Comprar el vestido de novia

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El Potterverso es de Rowling


— Gracias por acompañarme, Hermione, Luna. — les agradece Ginny en la tienda.

— No hay de qué, Ginny. — le sonríe Hermione. — Estamos aquí para ayudarte.

— Para eso están las amigas. — le dice Luna.

— Es que, normalmente, tendría que ir con mi madre. Pero ya sabéis cómo se pone ella con el tema de las bodas... no nos ponemos de acuerdo con nada... y el vestido que quiere ella no es el que quiero yo y discutimos. — susurra Ginny frustrada.

— Ella quiere la boda perfecta para ti. Lástima que sus ideas sean la boda perfecta para ella y no para Harry y ti. — piensa Luna en voz alta.

— ¡Exacto! — exclama Ginny. — ¡Eso es lo que pasa! Intentamos decírselo de la mejor forma posible, pero no quiere entenderlo.

— Vamos a por lo que hemos venido que, si no, se hará de noche. — suelta Hermione queriendo animar a su pequeña cuñada. — ¡El vestido!

— Es verdad.

Ginny empieza a mirar vestidos con la ayuda de la chica de la tienda.

— Menos mal que hemos ido al mundo muggle. Si vamos al mundo mágico, corremos peligro de que haya algún paparazzi por ahí. — le susurra Hermione a Luna. La menor de las dos asiente estando de acuerdo.

— ¡Chicas! ¡Mirad este vestido! — Ginny les enseña un vestido cuya falda llega hasta los tobillos y con las mangas holgadas.

— Es bonito. — contesta Hermione. — Encaja con tu estilo. Cómodo, femenino, pero sin serlo demasiado.

— ¡Exacto, Hermione! ¡Lo has descrito a la perfección! ¡Qué bien me conoces! ¿Tú qué opinas, Luna?

— Es bonito. Pero, todos los vestidos de boda son bonitos... Deberías probártelo.

Ginny sigue la propuesta de su mejor amiga y va al probador.

— Recuerda que tienes que buscar tu vestido de dama de honor. — le recuerda Hermione a Luna, quien asiente sonrojada de la emoción.

— Ella fue mi dama de honor en mi boda. Pero me ha hecho ilusión que me lo pidiera para la suya...

En ese momento, Ginny abre la cortina del vestidor y Hermione y Luna abren los ojos como platos.

— ¡Estás preciosa, Ginny! — grita Hermione.

— ¡Pareces una v...! — Hermione le da un codazo a Luna. — ¡Un hada pelirroja! — se corrige la rubia.

— ¿Os gusta de verdad? — Ginny se mira en un espejo dejando ver los nervios que tiene. — Me gusta y encaja con mi estilo. — comenta mientras da pequeñas vueltas alrededor del espejo.

— Quédatelo, Ginny. Si te gusta y te sientes bonita y cómoda... — la anima Luna.

— Ahora solo te falta encontrar los zapatos. — le recuerda Hermione.

— También vendemos zapatos. — les muestra la vendedora. — Les recomiendo unos negros para contrastar con el vestido y de tacón. Así realzará los tobillos y las piernas de la novia.

Ginny sigue su consejo y va probándose diversos zapatos hasta encontrar unos con una tira en medio del pie dejando al descubierto los laterales.

— Ahora solo falta comprar nuestros vestidos. ¿Querrías acompañarnos, Ginny? — le propone Hermione.

— ¿Es normal que la novia acompañe a sus invitadas a comprar el vestido?

— No lo sé. Pero iremos como amigas y cuñadas.


Me da que Molly es un poco pasional con las bodas hasta el punto de incomodar a toda la familia, como ocurrió en la boda de Bill y Fleur. Imagino que si la boda es de su única hija todavía más.

No sé si ha sido muy rápida la elección del vestido. Pero, si una tiene claros sus gustos y su estilo, se encuentra enseguida.

Me he inspirado en el vestido de Bonnie Wright. No soy el tipo de persona que confunde actor y personaje, pero si pienso que el estilo de vestimenta de Bonnie Wright encaja mucho con la personalidad de Ginny.

¿Opiniones?

Hasta la próxima

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