Cap. 32
Distrito Sur / Día del partido contra la secundaria Szürke
Siempre había odiado la sensación de estar muerto, el momento en el cual se apagaba el mundo y lo único que ensordecía sus oídos era el grito de un silencio abrumador.
Perú era de aquellos cuya existencia efímera se reflejaba en el brillo del sosiego lunar bajo sus pies en aquellas las desoladas y frívolas mantas dispuestas en el Oasis denominado distrito Sur. El plúmbeo despertar habíase hecho un profundo eco azulino y en él, descansaban tantos deseos... llano sería el ocaso al ocultar sus níveas fantasías con recelo, visibles para nadie más que para él mismo, incluyendo en su quejumbrosa exclusión al triste cholito.
Sin embargo, era una mentira, mentira decir que en algún punto de la existencia el distrito Sur pudo haber sido silencioso, era cuestión de mirar el desorden en la vida de sus vecinos para darse cuenta. Esa noche, no obstante, las bocinas de las fiestas y el claxon del tráfico al lado del joven de poncho andino nunca llegaron a sus sensibles oídos. Sus vecinas en vela por los parlantes y luces rimbombantes de los locales de fiesta miraban al joven cabizbajo caminando por la acera, Perú sentía las miradas sobre él y se encogía de vergüenza; actitud extraña para las señitos acostumbradas a los saludos alegres y afectuosos del joven. El chico andino se reprochaba internamente por no estar de humor para ser amable.
<< ¿Por qué la cara larga, campeón? ¡Anímate! Ganamos el partido, ¿verdad? >>
Sus pisadas aceleraron
—Así que ahora sí hablas, ¿eh? —musitó, sin prestarle mucha atención.
<< Claro, como a ti te encanta quedarte solo con tus pensamientos >> bufó el sarcástico emerretista
Giró la esquina de los anticuchos donde su caserita vendía por las mañanas, el susurro frígido de aquella afasia sacudió su espina dorsal cuando vio el puesto cerrado y ni un alma por las calles, atisbó tal vez la añoranza de lo cálido. Entonces... solo hubo oscuridad y llano mutismo.
—Ahh al fin, ya me estaba pudriendo en... —quejó el blanco mármol sobre el rostro del muchacho antes de que una punzada desde lo más profundo de sus entrañas callara cualquier banalidad. -. ¡Mierda!
Un parpadeo después el fragante atardecer apareció nuevamente en aquel cuerpo.
—¿Ahora me entiendes? —murmuró el taciturno dueño y continuó nuevamente su rumbo.
Silencio nocturno, MRTA miró estupefacto cómo Perú seguía caminando ajeno al mundo con tal dolor punzándolo a cada instante. No obstante, algo no cuadraba, algo no estaba bien... el terrorista sintió una ligera incomodidad en su pecho, pero no hizo nada más que seguir al peruano por las frías, desoladas y aun así bulliciosas calles del distrito Sur. Decidió ser paciente, esa era su mejor virtud, al fin y al cabo. No estaba lo suficientemente seguro de poder recibir aún una respuesta asertiva por parte del terco bicolor.
Sendero tenía razón después de todo, estaba haciendo al cuerpo trizas.
Pisadas lentas y agotadas cedieron ante el pesar de la noche, MRTA no supo en qué momento yacían de pie frente al desgastado pórtico de España en una de las zonas más pobres del distrito Sur. Miró los chimpunes de Perú carcomidos por los años, el añejo pasador que yacía casi desmoronado hacía que se notase parte del pie con media rota del terco cholito que se rehusaba a comprar ropa nueva, el poncho marroncito que siempre portaba hacía juego con las manchas de barro en su niño rostro y cuerpo. El emerretista se mordió la lengua (si es que lengua tuviese en la mente de Perú) antes de seguir bajando por el buzo de la secundaria Inti casi roto y con ligeras manchas de sangre adornando los costados del colorido uniforme, lo peor de todo es que no era cualquier sangre.
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Alma para conquistarte // Usper
Fanfiction¿Cuál es el deporte que más corazones mueve en la cancha? Independientemente del gusto, es innegable afirmar que no hay un solo momento donde un cúmulo de extraños se congreguen en unión para una causa más pura, donde sus corazones latan como uno c...
