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/Ariza/

Los pasillos brillan con mucha intensidad ahora que la noche está en su punto más oscuro, pero el problema no es la oscuridad o que parece que las luces son más fuertes, sino que todo se mueve bajo mis pies.

*Pe..pésima idea-susurro apoyando mi cabeza contra la pared.

El frío de la piedra me genera un alivio tan agradable que deseo quedarme ahí toda la noche. Me tienta la idea de acostarme en el suelo con la cara pegada al frio y con Vesta a mi lado sabiendo que nadie se acercara con ella a un lado.

*¿Por qué no me detuviste?-me quejo mirando a Vesta que bufa molesta.

Kolr no bromeaba cuando al final de la cena despidió a todos menos a mi.

-No Ariza-grita de forma acalorada- quédate, hablemos un rato.

Incluso su esposa se fue del lugar, no parecía siquiera sorprendida ni molesta por la idea de que su marido se quedara con una chica, y aunque yo no me sentía segura, Vesta se quedó conmigo acomodándose de forma protectora a un lado mío.
Aunque cuando él comenzó a hablar de cómo era la vida en el mar Vesta debió sentir que sus intenciones no eran malas porque se puso a dormir.

*Esto es horrible-me quejo poniéndome la mano en la frente-no debí aceptar.

*Eso debiste pensarlo antes de quedarte-la voz de Katsuki llama mi atención.

¿Es real o una ilusión?

Cuando mis ojos se fijan en él parece que su imagen tiembla un poco y me siento tan confundida y mareada que cierro los ojos con fuerza soltando una queja baja.

*¿Qué rayos bebi?-pregunto molesta.

*No agua-dice serio.

Abro los ojos fijándome en él, tiene los brazos cruzados sobre el pecho y lleva una camisa desgastadas sin mangas. No parece tan enojado, su voz es seria pero no tiene el tono de regaño y vuelvo a preguntarme si realmente esta aquí o es una imagen creada por todo lo que bebi.

No puedo saberlo en este momento.

*Voy a dormir-digo dándole la espalda para volver a caminar en dirección a mi habitación.

*Ariza-niego-Ariza-llama de nuevo.

*Katsuki no puedo descifrar si estás aquí o no-digo mirándolo-no sé si eres real o una creación del alcohol-confieso-si eres real no puedo estar aquí a solas contigo menos si usas esa ropa que no te cubre los brazos, o si te pones de una forma en la que tus músculos sobresalen o no sé-suelto molesta-este estado me hace muy sensible a tu presencia.

*Ariza.

*Al menos cubre tu cara y así sería más fácil ignorarte, ¿sabes?-él levanta una ceja y sonríe-no hagas eso-me quejo molesta volviendo a darle la espalda para no verlo-me voy a mi habitación, tengo que dormir para evitar hacer algo estúpido.

*Ariza.

Ariza.

Ariza.

Ariza.

¿No sabe decir algo más? Estúpida ilusión.

*¿Qué quieres?-lo miro molesta.

*Tu habitación esta por aquí-dice sonriendo de lado mientras señala la dirección contraria a la que iba, miro los pasillos una y otra vez mientras siento el calor subiéndose hasta mis orejas.

*Ya sabia-me quejo cuando suelta una risa baja.

*Ven Vesta-dice y ella comienza a caminar en su dirección mientras yo sigo sujeta a ella.

Princesa perdidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora