29. Decisiones

344 16 52
                                        

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Después de haber tenido una mañana muy ajetreada y cansada, por fin me encontraba lista para ir a mi siguiente destino

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Después de haber tenido una mañana muy ajetreada y cansada, por fin me encontraba lista para ir a mi siguiente destino.

Yo no tenía planeado salir del país por el momento, yo tenía pensado regresar a Monterrey, armar una maleta con más ropa e irme a la Ciudad de México ya que me la he pasado bien últimamente ahí. Lastimosamente mis planes se habían arruinado ya que me llegó ese correo donde me enteraba que tenía que estar en una o dos semanas en el lugar que me citaron.

Me encontraba super felíz y a la vez nerviosa de lo que fuera a pasar, esperaba que todo saliera bien y acabar el proyecto lo más rapido posible para que pudiera regresar a la ciudad de México.

Estaba considerando seriamente en irme a vivir un tiempo ahí ya que había encontrado la paz que no encontraba desde hace casi medio año.

Pero volviendo al tema principal, estaba a pocos minutos para tomar el avión de Monterrey a mi próximo destino donde me esperaban muchas cosas por hacer y empezar a cumplir un sueño que tengo desde niña.

— ¿Estás segura que quieres ir sola? —Samy me preguntó con un poco de inseguridad ya que la mayoría de veces que viajabamos, nos acompañabamos una a la otra y ésta vez iba a ir yo sola.

Asentí dándole una sonrisa tranquilizante— Si Samy, sabes que es lo que necesito.

Mi hermana asintió no muy segura y formó una mueca— ¿De cuánto tiempo estamos hablando?

Solté un suspiro lleno de tristeza— Tiempo indefinido

Rivers suspiró y me pasó algo— Ten....

Tomé lo que me estaba dando y al instante abrí mis ojos con sorpresa y emoción—  ¡ES LA INVITACIÓN!

Samy asintió— Más te vale llegar pendeja, acuérdate que tú eres la madrina

Asentí repetidas veces— Claro que voy a estar ahí y también cuando vayas a ver el vestido, si aún me encuentro de viaje, quiero que me avises el día, la hora y el lugar y ahí voy a estar para acompañarte a escogerlo

— Muchas gracias, Nia —sin decir más, mi hermana se acercó a darme un abrazo.

Sonreí con nostalgia para después tomar las manos de mi hermana— Cuídate mucho... bueno, no tanto —Samy enarcó una ceja al no entender a lo que me refería— Ya quiero ser tía

ʟᴀ ᴀᴩᴜᴇꜱᴛᴀ| ʀᴏɪᴇʀDonde viven las historias. Descúbrelo ahora