Nueva amistad

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El Potterverso es de Rowling


— Dora, ¿sabes que Bill sabe hablar duendigonza? Gracias a eso, los duendes le tienen en buena consideración. — le cuenta Molly a Tonks una vez que ella visita la Madriguera.

— No me sorprende, señora Weasley. A Bill siempre se le han dado muy bien los idiomas y es muy diligente en su trabajo. — responde ella.

— Sí. — sonríe Molly feliz por los halagos a su hijo. — Por cierto, ¿dónde está Bill? — sale a buscarlo y poco después, regresa con él. — Bill, cuéntale un poco a Tonks de tus aventuras por Egipto. Mientras tanto, iré a vigilar a los gemelos.

Acto seguido, Molly abandona la cocina. Cuando ambos se han asegurado que ella no está cerca, estallan en carcajadas.

— ¡Ha cantado mucho que quiere emparejarnos! — ríe Bill.

— Sí. Lástima que mi corazón pertenezca a otra persona. Aunque él no quiere que empecemos una relación. — susurra Dora.

— Oye, Remus se lo pierde. Pero sí que empieza a mosquearme que mi madre no acepte mi relación con Fleur.

— ¿Hablarás con ella?

— Sí. Pero no creo que me haga mucho caso. Papá sabe hacerla entrar en razón mucho mejor que yo.

Tonks ha coincidido algunas veces con Fleur en las reuniones de la Orden, pero no le ha caído muy bien. Así que, decide cambiar de tema.

— ¿Me ha dicho tu madre que has aprendido duendigonza?

— Sí, y ahora con el francés, por Fleur.

— Qué tierno. — sonríe Bill.

En ese momento, entra Fleur llevando algunas verduras.

— El señog Weasley y yo hemos sacado algunas vegdugas del huegto. Oh, ¿no está tu madge, Bill? Bueno, tu padge ha ido a su gagaje.

— Gracias, Fleur.

— ¡FRED! ¡GEORGE! — grita Molly desde el salón.

Bill sale corriendo a ver qué ha pasado.

Fleur y Tonks se quedan solas en la cocina.

— ¿Quiegues un té?

— Sí, gracias.

Fleur se gira a prepararlo para horror de Tonks sabiendo que Molly odia que toquen su cocina sin su permiso.

— ¡Fleur! ¡La señora Weasley!

— ¿Qué? No le gusto y no muestga gepagos en demostgaglo. Así que, me da igual.

Tonks ríe ante su comentario. Finalmente, Fleur le da su té.

— ¡Está muy rico!

Merci.

— Fleur, preparas muy buenos tes.

— Me gusta el té. Al vivig sola, tuve que apgendeg a haceglo y en Pagís también lo pgepagaba para mi hegmana pequeña cuando mis padges no estaban.

— Pensaba que tus padres al ser ricos tendrían...

— Pues no. Mis padges están en contga de cualquieg tipo de esclavitud.

— Ah, perdón. — responde Tonks incómoda. Intenta cambiar de tema. — ¿Echas de menos a tu familia?

— Sí, pego hablo cada día pog ged flu.

— ¡Qué bien! Eres muy valiente por vivir en un país extranjero siendo tan joven.

Merci. — esta vez Fleur vuelve a sonreír. No muchas personas se lo han dicho.

— Yo no sería capaz de hacerlo y eso que siempre discuto con mi madre. — confiesa Tonks.

— Yo no suelo discutig con mi madge, pego sí con mi hegmana pequeña. Nos quegemos mucho, pego algunas veces es agobiante.

Ambas pasan la tarde charlando y riendo.


Creo recordar que en el sexto libro, Molly quería emparejar a Bill con Tonks porque le desagradaba Fleur. Aquí he mostrado a Fleur diciendo sus opiniones sin filtro.

¿Opiniones?

Hasta la próxima

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