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/Ariza/

-Dijiste que ya no pelearía más.

Me abrazo con fuerza mientras veo a través de la ventana el mar golpeando con fuerza la orilla, el viento pasa la ventana congelándome la cara mientras la lluvia sigue cayendo. Miro a Ilán en la cama, inconsciente, con el labio roto, un ojo morado y el pómulo hinchado.

El golpe me provoca un jadeo, algo hizo clic en mi rostro cuando su puño me golpeo pero ahora, en el suelo solo puedo oír un pitido en mis oídos. Levanto la vista asustada y veo a Vesta mordiéndole el brazo a Ilán, no puedo hablar, ni siquiera puedo levantar la mano para tomarla y alejarla de Ilán.

Pero no necesito hacerlo, Katsuki se lanza sobre Ilán sin siquiera tocar a Vesta. Todo parece demasiado rápido y lento, y el maldito pitido no se va incluso cuando Kirishima me toma por los hombros preguntándome si estoy bien.

Sé que Kae los separó, o más bien sacó a Katsuki de encima de Ilán pero yo no pude reaccionar, incluso cuando Feather y Kolr se acercaron yo solo podía mirar el cuerpo de Ilán en la arena.

Ahora en su habitación él descansa con un vendaje sobre su brazo, justo donde Vesta le enterró los dientes. Ella está en mis brazos más pequeña, casi del tamaño de un conejo y parece tan tranquila e indefensa, una imagen drásticamente distinta a la de un rato donde el hocico le chorreaba sangre de Ilán mientras gruñía sin quitarle los ojos de encima.

*Yo le prometí no pelear-murmuro y siento una piedra arrastrándose por mi garganta provocándome un dolor cada vez que hablo.

¿Qué le hice?

Vesta levanta la cabeza hasta llegar a mi mejilla, hago una mueca cuando pasa su hocico aun si lo hace suave. Tengo el pómulo hinchado y creo que se pondrá morado, pero es lo que menos me importa ahora.

Mis ojos se fijan en el mar.

*Ariza-la voz de Feather me llama desde atrás, no volteo.

Las olas chocan una y otra vez contra la arena generándome un escalofrió.

¿Qué hice?

*Yael te está esperando-dice acercándose, s voz es suave-tiene una medicina...

Un grito hace eco en mi cabeza cuando una ola choca contra la arena otra vez y yo presiono a Vesta contra mi. Doy media vuelta alejándome, salgo de la casa en la que estamos quedándonos y camino hasta el mar.

*Tengo que recordar-susurro sintiendo el corazón subiendo por mi pecho con cada paso que doy hasta el muelle, frente a este bajo a Vesta-quédate aquí, es peligroso.

Subo al muelle sintiendo mis manos temblar pero el grito en mi cabeza se vuelve más fuerte y claro. Doy pasos sintiendo que el calor comienza a subir de tal forma que siento el sudor recorrerme desde la nuca hasta el cuello.

El viento es tan fuerte que varias veces termino cayendo de rodillas respirando con dificultad, mis manos tiemblan y quiero llorar y volver con Vesta, a la casa, estar segura.

-Lo prometiste...dijiste que ya no pelearía más.

Me levanto temblando, se me escapa un jadeo y luego un sollozo, las olas golpean con fuerza el muelle. El agua se levanta como si su único propósito fuera alcanzarme para tirarme al fondo.

¿Qué le hice?

*Ariza...-el grito me detiene y volteo, Katsuki se acerca corriendo pero sigue lejos, en la arena.

Quiero decir que estoy bien, que se quedé ahí pero una ola se levanta, más alta que el muelle y me quedo con un grito atorado en la garganta cuando el agua me azota con tanta fuerza que termino cayendo al agua.

Princesa perdidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora