La luz del atardecer entraba a través de las cortinas semiabiertas. Todo parecía más tranquilo luego de la tormenta que Rosé había desatado con su inesperada aparición. Taehyung, aún algo nervioso, recogía sus cosas del sillón mientras Jungkook le ayudaba en silencio.
Park Hae Jin observaba a ambos desde la cama, con una expresión cálida en el rostro. Luego de todo lo que presenció —y cubrió estratégicamente—, parecía casi orgulloso de la pequeña victoria silenciosa de su sobrino.
—¿Ya se van los tortolitos encubiertos? —bromeó, provocando que ambos se voltearan al unísono con los rostros colorados.
—Hyung... —Jungkook suspiró, mientras Taehyung apretaba los labios, conteniendo la risa.
—Vamos, no hagan esa cara. Solo quería aligerar el ambiente. —Se reincorporó un poco sobre la almohada—. Ahora en serio... antes de que se vayan, quiero decirles algo.
Ambos se acercaron.
—Este mundo está lleno de gente que va a opinar, criticar, señalar... pero muy pocos van a saber la historia completa. Y aún menos van a importarse de verdad por ustedes. Así que... si ya encontraron a alguien con quien puedan ser ustedes mismos, con quien quieran intentarlo de verdad... no lo suelten. La vida no da muchas oportunidades así.
Taehyung bajó la mirada conmovido. Jungkook apretó su hombro con firmeza.
—Gracias, tío. —dijo Jungkook—. Volveremos a verte pronto. Lo prometemos.
—Con pastel o ramen incluido, ¿sí? —añadió Hae Jin con una sonrisa.
—Hecho —rió Taehyung—. Aunque Jungkook cocina raro, aviso desde ya.
—¡Oye!
Los tres rieron. Tras una última despedida, los chicos salieron del hospital.
[– En el auto de Jungkook, camino al departamento de Taehyung]
—¿Estás bien? —preguntó Jungkook, con una mirada de reojo mientras conducía.
—Sí... Aunque no pensé que terminaría escondido en un armario como en las películas. —soltó una pequeña risa.
—Te juro que jamás imaginé verte ahí —sonrió Jungkook—. Pero en serio, gracias por quedarte. Por no huir.
—¿Y dejarte solo con Rosé en modo telenovela? Jamás —bromeó, cruzándose de brazos mientras miraba por la ventana.
La ciudad pasaba lentamente, iluminada por los faroles nocturnos. El silencio entre ellos era cómodo. Un "casi algo" en evolución.
—¿Quieres subir? —preguntó Taehyung en voz baja, girándose hacia él mientras estaban frente a la puerta.
—Quiero... pero no debo —sonrió Jungkook—. Hoy fue demasiado por un solo día. Quiero que la próxima vez que esté aquí... no tenga que irme.
Taehyung asintió, bajando la mirada con una sonrisa tímida.
—Entonces espérame para esa vez.
Jungkook dio un paso adelante, y sin decir palabra, besó su frente con dulzura. Se quedó ahí unos segundos, con los labios rozando su piel, como si sellara la promesa.
—Descansa, Tae. Yo cuidaré que no te pase nada... incluso si tengo que enfrentarme a todos.
—Lo sé... —murmuró, viéndolo marcharse con una sensación cálida en el pecho.
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/Propuestas/ KookV /
Fanfiction¿Jefe y Secretario con una buena relación? Este no es el caso de este par. Al menos eso piensan los demás.. Historia KookV. - Embarazo M-preg
