—Hyewon, alguien vino a verte.
La omega miró extrañada al beta que se asomaba sonriente desde la puerta, frunciendo el ceño mientras se secaba las manos con un pedazo de papel que tiró en el cesto de basura que estaba cerca de él.
—¿Sabes quién es? —preguntó en voz baja cuando llegó hasta el hombre, asomándose sobre el hombro del beta para buscar un rostro conocido entre las personas comiendo.
—Su nombre es Park Jimin —el hombre sonrió ampliamente cuando Hyewon abrió los ojos y boqueó sorprendida—. Por tu reacción imagino que es un viejo amigo.
—Es uno de mis niños —la mujer se sostuvo del hombro ajeno y empujó la puerta con entusiasmo, sonriendo en cuanto hizo contacto visual con el omega que se acercó de prisa, abriendo sus brazos para corresponder el abrazo apretado que le dio. Jimin se dejó hacer por las manos arrugadas de la mujer en su rostro—. Oh, cariño, mírate. Te ves tan saludable, tus mejillas finalmente han vuelto. Te ves radiante.
—Gracias, nana. Me alegro que lo hayas dicho, me he estado alimentando mucho mejor. Subí algunos kilos y finalmente mi ciclo volvió a la normalidad —el omega se encogió con una sonrisa en los labios, después boqueó con indecisión por unos segundos en los que la omega aguardó extrañada, atreviéndose a contarle el motivo por el que estaba ahí en voz baja—. Yo... Me propuse estar más saludable antes de asistir al médico —dijo mirando hacia abajo.
—¿Médico? —Hyewon preguntó con las cejas alzadas, Jimin asintió sin cambiar su expresión avergonzada—. ¿Te pasa algo?
—No de la forma que te imaginas —murmuró sujetando las manos de la mujer con delicadeza, presionándolas con cariño—. ¿Nos sentamos? Se me antoja beber un poco de té contigo, como hacíamos antes, ¿tienen?
—Sí, por supuesto. Dame unos minutos para prepararlo —dijo intentando ocultar su preocupación porque el omega no se veía afectado por lo que acababa de decir, aunque no podía evitar sentirse un poco ansiosa—. Siéntate, cariño.
—Gracias, nana —Jimin buscó una mesa para dos y esperó pacientemente a la mujer que lo había cuidado con cariño cada vez que había ido a visitar a Taehyung mientras eran niños, a la omega que en reiteradas ocasiones le recordó su valor como omega a pesar de que todos a su alrededor lo ponían en tela de juicio. Hyewon era importante para Jimin.
Con ella podía ser un niño sin obligaciones, sin un destino al que siempre estuvo encadenado simplemente por la forma en que nació.
Jimin se rascó la marca en su cuello con nerviosismo y se secó el sudor de sus manos en su pantalón, mirando con curiosidad a las personas que estaban comiendo en las mesas junto a la suya, sonriendo a un bebé que lo miró con sus enormes ojos desde el hombro de su madre. Normalmente el omega prefería lugares silenciosos para conversar, pero en ese instante se sintió aliviado de que las voces hicieran ininteligible lo que estaban hablando en cada mesa.
Hyewon volvió minutos más tarde con dos tazas humeantes y un paquetito de galletas. Jimin recibió su té con una sonrisa y bebió con cuidado bajo la mirada de la mujer que se notaba un poco inquieta, Hyewon apenas se humedeció los labios.
—¿Por qué has venido, cariño? —la omega dijo mientras él abría el paquete de galletas—. ¿Necesitas algo?
—No realmente, nana —dijo encogiéndose de hombros, jugueteando con la taza de porcelana—. Solo quería hablar con alguien que me entienda y me aconseje, como tú. Siempre sabes qué decir para hacerme sentir mejor y es exactamente lo que necesito, quiero saber si estoy haciendo lo correcto.
La omega miró las manos inquietas de Jimin y su corazón se agitó abruptamente por la preocupación que sentía, Hyewon temía que el omega tuviera que enfrentar una situación realmente grave.
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Between Us | TK
Fanfiction"¿Estás seguro?" En una ocasión había oído "Piénsalo bien, porque si esto llegara a más... ¿No has pensado en lo difícil que será que te dé hijos? No es como un verdadero omega... No por completo, sin ofender al chico... Tú sabes a lo que me refiero...
