Cuando atrapan una musa, por pequeña que sea, encapsúlenla en un frasco curado de cristal templado bajo una almohada. Te dará algo; quizá no lo que esperas, pero algo.
Y sigo con esto.
*****
"¡¡Luan!!
...
En que se parece la cicuta al filo de una silla...
...
¡¡Luan!! ¡¡Despierta!!
...
¿Porque la gallina terminó en un caldo...?
¡¡Luaaaan!!
...
Toc – toc, ¿Quién es?...
Por favor, despierta, Luan...
...
Los ecos, como de caverna, se esparcían hasta el infinito en un entorno que giraba lentamente.
Así se debe sentir estar en el fondo del océano. Estoy como pez en el agua, ¿Entienden?
Su vista salió del negro total a un acuoso de luces desperdigadas y objetos sin formas que se movían.
Colores...pastel...
¡¡Luan!! Despierta hermanita..."
-...Ay...- Exclamó una joven que se tocaba la cabeza.
-¿Anotaron la matrícula del camión? - Dijo la castaña ahora con ambas manos en la cabeza, presa de un dolor palpitante. Sin embargo, de súbito se llevó una a la boca al sentir un raro ardor, y aspiró fuerte al notar que de entre sus dientes, fluía sangre.
Extendió sus dedos viendo como entre ellos se despegaba manchas carmín que brillaban bajo la luz de aquel viejo teatro. Volvió a palparse y notó con horror que en sus dientes, faltaba el punto de metal.
-Me...arranqué los brackets. - Se dijo alarmada. -¿Qué voy a decir en casa?-
-Simple, les dices que no anotaste la matrícula del camión que te atropelló. -
-Cállate, Sr. Cocos.- Luego, se quedó muy seria. -¿Qué fue... lo que... pasó?-
-Casi nada, te pusiste como una salvaje, ¿Lo recuerdas? -
-Un poco...si...-
***
Luan seguía acostada sobre aquel pasto artificial. Había estado jugando con los cuadritos de metal de sus dos dientes frontales tan insistentemente, que se había lastimado el dedo.
Estaba llegando a la conclusión de que todo era una tontería. Que en realidad no era tan fea como se había estado sintiendo. Que todo era, como decían todos, una etapa.
-Claro que es una etapa Luan, deberías olvidarlo. Ya verás que cuando seas mayor y ganes la cantidad de dinero que quieras, te operas lo que se te antoje y ¡zaz! La comediante más bella del Condado.-
Y Luan sonrió.
-Tienes razón, Cocos. Tengo que cerrar este asunto, tengo que quitarle peso. –
-Si, no quieres terminar como la Tia gorda, cayéndote de los dos lados de la cama.-
Luan sonrió ante el chascarrillo y procedió a levantarse.
Una vez de pie, se sacudió la falda un poco (estaba bastante polvoso, ese teatro era poco usado.), luego, se estiró, perezosamente.
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Una de Louds
FanfictionSon un montón, diría una amiga. Y de esta familia hay cosas que contar. Aquí historias de ellos de todo tipo. Pidan y quizá se les conceda. Espero les gusten.
