Pregunta: ¿Odian a Carissa? No respondan hasta que terminen el capítulo, quiero saber(?).
Hace 3 años, 9 meses, 23 días.
Aun me sentía culpable.
Hacía ya un par de días que había tenido sexo con Jenner y podía sentir la culpa de haberle usado para perder mi virginidad como un peso extra sobre los hombros, en especial cuando veía todas sus llamadas perdidas y sus mensajes de texto en mi teléfono.
—Ya está hecho, no hay vuelta atrás. —le recordé a la yo del espejo mientras terminaba de acomodar mi cabello.
La verdad era que lo había estado evitando, no quería ver su rostro, no quería recordar sus maravillosos ojos, no quería recordar el tacto de sus manos sobre mi piel, no quería sentirme así. Tal vez tener sexo con él había sido mala idea en primer lugar.
Oh, pero había sido tan... Inesperado. Me había estado preparando para que doliera, o para que fuera algo totalmente incómodo y horrible como contaban las chicas de la escuela con su casi lema "La primera vez siempre es horrible", sin embargo nunca me había preparado para que se sintiera tan natural, tan bien. Y es que si, me había dolido como esperaba, quizá incluso mas, pero el dolor había desaparecido después de un tiempo, y había sido una experiencia maravillosa.
Claro que yo nunca se lo admitiría a él. Y obviamente si alguien me preguntara sobre mi primera vez yo diría que fue en una fiesta y que yo estaba algo tomada, lo que técnicamente no era una mentira.
Solté un suspiro y dejé mi cabello, lo había peinado en una trenza despeinada por que era lo mejor que podía hacer por él, tomé mi bolso negro y salí de la casa de mi abuela en dirección a la fiesta.
***
Tal como me habían advertido, el lugar era una locura, había chicas bailando que perdían prendas, de vez en cuando, los chicos les ofrecían bebidas que casi nadie aceptaba. Si, chicas listas.
Todo era despreocupado y ligero, divertido y salvaje. Era casi como si hubiese encontrado mi hogar.
Me dirigí a la barra, donde le insistí al bar-tender que preparara mi bebida frente a mis ojos por que vamos, no soy tonta.
—¡Carissa! ¡Viniste! —exclamó Lou con voz alegre. Y por alegre quiero decir ebria.
—No me lo perdería por nada. —sonreí ignorando el olor a alcohol en su aliento y buscando a April con la mirada.
—April no está, se fue hace un rato con un bombón, aunque debo admitir que nunca creí que ella fuera esa clase de chica. —comentó para después empezar a divagar sobre que en estos tiempos así eran los jóvenes y que estaba totalmente bien.Yo no tenía ni idea de que hablaba pero ya sabía que April podía ser un poco coqueta.
Me despedí vagamente de Lou y me adentré en la masa de gente que estaba bailando en prácticamente todos los rincones de la casa, buscando un lugar adecuado para tomar mi bebida recién preparada con algo de tranquilidad antes de unirme a ellos y a su baile salvaje.
Solté un suspiro, esta fiesta no era tan extraordinaria como la fiesta universitaria del hermano de Jake, pero algo es algo, debía conformarme con lo que tenía. Además, en esta no había ni la más remota posibilidad de encontrarme con Jenner.
Apuré mi ron con cola de un último trago para evitar seguir pensando en él y me levanté dispuesta a bailar con algún extraño de cara bonita que nunca volvería a ver en mi vida, o cuyo nombre ni siquiera recordaría la mañana siguiente.
Este sujeto resultó ser Eric, un chico que al parecer iba en mi clase de química y era bastante popular y arrogante pero que yo nunca había notado antes de que me invitara a bailar una canción de antro sumamente horrenda.
—¿Bailas? —cuestionó poniendo una sonrisa de galán, era guapo, había que admitirlo.
—Voy a bailar contigo solo por que estás bueno, así que quita esa sonrisa de "tengo-a-todas-a-mis-pies" y mueve tu trasero a la pista de baile. —respondí caminando sin esperar a ver si me seguía.
—Entonces te gusto.
—El hecho de que admita que estés bueno no significa que no seas un tremendo imbécil al que podría dejar plantado aquí mismo para ir a buscar algo mejor.
—¿Chica ruda? Me gusta. —asintió pasando su mirada por todo mi cuerpo, recorriéndome de los pies a la cabeza.
—Callate y baila. —exigí empezando a moverme al ritmo de la horrible canción.Su mano se deslizó hacia mi espalda, pegando mi cuerpo al suyo y moviendose a mi ritmo, puse mis manos en su pecho pero no retrocedí, aquello era justo lo que yo buscaba, diversión sin compromisos. En un movimiento rápido me volteé, pegando mi espalda con su pecho y dejando que su mano se paseara primero por mi cintura y luego bajara hasta tocar una de mis piernas por encima de la rodilla. Su mano subió suavemente por encima de mis medias hasta llegar debajo de mi falda y sentí su respiración entrecortarse al darse cuenta que eran medias con ligueros.
—¿Vamos por un trago? —preguntó en mi oído y yo asentí, dejando que tomara mi muñeca para no perdernos entre el montón de gente que aún bailaba sin prestar atención a lo que ocurría a su alrededor.
Por un segundo mi mente divagó y la imagen de Jenner reprendiendome con sus preciosos ojos azules heridos llegó a invadir mi espacio. No podía permitírselo, pedí algo fuerte y solté un suspiro mientras sentía la mirada de Eric sobre mi, tenía a un chico lindo a mi lado que buscaba lo mismo que yo así que me dije, ¿Por qué no? Tomé mi vaso recién entregado por el barman y sonreí antes de beberlo.
Un par de tragos después, bailar no era lo único que hacíamos. Sus labios estaban un minuto sobre los míos otro sobre mi cuello y poco a poco empezábamos a avanzar sin ver hasta una de las tantas habitaciones de la casa de Lou, con mis piernas enredadas en su torso y sus manos en mis caderas.
Aun así, no podía sacarlo de mi cabeza.
***
A la mañana siguiente, mi resaca era casi tan tremenda como mi culpa. Me fui de la casa de Lou antes de que el chico con el que había pasado la noche despertara, y al tomar el taxi para ir a la casa de mi abuela, estuve a punto de echarme a llorar.
Respiré hondo, aquello era lo que yo quería, aquello era por lo que le había entregado mi virginidad a Jenner. Quería ser capaz de experimentar ese tipo de cosas sin tener que asumir un compromiso pero no había confiado en nadie que no fuera él para tener mi primera vez. Ese fue mi primer error; ahora cada vez que viese a otro chico o besara a otro chico no podría evitar pensar en su estúpida cara, no podría evitar compara sus caricias, no podría evitar comparar las sensaciones que su tacto me producía.
Tenía que olvidarme de él, por mi propio bien y por el suyo, yo no era lo que él estaba buscando y en el fondo ambos lo sabíamos. Yo no quería lo que él quería. Yo no estaba lista para emociones tan intensas y quizá nunca lo estaría.
"Lo siento."
Presioné enviar y apagué mi teléfono, él no sabía porque me disculpaba pero lo sabría y cuando lo hiciera, estaba segura de que iba a odiarme.
¡No nos odien! Carissa tiene su excusa y yo tengo la mía para tardarme en publicar... ¡Entré a preparatoria! Tres años más amigos míos y estaré yendo a la Uni. En fin, los amo, tengo un extra súper cortito hecho que editaré y subiré en unos minutitos.
Besos, su escritora que más los quiere y espera que no la odien.
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My Adorable Mistake.
Teen FictionHay 5 muy buenas razones por las yo, Carissa Cannon, no quería creer lo que veía: Razón número uno. Tengo 20 años. Razón número dos. Esto es culpa de Jenner. Razón número tres. Quizá también sea un poco mi culpa. Razón número cuatro. Mi abuela va a...