36. En la soledad

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A pesar de que aún era temprano, la música retumbaba en las bocinas haciendo vibrar las ventanas con algo de fuerza

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A pesar de que aún era temprano, la música retumbaba en las bocinas haciendo vibrar las ventanas con algo de fuerza. Ya había algo de gente en la casa llendo para todos lados, riendo, gritando y tomando; yo solo estaba cerca de la barra de bebidas del día de hoy y no podía evitar tomarme de vez en cuando una copa.

Hoy la Rivis había hecho una fiesta en su nueva casa y para festejar que ya tenía un lugar hogar, realizó la fiesta con ayuda de Ama y Ari. Me sorprendió el que me haya invitado pero siendo sincero, mi amistad con Rivis había vuelto a ser la misma después de todo el desmadre que causé.

Había youtubers, streamers, familia y algunos desconocidos para mí pero que se llevaban de maravilla con Rivis, incluso había algunas jugadoras y jugadores de PIO festejando junto a Rivis dándole shots. Yo solo reía de todo lo que estaba pasando, era tan temprano y las cosas parecían ya salirse de absoluto control, no me quería imaginar como estaría después en la noche.

— Ey, Roiler —me habló Osvaldo acercándose a mí con un vaso y abrazando a Stephanie— ¿Por qué no trajiste a Mónica?

Como si eso fuera muy importante, se unieron a la conversación Aldo, Juan, Ama, Ari, Filis, Molly, Alana y Rivers. Solté un suspiro y simplemente me encogí de hombros— Nah, ya terminamos.

Ellos abrieron la boca con sorpresa pero el único que se atrevió a hablar fue Aldo— ¡¿Es neta?! —asentí— ¿Por qué?.

A mi mente me llegó todo lo que pasó esa noche pero traté de despejar mi cabeza alejando ese momento— Quien sabe, se puso histérica, empezó a decir puras mamadas y se fué.

Juan entrecerró los ojos— Está raro, entonces el problema eres tú, cabrón.

Tensé la mandíbula— ¿A qué te refieres?

Soltó una leve risa— Todas te terminan volviéndose histéricas, sorpresivamente —le dió un trago a su bebida— Algo les has de hacer como para que te manden a la verga.

Negué— Nah, yo la terminé —me recargué en la pared— Ahora si puedo luchar por el amor de Nia.

Filis soltó una carcajada— Si, como si esas cosas pasaran —varios rieron tras su comentario— Sigue soñando, Roier.

ʟᴀ ᴀᴩᴜᴇꜱᴛᴀ| ʀᴏɪᴇʀDonde viven las historias. Descúbrelo ahora