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Lady Nagant no había reflexionado mucho sobre ese asunto con la liga y unos niños de la Comisión, tampoco es que hubieran contactado más con ella.

Ahora mismo se encontraba en uno de sus nuevos escondites, descansando......

Pero le despertó un golpecito en su ventana.

Se deslizó lo más silenciosamente que pudo, activando su peculiaridad y asomándose por la ventana, con mucho cuidado.

Notando que se trataba de un adolescente de cabello negruzco y cara manchada, pero que de alguna forma le sonaba.

El chico solo la saludo con una sonrisa entre brillante y desquiciada.

Casi inmediatamente empezó a trepar lo más silenciosamente que pudo por la escalera de incendios, un hecho impresionante teniendo en cuenta que aún estaba esposado.

- Hola otra vez, Lady Nagant - saludó

-¿Quien eres?- preguntó a bocajarro

-¿Eh?- hizo, antes de retirarse un rizo que estorbaba su campo de visión, notando como la suciedad teñía sus dedos - Ah, perdón. ¿Tienes por aquí alguna ducha o algo con que limpiarme?-

La mujer entonces simplemente asintió aún anonada

- Gracias - respondió mientras abría un par de puertas, encontrando el baño.

Ella solamente empezó a replantearse el porque había dejado a un extraño con pinta de preso fugado entrar en su guarida. Que ella también sea una no quiere decir que le tenga que tener tanta confianza.

Se escuchó como se cerraba el grifo y dejaba de correr el agua, y un Izuku ya limpio y apenas secándose salió de allí.

Lady Nagant entonces transformó uno de sus brazos en un rifle, apuntándolo.

-¿Como me habéis encontrado?- preguntó entre nerviosismo y exigencia al reconocer al adolescente como uno de los entrenados de la comisión.

-¿Habéis? No no no, yo estoy solo -

- No voy a dejar que-

- Yo no estoy aquí para matarte ni nada, solo quiero hablar -

-¿Que te hace pensar que voy a escucharte?-

- El hecho de que ahora estoy en una situación como la tuya - dijo mientras daba un paso adelante, de forma tentativa - y que ambos queremos derribar la sociedad heroica -

La mujer empezó a dudar con lo último, bajando poco a poco su arma de fuego.

-¿Para que me necesitas?- recriminó

- Bueno, por ahora solo sería quitarme las esposas- y entonces la mujer disparó al centro de las esposas, rompiéndola en pedazos

- Oh... Las iba a usar - musitó mientras recogía los restos y los examinaba, pareciendo consolarse al notar que el peor impacto se lo llevó la parte de conectaba ambas muñecas.

- Ya está, ¿Eso era todo?- cuestionó

- No, si solo fuera eso hubiera ido con cualquier otro - despachó mientras le sonreía y se rascaba la mejilla - lo cierto es que estoy esbozando un plan para destruir la comisión desde dentro.....-

-¿Y me necesitas para guiarte? ¿No trabajabas también para ellos?-

- Sí, pero un aliado con experiencia tanto en combate como en el terreno es mejor que adiestrar a otro.-

Eso..... tenía sentido. O al menos algo.

- ¿Tenemos un trato?-

- .......¿Yo que ganó con esto?-

- Oh, bueno, eso lo podemos negociar -














-¿Como que no hubo juicio?- preguntó atónita Melissa

- Se trata de cargos con información confidencial, así que seguramente lo solucionaron a puerta cerrada - explicó Aizawa, no es que el tampoco encontrará bastante extraño lo que estaba envolviendo este caso.

Aún estaba tratando de contactar con corredores de información que tengan información sobre la comisión, pero al parecer la fuente más cercana y fiable era la ex heroína profesional Lady Nagant.

Misma que no solo estaba en paradero desconocido, sino que tampoco podía pensar en alguna forma de convencerla para hablar con el, o siquiera supiera sobre lo que actualmente hacían o en lo que el chico estuvo involucrado.

Y con ese panorama, se estaba poniendo de los nervios.

Notando entonces, y recordando cómo es que Eri aún seguía con ellos por culpa del trámite burocrático, que tal vez Midoriya Izuku no era exactamente la única amenaza latente que existía.

Fue entonces que se decidió a realizar una investigación a la Comisión Pública de Héroes

El problema sería buscar apoyos desde el principio para esto, teniendo en cuenta la influencia que tenían y que no tenía pruebas sólidas que indicaran irregularidades.















Giran miró con una sonrisa curiosa al adolescente de cabello verde acompañado de la mujer de cabello purpura.

- Vaya vaya....... Que pareja tan dispar......-

- Oye, no soy una Shotacon - se quejó Lady Nagant

- Tranquila, aquí no se juzga - excusó, antes de llevarse un cigarro a los labios - Pasemos a hablar de negocios, ¿De acuerdo? ¿Cual es vuestro presupuesto?-

- 3 millones de yenes en una tarjeta de crédito - respondió Izuku.

Había sido extremadamente agotador conseguir el equipo informático adecuado y encontrar una cuenta en desuso del que poder suplantar una identidad, pero tras una semana sin descanso, ambos habían logrado esa cantidad en transacciones que pasarían por errores tipográficos.

- Si llegamos a necesitar algo más que se salga de su presupuesto, puedes cobrarnos en favores - añadió Lady Nagant.

El solo asintió, feliz de esas respuestas

-¿Que necesitan que les consiga?-

- principalmente esposas antiquirks -

- ¿Oh? ¿Sabes la dificultad de conseguir esa tecnología en este país?-

- Japón no es el único con ese tipo de tecnología - respondió el pecoso con seriedad - si bien somos quienes han hecho más avances, hay otros países productores, y ¡oh mira! Nuestros vecinos China y Corea del Sur también tienen programas y financiación para producir y potenciar en gran escala -

- Aún así, no son igual de potentes -

- Pero lo suficiente como para que solo un experto pueda notarlo y saber que hacer -

-.......hmmp - hizo Giran - ¿De cuántas unidades hablamos?-

- Eso depende, ¿Cuántas nos puedes conseguir con lo que te hemos dicho?-





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