La razón de este fan fic es simple !No encontré ninguno!
Me comencé a ver la serie y pues me gusto y pues dije porque no.
Los personajes pertenecen todos a la serie SWAT y su creador.
La serie seguirá el orden de la serie.
NO SE ACEPTAN COPIAS.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Y de alguna u otra forma todos habíamos terminado en la misma situación. Con el peso sobre los hombros de no haber podido hacer mas por esos niños. Todo había pasado muy rápido, todo se nos había salido de las manos en poco tiempo y sí. Me sentía culpable por no haber podido hacer más. La explosión se nos había salido de las manos.
Me dolía la cabeza y había estado distraída durante las horas siguientes. Apenas si escuchaba lo que Adam decía. Que sintiera lastima por mi y me viera de esa forma. Me molestaba. Ni siquiera quería que me viera a los ojos.
— ¿Quieres dejar de verme así? Por favor.
— Bien, lo siento. Pero no estas bien.
— Ya lo sé. nos harán terapia en la base. Tengo que estar ahí con una psicóloga en un rato.
— Puedes hablar conmigo Mel.
— No es algo que quiera hablar contigo. Al menos no ahora.
— ¿Qué quieres decir?
— Nada, Adam. No quiero decir nada. Solo no quiero que cargues con esto también. Voy a estar bien – susurre apenas dejando una caricia sobre su mejilla.
— De acuerdo. Te amo.
— Yo a ti.
Mis sentimientos por el no cambiaban de eso estaba segura. No iba a dejar de amarlo, pero no quería que siguiera cargando con todos mis dramas. Se cuanto le afecta el verme en este estado de ánimo. Por lo mismo no quiero desahogarme con el. Al llegar a la base fui interceptada por Hicks quien solo me envió a su oficina donde la terapeuta ya estaba ahí.
— ¿Has hablado con alguien más al respecto? – negué. - ¿Con tus padres?
— No. he querido hablar con nadie sobre lo que paso. Aun estoy teniendo pesadillas con eso. Han pasado un par de días, pero sigue aquí adentro.
— ¿Quieres contarme lo que paso?
— Era un día normal. Llegamos a la base para trabajar. Desayune con Víctor. Entrene en el ring con Luca y revise el armamento junto a Chris.
— ¿Y luego?
— Y luego... todo se fue al carajo.
Una semana antes.
Habíamos pasado un día de campo con mi familia y la de Adam. Un fin de semana en una cabaña al norte de Colorado. Mi madre estaba teniendo una buena relación con la madre de Adam, sobre todo en los gustos por la moda. Mismos que yo no había adquirido con el paso de los años. La ropa deportiva y los jeans oscuros eran parte de mi armario.