Pedir su mano

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El Potterverso es de Rowling


Regulus se aparece a las afueras de la Calle de la Hilandera y se dirige a casa de su pareja. Llama a la puerta y Severus abre.

— Soy yo, Severus. — Regulus se baja la capa.

— Pasa, Regulus.

Regulus le da un beso a su novio y entra en la casa. Deja la capa a un lado del sofá y se sienta en una perfecta postura sangre pura.

— He estado pensando, Severus... y me gustaría que nuestra relación diera un paso más.

— ¿A qué te refieres, Regulus?

— Necesitamos el consentimiento de nuestras familias para seguir con nuestra relación.

— Regulus, tus padres nunca dejarán que salga contigo. — Severus hace una sonrisa como si el otro fuera tonto. — Soy mestizo.

— No necesitamos el consentimiento de ambas familias. — Regulus rechaza lo que ha dicho su amigo con un movimiento de su mano. — Tu familia es suficiente.

— ¿Mi familia? Regu...

— Tu madre falleció y tu padre te abandonó. Los Evans te han tratado como un hijo y tú los quieres como si fueran tus padres. Fueron unos padres decentes para ti, aunque sean muggles. Necesito su consentimiento. — salta decidido. — Severus, necesito que me lleves a casa de los Evans si no es molestia.

— ¿Ahora? Estarán cenando o se habrán acostado ya.

— Mejor. Así estarán medio dormidos y querrán quitarnos de encima lo antes posible o no estarán escuchando mucho. — celebra Regulus.

— Bien. Vamos. Ya veo que no hay forma de hacerte cambiar de opinión. — se levanta Severus derrotado.

...

La casa de los Evans está bastante animada.

Ha venido a cenar el grupo de amigos y la pareja de la menor de la familia.

Los señores Evans también están animados de tener a tantos muchachos hijos de magos criados en el mundo mágico para que les expliquen ciertas cosas del mundo al que pertenece su hija menor. Aun así, siguen manteniendo las distancias con los cuatro varones, entre ellos su yerno, incapaces de olvidar su trato al muchacho que quieren como si fuera su hijo.

En ese momento, llaman al timbre.

— ¿Quién será a estas horas? — John se levanta cansado.

— No creo que sea alguien pidiendo dinero o comida... — Violet se levanta junto a su marido.

Abren la puerta y se encuentran a Severus junto a un chico de pelo negro y ojos grises muy parecido a uno que está en el interior de la casa.

— Buenas noches, señores Evans. Siento interrumpir su velada. Pero tengo una petición que hacerles. Soy Regulus Black.

— ¡¿REGULUS?! — Sirius le mira sorprendido desde la puerta del salón.

— ¿Qué haces aquí, Sirius? — pregunta Regulus enfadado.

— ¿Qué haces tú aquí? El perfecto Regulus que se cree superior a los muggles pisando un pueblo muggle.

— ¡Sirius! — le regaña Lily.

— Señores Evans, me gustaría tener su consentimiento para tener una relación con Severus. — suelta Regulus.

— Por nosotros bien.

Regulus se aleja con Severus un poco de la casa, se arrodilla y saca una cajita con un anillo. Severus asiente, Regulus le pone el anillo y se abrazan.

— ¡Esperaos a graduaros! — gritan los señores Evans.


Me gusta esta pareja, pero suelo leerla más que escribirla.

Espero que os haya gustado.

¿Opiniones?

Hasta la próxima

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