los pude abrir steve estaba de rodillas, mirandome con una gran sonrisa. - ¿Te quieres casar conmigo?
-¡Si! Si quiero.
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Steve Mcgarret y tu
Teen FictionMi vida solo se dedicaba a correr carreras clandestinas y a peleas ilegales, quizás traficar maria de vez en cuando . Cuando un día las carreras las llevamos a las calles de Hawaii, donde vivía mi dichosa hermana , y mi sobrina. Ella no sabía que y...
