Season 2: invisible

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Adam:

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Adam:

Chicago 10 años atrás.

la lluvia golpeaba los ventanales con fuerza. La tormenta había subido de intensidad con el paso de las horas. Los noticieros no dejaban de hablar de eso y en la oficina se oían murmullos acerca de posibles alertas meteorológicas para toda la ciudad. Mi madre me había enviado unos cuantos mensajes, pidiéndome que tuviera cuidado.

No me había apartado de ella desde que entre a la policía y ahora estaba casi al otro lado del país. Entiendo su preocupación.

Era de madrugada, pero toda la ciudad aun seguía en movimiento. A lo lejos escuchaba las sirenas de policía, los bomberos y las ambulancias dirigiéndose a emergencias. A mi lado café tostado, no era como el de papá. Pero no estaba nada mal. La luz de las pantallas iluminaba gran parte de la oficina, unos cuantos agentes caminaban en todas direcciones, murmurando. Recibiendo llamadas, llenando reportes y otros como Peterson, dormían como si no importara nada mas.

Y luego estaba yo. El novato del FBI, el que había sido recomendado por los instructores de la academia, como un prodigio, no solo físicamente hablando. Mi capacidad de raciocinio superaba a la de los demás.

Y luego estaba yo. El novato del FBI, el que había sido recomendado por los instructores de la academia, como un prodigio, no solo físicamente hablando. Mi capacidad de raciocinio superaba a muchos de mis antiguos compañeros. Veía cosas donde los demás no, las pequeñas pistas, los pequeños detalles.

Me afloje el nudo de la corbata, dándole luego un sorbo a mi quinta taza de café de la noche. Estaba cansado, pero no podía dejar de pensar en ese caso. Había algo mas, algo se me estaba pasando. Tome la fotografía de la chica entre mis dedos, era solo una niña.

—    Bennett. – esa voz me saco de mis pensamientos. – el informe actualizado.

— Si señor. – carraspee un poco antes de abrir el expediente en la computadora. – como ya sabe, la chica se llama Sarah Coleman. 14 años – dije con seguridad – fue vista por ultima vez al salir del entrenamiento de futbol. La cámara del estacionamiento confirma lo dicho por su compañera, Alice Spencer. Una camioneta negra con placas falsas.

— ¿Algo mas?

— No hay señales de lucha, lo que indica que fue sometida rápido.

— ¿Y los secuestradores?

— Los padres recibieron el primer mensaje hace dos horas. – apreté el botón de la grabadora para enseñarle el mensaje "Cien mil. 24 horas. Nadie más se mete o la niña no vuelve."

Había escuchado ese mensaje unas diez veces, intentando encontrar algo de fondo. Algo que me ayudara a saber dónde podía estar. Pero no había nada, aun cuando lo había llevado con los de informática, tampoco habían logrado captar algo de fondo.

in the STREETHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora