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Los días pasan y lejos de calmarse las aguas, la situación empeora cuando Nicolás decide denunciar a un programa de chismes por poner fotos de su hija sin su consentimiento. Emilia, que lo entiende perfectamente, hace lo posible por defenderlo, pero su viaje a Miami la obliga a alejarse del conflicto sin poder hacer mucho.

Los chismes no tardan en llegar también a los pasillos del colegio. Caro trata de fingir que no se da cuenta de cómo la miran, cómo se ríen cuando pasa o cómo cuchichean. Sus amigas tratan de acompañarla lo máximo posible, pero a Carolina parece molestarle que lo hagan.
Después de una semana entera con esa dinámica sus amigas deciden abordarla en el baño a la hora del recreo para tratar de entender qué le pasa, pero la situación solo empeora.

Caro: Ya les dije que estoy bien ¿me dejan salir? Quiero ir a comprar algo para comer, gracias (trata de salir)
Laura: (se coloca en la puerta con los brazos extendidos) No vamos a dejar que te vayas hasta que aceptes que estás jodida con todo esto que está pasando
Caro: (hace mala cara) Son re pesadas, ya les dije
Caterina: Al final va a ser verdad que el ego te está quemando las neuronas
Caro: ¿Eso piensan? (mira a una y luego a la otra)
Laura: (se cruza de brazos)
Caterina: Hace semanas que tratamos de ayudarte y nos hablás mal, te enojás por nada. Dejá de hacerte la superada, es obvio que estás mal por todas las huevadas que están hablando sobre vos, no entiendo por qué querés hacerte la dura, Caro
Caro: No necesito que nadie me proteja
Caterina: Si no lo hiciesemos creeme que te habrían llegado cosas que te darían ganas de cambiarte de colegio
Laura: Si te digo la verdad un poco me arrepiento porque sos una desagradecida
Caterina: Laura, bajá un cambio
Laura: No te hagas la que no lo pensás, vos misma me dijiste ayer
Caterina: (mira a Caro)
Caro: (asiente) Sí, soy una desagradecida y una agrandada. Y por si fuera poco estoy acomodada así que deberían dejar de ser mis amigas. Permiso (aparta bruscamente a Laura de la puerta y se va)
Laura: (la sigue) Carolina...CAROLINA VÁZQUEZ, no te podés ir así, estás teniendo un comportamiento inmaduro y absurdo
Caro: Dajame en paz, Laura
Laura: ¿Por qué hacés esto? No entiendo

Nerviosa por la actitud de Caro y por el hecho de que no deje de caminar, Laura toma la peor decisión que podía tomar: cruza su pie entre los de su amiga para detenerla. Caro cae al piso. Al segundo las risas y los celulares apuntando hacia ella aparecen de forma inevitable.

Todo pasa muy rápido, demasiado.

Caro se para al segundo de caer y sin mirar a nadie sale corriendo sujetando su mochila con fuerza sobre su hombro derecho mientras a lo lejos, la voz de Laura le pide perdón.

La adolescente sale del edificio sin dejar de correr. Pero le fallan las piernas y sus pulmones no son capaces de seguir agarrando aire así que se apoya contra una pared y trata de calmarse. El corazón le late tan fuerte que lo escucha en sus oídos. Siente que le sobra toda la ropa y que le arden las mejillas.
Cansada se acerca a un banco, tira la mochila sobre él y se sienta tirando la cabeza hacia detrás.

Pero mientras ella está en su burbuja, el mundo sigue girando.

Al volver todos sus compañeros al aula, su silla vacía llama la atención.

Diego: (se acerca a la mesa de su novia y apoya los brazos para hablarle más cerca) ¿Qué onda? ¿Dónde está Caro?
Caterina: (mira a Laura que está sentada varios bancos delante) Ni idea
Diego: (también mira a Laura y después vuelve a Caterina) Pero algo pasó ¿o no?
Caterina: (suspira) Sí. Quisimos hablar con ella en el baño pero sabés cómo está, se niega a aceptar toda la situación. En un momento se escapó del baño y Lau la siguió (saca el celular de su mochila y entra en su galería de vídeos para mostrarle el vídeo de Caro en el piso) No sé qué pasó pero se cayó al piso y se fue corriendo después
Diego: (agarra el celular) ¿Quién filmó esto?
Caterina: Ni idea, pero lo pasó Ludmila. No entiendo para que estás en el grupo de clase si no leés nada nunca
Diego: Tendríamos que hablar con dirección
Caterina: Caro debería hablar. Igual no creo que le den bola, no es tan grave
Diego: Si a ella la hace sentir mal es grave, Caterina
Caterina: ¿Y qué solución le van a dar? ¿Que no le de bola a los chismes? ¿Que se cambie de colegio?
Diego: (le devuelve el celular a Caterina) No sé (suspira) Que bajón, con lo feliz que estaba ella con todo esto
Profesor: Ramírez, a su banco
Diego: Ahí voy
Profesor: Ya
Diego: Okey, okey. Después hablamos (va a su lugar)
Profesor: ¿Quién falta en ese banco?
Ámbar: Carolina Vázquez
Laura: Pero no faltó, se fue porque se sentía mal
Ludmila: Se fue a llorarle a Emilia Attias

La ciudad de las lucesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora