Parte 2, Capítulo 22
La tarde caía sobre el Reino de Jade con una luz dorada y perezosa, el tipo de clima que invitaba a la introspección, pero el Príncipe Beomgyu no tenía tiempo para silencios. Su mente era un hervidero de estrategias mientras su carruaje se detenía frente a la residencia temporal de la familia Shin. Se ajustó los puños de su túnica de seda azul, el color de la familia Kang, un detalle que no era en absoluto accidental. Quería que, desde el primer segundo, Yuna viera en él un reflejo de lo que ella creía poseer.
Al entrar en el recibidor, Beomgyu desplegó su mejor sonrisa, esa que reservaba para los banquetes diplomáticos donde la hipocresía era el plato principal.
—Es un honor recibir a un miembro de la familia real, Alteza -dijo una voz suave y melodiosa.
Shin Yuna apareció tras una cortina de cuentas, haciendo una reverencia impecable. Era, como Beomgyu había temido, insultantemente bonita. Tenía una belleza fresca, típica del Reino del Sol, con ojos brillantes y una piel que parecía no haber conocido jamás una preocupación. Era una omega que irradiaba una paz que a Beomgyu le resultaba ajena y, por lo tanto, irritante.
-El honor es mío, Lady Yuna -respondió Beomgyu, haciendo un gesto para que sus criados depositaran los cofres de regalos sobre la mesa-. Tenía una curiosidad inmensa por conocerla. En la corte no se habla de otra cosa que no sea la prometida de Kang Taehyun. Debía comprobar por mí mismo si las leyendas sobre su encanto eran ciertas.
Yuna se sonrojó levemente, invitándolo a sentarse.
-Es usted muy generoso, Príncipe. No esperaba tales atenciones en mi primera semana en la ciudad.
Comenzaron con una charla trivial sobre el viaje desde el sur y la diferencia de climas, Beomgyu era príncipe heredero del reino de luna y lady Yuna provenía del reino del sol, enemigo de su país natal por eso a Beomgyu no le importaba en lo absoluto. Al final decidio guardar sus opiniones y experto en dirigir hilos invisibles, no tardó en llevar la conversación hacia donde quería.
-Dime, Yuna... -soltó Beomgyu, sosteniendo una taza de té con una elegancia estudiada-. ¿Cómo es que terminaste comprometida con alguien tan... particular como Taehyun? Él es un hombre de silencios y libros, no parece el tipo de alfa que sale a buscar promesas por el mundo.
Yuna soltó una risita cándida, ajena al veneno oculto en la pregunta.
-Oh, no fue algo que él buscara, ni yo tampoco. Es un acuerdo entre nuestras familias desde mucho antes de que naciéramos. La difunta madre de Taehyun era originaria del Reino del Sol y era la mejor amiga de mi madre. Hicieron un pacto de sangre y honor: si tenían hijos de géneros compatibles, unirían sus linajes. Taehyun siempre ha sido muy respetuoso con los deseos de su madre.
Beomgyu sintió una punzada de molestia. "Respeto". "Pacto de sangre". Palabras que sonaban a cadenas para él, pero que para Yuna parecían un cuento de hadas.
Mientras tanto, en la biblioteca de la mansión Kang, Taehyun intentaba concentrarse en un tratado de leyes comerciales, pero las palabras bailaban frente a sus ojos. Sus pensamientos estaban en otro lado, hasta que el sonido de pasos apresurados lo sacó de su trance.
Un sirviente entró casi tropezando, con el rostro congestionado.
-Señor... perdone la interrupción -jadeó el hombre-. El Príncipe Beomgyu... está en la casa de Lady Yuna. Los han visto conversando a solas en el salón principal.
Taehyun cerró el libro de golpe. El sonido resonó en la habitación como un disparo. Sabía perfectamente de lo que Beomgyu era capaz cuando se encaprichaba con algo, y su lengua era más peligrosa que cualquier espada de la guardia.
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The King Weakness - KookTae
FanfictionEn el alba de los tiempos, en un gran reino donde alfas y omegas tejían el tapiz de la sociedad, dos príncipes, dotados de una belleza que trascendía lo terrenal, descubrieron que sus corazones latían al unísono. Su amor, puro y desbordante, se conv...
