Capítulo 45

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Parte 2, Capítulo 10

El incienso de sándalo flotaba en la habitación de Taehyung, mezclándose con el aroma floral que siempre emanaba del omega. Era un espacio de techos altos y sedas pesadas, un refugio que, a pesar de su lujo, a veces se sentía como una jaula de oro. Taehyung estaba de pie frente a la ventana, observando los jardines del Reino de Jade, cuando una presencia familiar, casi imperceptible, alteró la densidad del aire.

​No necesitó girarse para saber quién era. El crujido de la madera bajo unas botas gastadas y esa energía vibrante de alfa que no pedía permiso para existir delataron al intruso.

​—Vaya, mi dulzura parece estar especialmente pensativo hoy —soltó Bogum con una sonrisa ladeada, apoyado contra el marco de la puerta que acababa de cerrar con silenciosa destreza.

​Taehyung dejó escapar un suspiro que era mitad alivio y mitad exasperación. Se giró para encarar al alfa, quien lucía su habitual aspecto de viaje: ropas oscuras, una capa llena del polvo de los caminos y esa mirada astuta que siempre parecía estar analizando tres pasos por delante de los demás.

​—Te he dicho mil veces que no me llames así —replicó Taehyung, aunque no había veneno en su voz. Se acercó a él, acortando la distancia con la familiaridad de quienes han compartido secretos que podrían quemar el reino entero—. Y menos aquí. Sabes que si Jungkook te encuentra en mis aposentos, no preguntará quién eres antes de desenvainar.

​—El riesgo es parte del encanto, ¿no crees? —Bogum dio un paso al frente, invadiendo el espacio personal del omega con una confianza descarada. Le dedicó un guiño juguetón—. Además, sabes que soy una sombra. Nadie me ve si yo no quiero que me vean. Excepto tú, claro. Siempre tienes un ojo puesto en este humilde alfa.

​Taehyung rodó los ojos y se sentó en el borde de su cama, haciendo un gesto para que Bogum se pusiera cómodo. El alfa se dejó caer en un sillón de terciopelo, luciendo completamente fuera de lugar entre tanta opulencia, pero actuando como si fuera el dueño del lugar.

​—Basta de juegos —dijo Taehyung, adoptando un tono más serio—. Necesito saber sobre la solicitud que me obligaste a poner mi cello. La enviamos hace semanas solicitando su presencia para la guardia real. ¿Acaso no piensa venir?

​Bogum estiró las piernas y soltó un suspiro cansado, su faceta de galán de taberna desapareciendo por un momento para mostrar al hombre que había pasado días cabalgando.
​—La paciencia no es tu fuerte ¿verdad?, su alteza. Tienes que recordar que ese chico vive en el campo, prácticamente en el límite de la civilización. Los mensajeros no suelen disfrutar de los caminos de barro y las emboscadas de bandidos. La carta tardó en llegar más de lo previsto, pero ya está en sus manos.

​—¿Y bien? —insistió el omega, entrelazando sus dedos con nerviosismo.

​—Supongo que llegará al reino en un par de días —respondió Bogum, rascándose la nuca—. Es joven, pero tiene honor. Una convocatoria de la corona no se ignora, especialmente cuando viene con tu sello personal oculto entre líneas. Estará aquí pronto, no te preocupes.

​Taehyung asintió, aunque la inquietud no abandonaba su pecho. Había demasiadas piezas moviéndose en el tablero y sentía que el tiempo se le escapaba entre los dedos.

​—Hay algo más —continuó Taehyung, bajando la voz instintivamente—. El peluche. El que encontré en mi cajón... el que se supone que se quemó hace años. ¿Pudiste averiguar cómo llegó ahí? ¿Quién era la mujer que lo mando a remendar?

​La expresión de Bogum se volvió sombría. Se inclinó hacia adelante, apoyando los codos en sus rodillas, y su mirada se volvió afilada.

​—Hablé con todos. Localicé a los antiguos criados, a los vecinos que ayudaron a sofocar las llamas, incluso a los guardias que hicieron el peritaje de la antigua mansión Kim aquel día. La respuesta es siempre la misma: nadie recuerda que se haya salvado absolutamente nada. El incendio lo consumió todo. Según los registros oficiales y los testigos presenciales, no quedó ni un trozo de tela intacto.

The King Weakness - KookTaeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora