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Melisa estaba leyendo estupefacto toda la información que le había llegado de forma anónima.

No esperaba encontrarse con algo de semejante magnitud luego de ver a su maestro salir corriendo a hacer unas llamadas. Tomó su teléfono y sacó capturas de los documentos por si acaso

Luego salió del aula mientras marcaba a su tío y maestro para preguntarle sobre la comisión pública de héroes.

Su mente yendo a toda pastilla mientras contenía las náuseas y las lágrimas de las crueldades que había leído. Tenía que actuar cuanto antes, debería salvar a esos niños, puede que hasta logre hacer entrar en razón al chico de cabello verde

Tenían que actuar rápido











- Hmmm, creo que deberíamos ir más grande - indicó Izuku mientras observaba los planos de su siguiente plan

- espérate que aún estás empezando en esto - le replicó Nagant - si lo hacemos mientras aún están organizados, no nos iría bien -

- lo sé - admitió el pecoso - yo me refería más a agarrar está vez a dos o tres trabajadores a la vez -

- Uh, no sé yo...- dijo ella con una seriedad - ¿Que hacer si te quitan la pistola?-

- retorcerles la muñeca hasta romperla mientras le golpeas el estómago con patadas -

-¿Y si están protegidos de las balas?-

- usar sus propias armas de captura contra ellos -

- nombrame la regla de oro que te enseñe -

- no dejar al rehén oportunidad para nada -

Ella lo miraría fijamente unos segundos antes de asentir

- primero práctica un poco más el disparar, te sigues pillando con el gatillo y eso es de novatos -

- Sí maestra - asintió el pecoso con entusiasmo











Hawks estaba odiando el tener que supervisar a los niños, oír sus gritos y llantos resonar solo gracias a sus plumas y entrenamiento

No podía dejarlos solos, le aterraba lo que pudiera pasarles si estaban a solas con alguien de la comisión pública de héroes y el no estaba para desescalar la situación primero

Pronto sus plumas captaron un fuego abrasador junto a unos gritos. Fue rápidamente hacia la fuente, abriendo la puerta y encontrando al adolescente de cabello blanco llorar y gritar mientras el fuego empezaba a lamer y envolver su cuerpo

Tomó de su bolsillo unas esposas que bloqueaban las peculiaridades y lucho para ponérselas, cosa nada fácil cuando el chico empezó a pegarle y tratar de quemarlo en un intento de alejarlo

- Shh Shh tranquilo, no te haré nada - le decía una y otra vez - venga, respira conmigo...eso es...-

A Touya le costó regular su respiración, no solo por el humo sino por su quiebre emocional

-¿Ya te encuentras mejor?- preguntó el de ojos miel -¿Crees que pueda quitarte las esposas sin que te hagas daño?-

Los ojos azules lo miraron fijamente mientras apartaba la mirada y las manos

- Está bien - dijo Hawks con voz suave a Touya - es bueno escoger la preservación de uno mismo -

- Tsk - hizo el peliblanco

- Oye, no seas así, seguro que hay gente ahí fuera que se preocuparía si te ven lastimandote a tí mismo -

Nada más decir aquello, Touya recordó a Midoriya, sus consejos para que siga entrenando sin hacerse tanto daño, como siempre tenía listo gasas y pomada para quemaduras para el... E inevitablemente los recuerdos de mucho antes vinieron a su mente

proyecto de reeducación Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora