La razón de este fan fic es simple !No encontré ninguno!
Me comencé a ver la serie y pues me gusto y pues dije porque no.
Los personajes pertenecen todos a la serie SWAT y su creador.
La serie seguirá el orden de la serie.
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Estamos a un capítulo de final de temporada.
Pero al final viene un pequeño capítulo extra.
NO OLVIDEN VOTAR Y COMENTAR Y PERDÓN POR LA DEMORA.
Desperté algo agitada, desperté con el sudor bajado por mi frente y espalda. Aquella pesadilla me había dejado con un mal sabor de boca. Lleve una mano a mi pecho, mi corazón estaba como una locomotora. Había tenido un mal sueño con Deacon, aunque solo era eso. Nada mas que un sueño y ya. Aunque no se sentía agradable. Sali de la cama avanzando con calma hacia la cocina para tomar un vaso de agua, intentando hacer el menor ruido posible, no quería tener que despertar a Adam.
Después de la cena en casa de Deacon, termino convenciéndome de quedarme con él. Vimos una película de Bruce Willis, Red. No estaba tan mal, aunque era muy fantasiosa. Regrese a la cama, metiéndome con cuidado en esta para terminar quedando frente a él, viendo su rostro pacifico mientras dormía y los pequeños ronquidos que se le escapaban. Era adorable. Termine cerrando los ojos volviendo a quedarme dormida, estar a su lado me brindaba demasiada paz.
Abrí un ojo, estaba boca abajo en la cama, la almohada ligeramente babeada y tenia el presentimiento de que mi cabeza era un nido de pájaros. Me reincorpore lo suficiente encontrándome con el rostro de Adam. Tenia la espalda pegada en la cama y un libro en una mano, una taza de café en la otra. Y yo en mi momento más humilde, desvíe la mirada viendo la hora, diez de la mañana ¿Cómo carajos había dormido tanto? Siempre despierto a las ocho.
— Roncas. Es lindo. – dijo este sin voltear a verme, estaba aguantándose la risa.
— No ronco, tu si lo haces.
— Si, yo se que lo hago a veces. Quien diría que aun dormida así, te ves bien.
— Gracioso.
— Te ves... linda. – dijo antes de estallar en risas. Dejo las cosas a un lado antes de empujarme para terminar entre mis piernas sosteniendo mis muñecas por sobre mi cabeza, me veía como si fuera un maldito bocadillo. La forma en como mordía su labio, en como su boca se curvaba en esa sonrisa traviesa llena de picardía – creo que no es normal que me excite verte así despeinada.
— No, no es normal. – no dijo nada solo dejo caer su peso sobre mi, hundiendo su rostro en mi cuello antes de soltar mis manos. –
— podría acostumbrarme a estar de esta forma. Contigo. – susurro. Alce mi mano apoyando esta en su espalda. –
— Esa cara de enojado que tienes no combina con tu personalidad melosa y empalagosa.
— Aunque no lo creas, tengo pésimo carácter, pero contigo no. Contigo puedo sacar a ese hombre romántico, cálido y seductor que llevo dentro. Tu logras eso Melani.