Notas: Tralalero Tralala.
0O0O
"Cielos, te ves terrible"
"Dime algo que no sepa"
"Las nutrias marinas se toman de las manos mientras duermen para no alejarse flotando en el agua. Es adorable, ¿No crees?"
"... Oh, sí supongo que sí"
"Por cierto, este lugar no ha cambiado nada desde la última vez que vine" Kenji caminó unos cuantos pasos después de entrar por la puerta del apartamento de Hiro y Kishibe, su mirada se dirigía a todos los rincones del lujoso apartamento como si quisiera encontrar algo que lo entretuviera al instante.
"Kishibe y yo no solemos comprar tantas cosas, de hecho la última vez que compramos algo grande fue mi cama, y eso fue hace siete años" Hiro respondió mientras cerraba la puerta. Trató de caminar de forma normal pero por más que lo intentaba solo podía permitirse moverse de forma torpe y lenta.
Sus músculos estaban muy cansados y dolían.
Kenji no necesitó pedir permiso para tirarse en el sofá y suspirar de satisfacción "Siempre me he preguntado, ¿Por qué ustedes no compran una casa en lugar de vivir en un apartamento? No necesitarían tener que subir todos los días"
Hiro se sentó al otro lado del sofá pero pensó rápidamente en la pregunta de Kenji. Él siempre supuso que Kishibe había elegido este apartamento porque era el más cercano a su trabajo, o por la vista que daba de la ciudad, pero todo era muy alejado de la realidad conforme pasaban los años. La sede central de Cazadores de Demonios quedaba casi a una hora de aquí, por lo que al final no era un lugar tan cercano que digamos, y al parecer él tampoco había elegido este lugar por la vista, Kishibe había mencionado una vez, de forma casi fugaz, que no disfrutaba precisamente de la vista de la ciudad, y que él entendería porqué algún día.
¿Entonces cuál fue la razón por la que Kishibe decidió vivir aquí? Incluso hasta donde sabía, la tía Quanxi vivía más cerca de la Sede Central, es por eso que a ella le parece un fastidio venir hasta el apartamento de Kishibe simplemente para charlar.
"No vale la pena el viaje" dijo ella una vez, con claras intenciones de hacer notar que ver a Kishibe no le daba ningún tipo de beneficio.
Hiro lo pensó un momento más. Realmente la idea de vivir en una casa y no en un apartamento sonaba interesante, y hasta encantadora de hecho. Volver a ese ambiente hogareño que apenas podía recordar sonaba bien. La última vez que lo había experimentado fue en el tiempo cuando sus padres estaban vivos.
Luego de eso, nada se volvió a sentir igual.
Hiro admitiría que jamás se acostumbró a este lugar, era simplemente muy lujoso para él, fue abrumador y bastante desconcertante para un niño de siete años encontrarse en un lugar así viniendo de un hogar humilde y cálido.
Este lugar en cambio siempre se ha sentido muy... Vacío. Y no ayudaba que tuviera unos dueños muy melancólicos y traumatizados.
Tal vez cuando fuera mayor y pudiera valerse por si mismo consideraría la idea de comprar o construir su propia casa. Sí, eso sonaba bien.
"Supongo que Kishibe ya se acostumbró mucho a este lugar. Y además sería un fastidio buscar una nueva casa"
Kenji solo tarareó una respuesta, su cabeza se movió hacia arriba para ver el techo "Oye de casualidad, tu tía la de las buenas curvas, con el parche en el ojo y con una mirada penetrante, ¿No vendrá hoy, O sí?"
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Uno Sobre Todos
Fiksi PenggemarEn 1977, en medio de sus arduas labores de exterminar demonios, Kishibe se encontró con un niño indefenso inmerso en un macabro baño de sangre, donde solía estar el hogar de una familia. Al ver la situación del pequeño, tomó la decisión de acogerlo...
