-Tn... No tienes porqué estar aquí hasta que cierren. -La voz de Julia hizo que saliera de mi sitio.
-Solamente... Quería estar aquí, ya que no , no vengo nunca.
-Estas embarazada, y estar en esta situación no te hace bien.
-Es Alonso -pase mi mano por su nombre grabado en la tumba. -Ha sido una gran parte de nosotras. No es fácil, Julia. -me gire a mirarla. Estaba con un vestido blanco estampado de flores amarillas y unas zapatillas blancas.
-No, no lo es, pero Alonso no nos hubiera dejado lamentarnos por esto el resto de nuestras vidas, es algo que tengo muy claro TN.
-Alonso, Alonso merecía vivir -alce mi voz. -No estar aquí cubierto de gusanos ni de tierra ni de los bichos asquerosos que haya por ahí abajo. -ella asintió dándome la razón en lo de los bichos.
-Tienes que superarlo de una vez, no te está haciendo nada bien.
-¿Superarlo?- la mire incrédula, no creía lo que estaba oyendo de mi propia amiga. -Que sepa yo, es él quien siempre ha estado para nosotras, cuando lo de Juan, cuando mis cuernos como los de bambi y cuando me encerraron dos horas en la cárcel, cuando volví por la boda de Adam, pero más que nada, siempre ha estado ahí con nosotras sin importar el problema, la situación o lo que coño fuera.
-Lo se, y te entiendo, a mí también me duele cada vez que vengo, pero deberías dejarlo ya, ¿No crees? , es hora de que descanse en paz para siempre.
Julia:
Se fue corriendo o eso intento, me quedé ahí parada, cambiándole más flores.
-Sabes, si no supiera que es tan cabezota, se que entraría en razón, es hora de que descanses en paz, querido amigo.
No solía quedarme con Alonso, si eso media hora, pero creo que el día de hoy las dos necesitábamos ser escuchadas.
-He conocido a un chico, es muy bueno, y respeta las carreras y las drogas pero siento que no me termina de gustar, sabes. Por otra parte me alegro por nuestra amiga, va a ser mamá, quién pudiera tenerte como padrino Alonso. Tiene algo de razón, deberías estar aquí, con nosotras. -Senti mi corazón romperse en mil pedazos... Yo tenía asimilado desde hace semanas su muerte, estaba acostumbrada a venir contarle cuatro cosas y irme, venía siempre, para que no se sintiera solo, pero visto así, el no necesita dos amigas pesadas que ni muerto descansa bien. Pero de vez en cuando no está mal venir.
Cogí el coche de vuelta a casa, y TN estaba viendo la tele.
-Es hora de que hablemos...- no dijo nada, solamente me miró y espero -No digo que no vayas a verlo, pero es hora de dejar de ir siempre y hablo por las dos, somos amigas, y se que necesita ya descansar tranquilo, estamos siguiendo nuestras vidas y eso no quita que no recordemos con el esos magníficos momentos, pero es hora de seguir adelante y venir de vez en cuando.
-Lo se, pero entiende, no vivo aquí, es muy difícil no querer contarle todo . Solamente...lo echo de menos.
-Y yo también.
Nos abrazamos , porque las dos necesitamos un abrazo reconfortante y no, no teníamos a nuestro amigo aquí para saber qué no nos lo iba a dar.
ESTÁS LEYENDO
Steve Mcgarret y tu
Teen FictionMi vida solo se dedicaba a correr carreras clandestinas y a peleas ilegales, quizás traficar maria de vez en cuando . Cuando un día las carreras las llevamos a las calles de Hawaii, donde vivía mi dichosa hermana , y mi sobrina. Ella no sabía que y...
