..⌁56⌁..

222 15 2
                                        


1 Mes después...

La tarde anterior a la boda, Jungkook y Taehyung por fin lograron aislarse del caos de la mansión Jeon. Entre pruebas de sonido, flores, vestimentas y familiares entrando y saliendo, habían pasado semanas sin un momento de verdadera calma.

Sentados en el suelo de la habitación de Jungkook, con una mesa baja frente a ellos, él sacó de un cajón un objeto que hacía tiempo no mostraba: aquel diario antiguo que Taehyung le había regalado tras el secuestro, cuando eran niños.
La cubierta estaba gastada, las esquinas dobladas, pero aún intacto.

—¿Recuerdas esto? —preguntó Jungkook, con una leve sonrisa, mientras lo sostenía en sus manos.
Taehyung abrió los ojos con sorpresa.
—Pensé que lo habías perdido.

Jungkook negó suavemente.
—Nunca. Fue... lo único que me ayudó cuando no podía hablar de nada. Cuando todo me pesaba... —lo miró, serio, antes de suavizar su tono—. Es extraño, pero este diario me mantuvo cuerdo. Y tú, claro.

Abrió una página al azar y Taehyung soltó una risa suave al ver los garabatos de la infancia: dibujos torpes de balones de baloncesto, perros, incluso un monigote que parecía ser él mismo con un cartel que decía "mi amigo gruñón favorito".

—¿De verdad seguias escribiendo? —Taehyung sonrió, leyendo en voz baja otra página donde decía:
"Hoy Tae dijo que siempre estará a salvo conmigo. No sé si lo cree, pero yo sí."

Jungkook desvió la mirada, un poco avergonzado.
—Eras lo único seguro que tenía... después de todo eso.

Pasaron más páginas hasta encontrar una donde Jungkook, ya adolescente, había escrito con letra más firme:
"Si algún día me caso, será con alguien que no tenga miedo de mi pasado... y que pueda hacerme sonreír sin decir una sola palabra."

Jungkook levantó la vista y sus ojos encontraron los de Taehyung.
—Supongo que ya encontré a esa persona.

Taehyung, conmovido, tomó su mano y apoyó su frente en la suya.
—Y pensar que antes eras ese niño frío que no dejaba que nadie se acercara.

—Hasta que tú me obligaste —dijo Jungkook con una leve sonrisa.

Ambos se quedaron en silencio por un momento, escuchando el murmullo lejano de voces en la mansión, como si el tiempo solo corriera para los demás.

—Mañana... ya no seremos novios —susurró Taehyung.

—No. Mañana serás mi esposo —corrigió Jungkook, besándole suavemente la frente.
Luego, en tono juguetón, añadió:

—Aunque seguiré pidiéndote ser mi novio todos los meses, ¿sí? Para que tengamos más "vidas de gato".

Taehyung rió, negando con la cabeza.
—Idiota... pero está bien. Quiero todas las vidas contigo.

Se quedaron abrazados, con el diario abierto en la mesa, recordando en silencio todo lo que habían pasado desde aquel regalo infantil hasta el amor que ahora los unía.


¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
/Propuestas/ KookV /Donde viven las historias. Descúbrelo ahora