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Aemond miro el mar frente a él, hoy era el día y el omega estaba más tranquilo, habían llegado mensajes de la flotas Baratheon estaban cerca y al parecer Aegon y Cregan habían dado con ellos, los alfas deben estar llegando a desembarco del rey junto con él, él ya había hecho preparativos, lo hombres de Cregan lo esperarían un poco lejos pero listo para entrar en la ciudad rodeándola si era necesario, mientras él y Aegon atacaban por aire, el omega no sabía de Daemon y eso le preocupaba, pero no podía esperar, tenía que ser ahora, el omega miro a su compañera y con suavidad la acaricio

Iremos a la guerra vieja amiga— en tono en alto valiryo, Vaghar trino entendiendo a su jinete y el omega sonrió al sentir la euforia de su compañera, con cuidado la monto, los dos estaban listos a lo lejos vio el mar ya despejado, sus aliados ya estaban en camino para ayudarlo, el omega miro los cielos esperando ver alguna señal de un rugido de la bestia roja, pero nada, todo estaban en silencio y eso lo perturbaba un poco con un suspiro su expresión se endureció

—Soves— Vaghar rugió con furia y rápidamente alzo vuela, la vieja dragona estaba eufórica sabía lo que venía y no podía esperar

Sangre

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Rhaenyra sonrió mientras miraba a la mujer a su lado

Alicent se veía pálida y tenía uno harapos como ropa, pero a pesar de eso la antigua reina nunca bajo la cabeza, caminaba con serenidad y expresión imperturbable, su largo cabello rojizo cayo, aunque algo desordenado, la mujer caminaba con la cabeza en alto sin importar las cadenas que la jalaban por las calles

La gente lo miraba con sorpresa, unos la veían con burla, pero la mayoría hacían una reverencia al verla pasar, Rhaenyra función el ceño ante esto, pero no hizo nada, lo dejaría pasar por ahora.

A su lado iba la espada jurada de Aemond, el caballero caminaba con rectitud justo un paso detrás de la antigua reina como si la estuviera protegiendo, como lo haría un fiel guardián, el también vestía harapos y tenía un corte en la mejilla, su cabello pelirrojo estaba enredado pero su expresión era solemne, como un hombre que tiene que cumplir una misión, Rhaenyra lo estudio por un segundo antes de descartarlo y seguir su camino

En el cielo un rugido se escuchó y al alzar la m irada vieron a la reina roja custodiando los cielos, listo para cualquier cosa, a las afueras de la ciudad los soldados Velaryon estaban listos y Rhaenyra sonrió triunfante

Había ganado

Los 7 reinos eran suyos

A su lado Criston cole la miraba con una sonrisa maliciosa, fingiendo proteger a la nueva reina, la verdad es que Rhaenyra no sabía lo que venia

Ni el precio tan caro que pagara por sus acciones

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Lucerys veía por su ventana entumecido, su mente estaba extrañamente en blanco, como si no pudiera hilar un pensamiento, se sentía vacío, sin voluntad, con cuidado miro a la sirvienta que estaba colocando un té frente a él con ojos muertos, la sirvienta le devolvió la mirada con una sonrisa suave

—Debes tomarlo mi príncipe— Lucerys la miro sin ninguna expresión —la reina lo ordeno— ante esto Lucerys frunció el ceño

¿Reina?, pensó con cansancio, todo se sentía tan raro, él no quería estar ahí, él quería estar con el...


Lucerys se paralizo ante este pensamiento desde Rocadragon ha sentido que ha olvidado algo, pero no sabe que es

El

El...

—Daeron...— hablo el alfa en un susurro por fin la sirvienta lo miro sobresaltada

—¿Mi príncipe? — pero Lucerys no la dejo terminar y tiro él te rápidamente, la mujer retrocedió asustada lista para gritar, se supone que el príncipe debía tomar él te y luego ir con su dragón para apoyar a la reina, la princesa Rhaenys dijo que sería sencillo, como lo había sido desde que le empezó a dar las dosis al príncipe, pero antes de que pudiera hacer algo sintió algo afilado en el cuello.

Lucerys miro a la mujer con ojos desorbitados, no sabía que estaba pasando, pero lo descubriría

—Hablaras conmigo a solas— la voz del príncipe era casi un gruñido y la mujer tembló de miedo porque sabía que no tenía escapatoria

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Daeron sentía que su garganta quemaba, no sabía que día era ni cuento tiempo había pasado, desde que lo metieron a esa celda asquerosa, el no recuerda nada, recuerda bastión de tormentas a Jacaerys, hablando, gritando, incluso golpeándose, pero en algún momento los dos se detuvieron después todo se volvió oscuro

Fue rápido, ninguno de los dos lo esperaban

Fueron emboscados

De repente el alfa escucho unos gritos afuera y sin controlarlo empezó a temblar trato de pegarse más a la pared, pero era imposible, estaba expuesto y no tenía ningún arma con él, si querían matarlo sería fácil, hace mucho no tomaba o comía algo decente

Resignado el alfa espero y cuando abrieron la puerta se preparo puede que fuera a morir, pero no les daría ña satisfacción a esos bastardos, se enderezo y miro desafiante al que entraba, pero cuando reconoció ese rostro se quedó paralizado

—¿Mi príncipe Daeron? — tembló y suspiro mientras su voz sonaba por el pequeño lugar

—Príncipe Martell— Dorian sonrió mientras veía al alfa frente a él, su lanza estaba llena de sangre y su sonrisa era algo oscura

—Que sorpresa— hablo el dorniense estudiando el lugar te sacaremos de aquí a Daeron se le acelero el pulso

—¿Mi dragón? — pregunto con temor no sabía nada de Tessarion, pero podía sentir su vínculo Dorian asintió

—La encontramos, está bien— Daeron asintió con alivio mientras suspiraba y sin poder evitarlo pregunto

—¿Que está pasando? — Dorian lo miro fijamente

—Mucho príncipe Daeron, pero necesitamos sacarte de aquí y atenderte antes que nada— Daeron asintió y ni pregunto más, se sentía aliviado, lo habían encontrado necesitaba a su dragón debía volver con su familia, sim duda Aegon y su madre deben estar furiosos por su desaparición y Aemond debe estar disgustado solo tenía una tarea, asegurar bastión de tormentas y volver, debe llegar antes de que se cometa una locura, además debía pensar en quien lo había emboscado a él y a Jacaerys al pensar en su sobrino el alfa volvió a preguntar

—¿Hay alguien mas en este lugar? — Dorian lo miro con curiosidad, pero negó

—No, solo estabas tú y los traidores que te aprisionaron— Daeron asintió y a pesar de no haber comido nada en los últimos días sintió que su estómago se revolvía

Algo estaba mal, muy mal 

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ESTA VIVOOOOO, ESTA VIVOOOOO JAJAJAJAJAJA

por fin vemos a Daeron

espero que les guste, perdón si hay errores 

Bye 

EL PRINCIPE OLVIDADOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora