En 1977, en medio de sus arduas labores de exterminar demonios, Kishibe se encontró con un niño indefenso inmerso en un macabro baño de sangre, donde solía estar el hogar de una familia. Al ver la situación del pequeño, tomó la decisión de acogerlo...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
~Me gusta pensar que lo que estoy haciendo podría ayudar a las personas del futuro, porque actualmente vivimos en la incertidumbre, dentro de una neblina que no puede disiparse con ninguna linterna. Los humanos estamos hechos de carne y hueso, pero para los demonios no somos más que hojas de árboles de Sakura, hojas que se pueden desgarrar con mucha facilidad. Hiroshi es fuerte, muy fuerte, tal vez el Cazador de Demonios más fuerte que he visto en mi vida, pero no es como si hubiera conocido a muchos para empezar a comparar. Pero en cualquier caso, no todo el mundo nace siendo poderoso, normalmente el ser humano nace siendo débil, y naturalmente, muere siendo débil.
Inicié este viaje con la esperanza de entender porque estas horribles criaturas intentan exterminarnos, pero lo único que he conseguido son respuestas sin coherencia, llenas de puro sadismo y maldad. Hiroshi me había advertido desde el principio que esto de buscar una respuesta era una búsqueda inútil. En sus propias palabras:
"No hay razonamiento coherente para ellos, son seres que nacen y se alimentan del sufrimiento de otros. No son seres con los que se pueda hablar o negociar cordialmente, lo único que haces es perder el tiempo intentándolo. Ellos simplemente no nos entienden, y no quieren hacerlo"
Tal vez tenga razón. Han pasado cinco años desde que Hiroshi y yo iniciamos con esta documentación, hacemos lo que podemos para trasladarnos por el enorme territorio de nuestra nación mientras que en el camino ayudamos a gente que lo necesita. Pero en estos dos años no me he encontrado con nada que me explique por qué está sucediendo todo esto, nada que me ayude a entender porque los demonios son así.
No sé que debería hacer a continuación, tal vez lo mejor que puedo hacer ahora es intentar documentar a tantos demonios como se pueda tal como he hecho en los últimos años, probablemente ayude a alguien en el futuro. Sí, es lo único coherente para mí.
No estoy seguro si tendré descendencia, a decir verdad estoy tan enfocado en mi investigación que pensar en una vida tranquila al lado de una esposa e hijos parece algo muy lejano, pero quizás no imposible.
Ya lo veremos~
Ishikawa Satoshi 1733
"Definitivamente tuvo descendencia" Satomi suspiró mientras cerraba el libro. Recostó su espalda en la cabecera de la cama mientras digería todo lo que había estado leyendo últimamente.
Satoshi Ishikawa, ese era el nombre de su antepasado más famoso, o eso le habían dicho. Hace un año la doctora Nishimura le había entregado este libro a ella con la intención de revelarle parte de la historia de su familia, una parte de la historia que ella nunca había escuchado y mucho menos imaginado. Fue en un momento donde la empezaron a hartar con tantos experimentos donde lo único que hacía era gritar de dolor, así que se aisló temporalmente, negándose a participar en más experimentos.