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Hawks estaba cada vez más exhausto de todo lo que le estaba pasando.

Ahora le habían ordenado infiltrarse en La Liga de Villanos. Misión en la que tenía que mantener un perfil bajo con el resto de sus compañeros, y a cualquier costo.

Y claro, ¿Que mierda van a pedir sino traicionar a los otros héroes profesionales, liberar villanos... Tal vez incluso matar a alguien?

Era estresante, expectante y por sobre todas las cosas, un suicidio a su propia moral y salud mental. Incluso siendo su trabajo, nunca podría perdonarse ni justificarse si llega a hacer cosas horribles a sus compañeros, a su aprendiz o hasta a gente inocente.

Dejó con un poco de pesar de visitar a los niños.

Lo que lo llevó a un pensamiento interesante, surgido de unos recuerdos que empezaron a inundar su mente.

¿No habían sido ellos quienes atacaron a la Comisión Pública de Héroes? ¿Quienes querían llevarse a los niños?

¿Descubrirían que el estaba metido en esto y le pedirían explícitamente que les trajeran a los niños?

Eso... Sería de lo más peligroso, e irónicamente una de las cosas que menos le atormentará de hacer.

Claro, no sabe exactamente para que quieren a los niños, y podría estar arriesgándose a que sea como en la Comisión: niños soldados o cobayas de laboratorio (había hecho que una de sus plumas más pequeñas siguiera a la pequeña del cuerno en la frente...)

Pero podría intentar usarlo para tener más control sobre su situación, o hasta planear una fuga.

Aún sabiendo que, muy probablemente, acabaría como el adolescente peliverde.

¿Que habrá sido de él, ahora que era un preso fugado? Solo espera ser el héroe profesional que se encuentre primero con el.

No está seguro si alguno de los otros lo escucharía o creería en primer lugar si llega a contar sobre lo que pasa en la Comisión Pública de Héroes.















Izuku, aún con su quiebre mental y los traumas que había desarrollado con fuerza en estos últimos meses, seguía siendo una buena persona (relativamente hablando)

Su plan no iba a involucrar gente que no fuera de la Comisión, e incluso cuando su idea era concienciar a la población general, estos no correrían ningún peligro mortal.

Así fue como luego de terminar el acuerdo entero con Giran y después de un día y medio de estudio, preparación del terreno y la presentación al público objetivo junto a Lady Nagant, llevó a cabo la primera exposición.

Logró ver, desde un lugar seguro y distante donde poder mirar, como la gente se quedaba boquiabierta al caer un telón para ver a un hombre atado de pies y manos, con una soga al cuello y una mordaza en la boca.

Después, y gracias al sistema radiofónico que la pelimorada le había aportado para poder reafirmar sus ideas hasta que terminará de escribir y pasar a limpio su manifiesto, habló.

- Buenos días - se escuchó una voz distorsionada - lo que ustedes están viendo es una pequeña prueba social, de la que pueden formar parte o ignorar -

- La situación es simple: en 5 minutos exactos a partir de ahora, la trampilla a los pies de este trabajador de la Comisión Pública de Héroes se abrirá, y creo que es obvio el como acabará esto. El tiempo dado es para ver exactamente cuántos de ustedes y como intervendrán ante está situación.- explicó

- Les prometemos que ninguno de ustedes será dañado al tratar de intervenir - y con esto último dicho, cortó la transmisión radiofónica, esperando.

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