Supongo que ya no hay ser vivo por estos lares, pero salió esta continuación.
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La Chica del Parque 06
- Huyendo del Destino -
"Se cancela lo del mensaje hasta nuevo aviso Stella."
El camino a casa se le había hecho mucho más corto de lo que hubiera deseado. Y es que el tiempo se comporta extraño cuando la mente se dispersa por una infinidad de pensamientos, sobre todo si entre ellos, alguno provoca temor e incertidumbre.
La realidad era que ella no sabía que tan difícil podría ser atinarle al azar a unos guantes de princesa, pero sí lo difícil que podría ser a unos guantes de deporte.
Guantes como los de portero llegaban a tener hasta 11 tallas pasando de niño a adulto y, si con los guantes de vestir era igual, la probabilidad era 1 a 11. Pero luego tenemos que Lincoln es bastante intuitivo. Pudo observar sus manos al detener el balón el día del pelotazo y darse cuenta de que eran del mismo tamaño que los de...su hermana deportista.
-O saber que era yo todo el tiempo... y no me dijo nada...-
Y ese pensamiento era el carrusel con música de flauta desafinada que sonaba en la cabeza de Lynn Jr.
Luego por fin se animó a adentrarse por la puerta principal de la casa en la que ya tenía un par de minutos parada en una introspección poco común en ella.
En la cocina Lori se preparaba un té de manzanilla con jengibre ya que la regla le acaba de llegar y la estaba torturando; Luan se servía un vaso de agua de limón con pepino mientras en la sala, Lincoln zapeaba la televisión.
Lynn caminó y se quedó a un lado del sillón mirándolo. Lincoln la notó y la volteó a ver distinguiendo inmediatamente el golpe.
-¡¿Qué diablos te pasó en la cara?!- Exclamó Lincoln levantándose del sillón y acercándose a su hermana quien bajó la cabeza. Se le había olvidado hasta el moretón que le había dejado Stella.
-Un golpe jugando...rugby. Lo de siempre.- Levantó un poco la vista para verle. Él se notaba preocupado.
-¿A ti como te fue, Lincoln?- Preguntó ella sentándose en el sillón en espera de...de no sabía que. Sin embargo, Lincoln no respondió; fue a la cocina y envolvió un hielo en un trapo para pasárselo a su hermana.
Lori notó la prisa de Lincoln y salió a la sala para ver a su hermana. -Vaya golpe, Lynn. ¿Estás bien?
-Si.- respondió. A Lori no se le escapó el desgano de su hermana.
-¿De verdad? Te noto desanimada y tú siempre que vienes con un golpe literalmente lo presumes. – Le dijo con sinceridad. En eso llegaron de la cocina, Lincoln y Luan.
-Viene de-moradita ¿Entienden?- Comentó Luan atorándose una risa.
Lincoln le dio el hielo a Lynn quien de inmediato se lo llevó a la mejilla.
-No es nada, solo...no quiero hablar de eso.- Respondió mirando de reojo a su hermano.
-Debes procurar cuidarte más, Lynn. -Dijo Lincoln- Puedes llegar a herirte de gravedad y nadie aquí quiere eso.- Lincoln le acarició la mejilla y Lynn jaló aire poniéndose de pie con rapidez.
-Iré a mi habitación. Agradezco a todos su preocupación, de veras, es solo que...perdí el juego y de verás no me gusta perder.-
Lynn se fue con su hielo subiendo las escaleras y entró a su habitación donde Lucy leía un libro de pasta gruesa y negra. Le miró.
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Una de Louds
FanfictionSon un montón, diría una amiga. Y de esta familia hay cosas que contar. Aquí historias de ellos de todo tipo. Pidan y quizá se les conceda. Espero les gusten.
