La boda

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El Potterverso es de Rowling


Apolline está peinando a su hija mayor para que esté lista cuando la tía de su suegra le traiga la tiara hecha por duendes.

— ¡Estás preciosa, Fleur! — exclama Gabrielle.

— Tú también, Gabrielle. — le sonríe su hermana.

— Es un vestido precioso, Fleur. — Apolline acaricia la parte del hombro del vestido de novia. — Tu vestido también es muy bonito, Gabrielle. — su madre la mira por el reflejo del espejo mientras peina a su hija mayor.

— Ginny y yo fuimos un día al Callejón Diagon a comprarlos con Fleur. Fleur dijo que los quería dorados y a partir de allí, Ginny y yo elegimos el que queríamos. — explica la niña.

Llaman a la puerta.

— Deben de ser Molly y su tía con la tiara. — explica Fleur a su familia. — Adelante. — responde en inglés.

Entran Molly y Muriel, quien lleva un paquete.

— Buenos días. — saluda Molly. — ¡Fleur! ¡Estás preciosa! — exclama. — Os presento a mi tía, Muriel Prewett, hermana de mi difunto padre. Tía Muriel, te presento a Fleur, la prometida de Bill, y su familia, su madre, Apolline, y su hermana, Gabrielle.

— Encantada. — responden Fleur, Gabrielle y Apolline con una sonrisa.

— Encantada. — Muriel estrecha su mano bastante seria. Le entrega el paquete. — Aquí tienes la tiara hecha por duendes. No la manches ni la rompas.

— Iré con mucho cuidado. Gracias, señorita Prewett.

— Bueno, al menos Bill tendrá con que alegrarse la vista por las mañanas y tienes buenas caderas para parir. Lástima que seas francesa. — masculla la anciana. — Molly, llévame a ver a Bill.

Molly tarda unos segundos en reaccionar por los desplantes de su tía y, finalmente, abandonan la habitación.

Las tres mujeres se quedan en un silencio tenso.

El espejo empieza a temblar y las luces a parpadear.

— ¡Maman! ¡Maman, tranquila! Si se rompe el espejo o la bombilla, Fleur y yo podemos hacernos daño. — le pide Gabrielle. — Recuerda, es la boda de Fleur.

Finalmente, los objetos dejan de temblar.

— ¡Esa mujer ha soltado las mismas babosadas que sueltan los hombres sobre nosotras! — suelta Apolline en francés con lágrimas en los ojos. — ¡Esa mujer solo te ve como un pedazo de carne para darle placer e hijos a su sobrino nieto!

— Tranquila, maman. Sé que Bill no me ve así y ni mi esposo y sus hermanos la aguantan. Intentaremos no verla mucho. — intenta consolarla Fleur.

— Eso espero, querida. Por respeto a que hoy es el día de tu boda no le he contestado.

....

— Había un aire etéreo alrededor de la prometida de Bill y su familia. — piensa Muriel en voz alta.

— Debe ser por su sangre veela. La madre de Apolline era una veela.

— ¡¿VAS A PERMITIR QUE TU HIJO SE CASE CON UNA HÍBRIDA?! — suelta la anciana anonadada.

— ¿Molly? ¿Muriel? Hola, pasad, pasad. — Arthur abre la puerta del dormitorio de Bill. — Acaba de venir el encargado del ministerio de oficiar la boda. Empieza en diez minutos. Si queréis ver a Bill, entrad ya.

Ambas mujeres obedecen.


No sabía de que boda escribir y me decanté por la de Bill y Fleur en el momento que Muriel le da la tiara. Después, cuando Muriel ve a Harry y a los demás y despotrica sobre Hermione dice que es una lástima que Fleur sea francesa.

Fleur la llama señorita Prewett por estar soltera. Aunque no sabemos si la tía Muriel se casó o no o si es pariente por la parte paterna o materna de Molly. Pero así también la hacemos tía del primo segundo squib de Molly.

¿Opiniones?

Hasta la próxima

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