Cinco años después
—¡Feliz cumpleaños Mikasa!
Canturreo la no tan nueva hada que ayuda en la cocina, Sasha era adorable hasta cierto punto. Era genial que hubiera otra hada aparte de Hange que no la repudiara.
Enfrente de Mikasa había un pan con glaseado arriba y una ramita de un árbol con una pequeña hoja.
—Armin dice que en el mundo de los humanos dan este tipo de panes "pasteles" le llaman y cada que celebran un cumpleaños le ponen algo llamado vela, me mostró un dibujo y esto es lo más cercano que encontré a ello —contó emocionada señalando la ramita.
—No debiste molestar a Armin con estas cosas.
Él es amigo del príncipe y puede unirse a su pequeña lista de personas que no la desprecian o eso es lo que parece al menos, nunca se han hablado como tal pero él le sonríe a menudo y la saluda, tampoco ha sido grosero con ella.
—Le gusta mucho hablar del mundo humano, creo que hasta le hice un favor —sonrió Sasha— Anda, prueba un poco, Hange quiso estar aquí pero la mandaron a limpiar la recámara de huéspedes así que solo dijo que si le guardamos un pedazo está bien.
—No debieron molestarse —lo dijo en serio, pero en el fondo estaba muy contenta.
Mikasa sintió sus mejillas calentarse, nunca había recibido nada en su cumpleaños, quizás alguna felicitación pero tampoco era como si en verdad esperara algo, contrabajo y tenían para comer en ese entonces. Cuando comenzó a vivir en el castillo ¿a quién le importaría algo como eso? hasta hace dos años que Hange comenzó de curiosa y averiguó su fecha de nacimiento.
—No todos los días se cumplen veintidós años —canturreo de nuevo.
Mikasa ladeó ligeramente la cabeza.
Faltaba menos para salir de ese mundo, cuatro años y estaría del otro lado. No podía estar más que feliz.
🍃
Después de comer su pastel, se entretuvo en el jardín cuando escuchó mucho bullicio. Estaba por levantarse de su cómoda posición cuando logró ver a los guardias del castillo con nuevo rehén, nada nuevo por aquí, probablemente un humano que quiso pasarse de listo o igual un hada, resulta que no solo los de su clase son ladrones.
Se iba a recargar de nuevo sobre el tronco del árbol donde estaba y entonces lo vio.
Era Jean.
Contuvo el aliento unos segundos al ver la mitad de su rostro lleno de cicatrices que le dejó El príncipe en su último encuentro, traía el cabello más largo en un intento inútil de cubrir sus marcas. Él también la vio, su mirada en shock y después delataba que quería desaparecerla.
Pero ella ya no era la misma chica que él conoció, ni siquiera era la chica que llegó al castillo hace unos años, la tímida y que tontamente se sonrojaba por todo, ahora lo recuerda y se pone roja de la vergüenza de recordar lo patética que era. Es cierto que sigue sin hablar mucho, pero ahora no es por pena si no que descubrió qué hay más beneficios en tener la boca cerrada y tampoco es como que tuviera con quien charlar en este lugar.
O era así hasta que llegó Sasha a trabajar al castillo, aún así trata de no hablar mucho, se considera una persona que es más de escuchar.
Jean desapareció de su vista y no tardó mucho para que alguien más ocupara su lugar.
—Buenos días Mikasa.
Se sobresaltó, era el rey Zeke Jaeger. Puede contar con una sola mano las veces que han intercambiado palabras. Se levantó para hacerle una reverencia y hablarle por su título cuando la interrumpió.
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Red Velvet
FanfictionLoving him was red. ~ Los personajes no son míos, son propiedad de Hajime Isamaya. ~ Créditos de la imagen a @eremika_PG en Twitter.
