Dania y Roier se odian a muerte todo por no tener una buena impresión el uno del otro el día que se conocieron.
¿Pero qué tal si los sentimientos de Roier cambian al aceptar una apuesta que le hicieron sus amigos? Todo podría salir muy bien... O muy...
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Me había despertado hace una hora y en éstos momentos apenas me iba terminando de bañar. Hoy quería tener un día tranquilo y relajado por lo que no iba a prender stream y si lo hacía, solo iba a prender por unas dos horas y descansar.
El día de ayer había llegado Mónica del viaje al cual fue para una campaña de modelaje por lo que me encontraba algo agotado porque quería ir a todos lados por más que le dije que no me encontraba nada bien. Y no solo era físicamente, sino emocionante y al parecer cuando le dije eso, se había molestado porque cada que hablaba, ella me ignoraba.
Habia una sola cosa que me molestaba de Mónica y eso era que siempre hacía menos mi trabajo, según ella un trabajo de verdad era lo que ella hacia, el modelaje. Por eso mismo siempre me decía que no entendía porque terminaba agotado cuando solo me la pasaba en la computadora jugando mis “jueguitos infantiles” y no tenía ni que pararme temprano como ella lo hacía.
Prefería ya no decir nada y simplemente enfocarme en lo mío. Eso era lo que extrañaba se Nia, que siempre entendía cuando estaba agotado porque nos dedicábamos a lo mismo, claro, ella tenía más proyectos que yo y claramente ganaba muchísimo más que yo y no me lo andaba restregando en la cara como lo hacia Mónica.
Pero en otros temas, me empecé a poner perfume a pesar de que iba a estar en la casa pero me gusta oler rico siempre. Ahorita solo quería preparar algo rápido y sencillo para desayunar y poder tener un día tranquilo.
La puerta del baño se abrió dejándome ver a Moni a través de ella mientras se recargaba en la pared— ¿Me vas a llevar a desayunar? —la voz de Mónica me sacó de mis pensamientos.
Fruncí mi seño y negué— Hoy no quiero salir, simplemente quiero descansar —dejé el perfume en su lugar— Ahorita bajo a preparar unos hotcakes o haber que hago.
Hizo una mueca— Yo no quiero hotcakes, Sebastián —se quejó— Mejor llevame a desayunar y te evitas el trabajo.
Suspiré— Moni, me siento muy agotado —hablé con pesadez— Ahorita no quiero salir, quiero quedarme en mi casa a desayunar.