Parte 2, Capítulo 7
En la profunda oscuridad de la habitación, un alfa con el corazón hecho pedazos avanzaba a pasos lentos y pesados, como un alma en pena. Sin hacer ruido, con movimientos sigilosos que solo un depredador herido podría ejecutar, Jungkook se acercó a la cama donde su esposo yacía dormido. Observó su figura unos instantes, un dolor sordo latiendo en su pecho, antes de recostarse a su lado.
En su mente, solo resonaban las palabras que Min Yoongi le había clavado como dagas afiladas, palabras que no solo habían roto su corazón, sino también el lazo de su amistad y una relación de años que jamás volvería a ser la misma. En ese instante, una pregunta cruel se alzó desde lo más hondo de su ser: ¿acaso habían valido la pena todos los sacrificios que había hecho para hacer feliz a su omega, sacrificios que pudieron costarle la corona y la vida?
No sabía si era demasiado noble o simplemente un estúpido. Lo único que le quedaba claro era que había amado con una devoción absoluta a un omega que, por la naturaleza de las cosas, nunca le había pertenecido por completo. Al final, los humanos eran mucho más crueles de lo que esperaba. No les bastaba con asesinar a los inocentes, sino que también se regodeaban en jugar con los sentimientos de aquellos que solo anhelaban ser amados. Tal vez los corazones bondadosos estaban destinados a ser cruelmente desangrados.
De todas las cosas que Min Yoongi le había escupido, una sola fue capaz de pulverizar toda su armadura, de romper su espíritu en mil pedazos: "Él morirá".
Por supuesto que había una solución para evitar la tragedia, un camino que se había delineado con sangre y promesas rotas. Pero no estaba dispuesto a sacrificar a una sola persona más por una certeza que era tan volátil como un sueño.
Suspiró con una pesadez que le pesaba el alma antes de voltearse, rodeando el cuerpo de su esposo con sus brazos. De inmediato, Taehyung se removió, girándose en la oscuridad hasta que sus ojos se encontraron.
—¿Cariño? —murmuró Taehyung, con la voz llena de somnolencia.
—Lo siento. No quise despertarte —dijo Jungkook, con la voz apenas audible, como si las palabras se le atascaran en la garganta.
—Está bien. ¿Trabajaste mucho?
—Lo de siempre —respondió Jungkook, y la mentira le supo a cenizas. Sus ojos se fijaron en el rostro de Taehyung, bañado en la suave luz de luna que se filtraba por las cortinas. Era, sin duda, una visión sublime. Con una delicadeza abrumadora, acarició su mejilla y, sin poder contenerse más, dejó escapar la pregunta que lo había atormentado durante horas: —¿Mi jade, te arrepientes de haberte casado conmigo?
El miedo a la respuesta le oprimió el pecho, haciendo que cada fibra de su ser temblara con una angustia que parecía no tener fin.
—¿Por qué me preguntas eso?
—Solo respóndeme, por favor —suplicó, y en su voz se escuchaba la desesperación de un rey que se sentía completamente desarmado.
Taehyung se sentó en la cama, obligándolo a él a hacer lo mismo. Lo miró fijamente y, con una ternura infinita, acarició su rostro de una manera que pareció consolar todo el dolor que lo consumía en ese momento. Los ojos de Jungkook se llenaron de lágrimas, ardientes y saladas, pero no pudo soltar ninguna. Se sentía tan herido y traicionado que no se permitiría verse débil ante alguien cuya lealtad era, en ese momento, una duda que lo quemaba por dentro.
—Jeon Jungkook, siendo un rey tan sabio, ¿cómo es que no conoces la respuesta? —dijo Taehyung, y su tono no era juguetón, sino que ocultaba un profundo dolor.
—Últimamente no he actuado con sabiduría.
—Eso es evidente —confirmó Taehyung, con un suspiro amargo—. Pero a pesar de todo, deberías saber lo que siente mi corazón. ¿No lo crees?
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The King Weakness - KookTae
FanficEn el alba de los tiempos, en un gran reino donde alfas y omegas tejían el tapiz de la sociedad, dos príncipes, dotados de una belleza que trascendía lo terrenal, descubrieron que sus corazones latían al unísono. Su amor, puro y desbordante, se conv...
