Milagro

814 62 5
                                        

Seis años atrás

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Seis años atrás.

Mis padres se negaban rotundamente a la idea de que entrara a la academia de policía, había terminado la preparatoria hace un año. Saliendo con calificaciones decentes, nada mal para alguien cuya concentración equivalía a distraerse con la primera mosca que pasaba volando. Me habían detectado TDA a los quince y aun con eso había aprendido técnicas para mantenerme enfocada en una cosa. En fin, al punto.

Mamá quería que fuera a la universidad, que me convirtiera en doctora, pero para eso hay que tener una concentración del cien por ciento. Psicóloga, ni pensarlo, mi mente esta demasiado dañada como para ayudar a alguien a sentirse mejor consigo mismo. Repostería o cocina, tampoco. Apenas si sabía hacer un huevo revuelto y la verdad prefería no estar dentro de una cocina, detestaba los olores de ciertas cosas y no. Mi madre seguía revisando las posibles carreras que no fueran usar un uniforme azul e ir por las calles en un vehículo ruidoso persiguiendo sujetos del doble de mi tamaño.

Arte, no paga demasiado. teatro, neh soy pésima actriz y fingir llorar no se me da. Y así las discusiones sobre mi futuro eran cosa de todos los días. pero yo estaba decidida, siempre me había gustado el uniforme azul, resolver casos y correr tras el peligro, pasaba mis días enteros encerrada en mi habitación viendo series policiales, CSI Miami era de mis favoritas, mentes criminales y la ley el orden. Me había visto todas las temporadas disponibles.

Papá en cambio, solo me decía que siguiera mis sueños sin importar que tan estúpidos y desquiciados fueran. Seguiría los pasos de mi tío, aunque claro el estaba retirado de la fuerza. Pero aun así era lo que quería hacer, de cierta forma esperaba poder marcar la diferencia, hacer algo por el mundo mas que estar tras un escritorio sin hacer absolutamente nada.

Cumplía con los requisitos para ingresar, estaba en la altura y mi estado físico era bueno. era hábil y rápida, mis reflejos no estaban nada mal y psicológicamente pues cumplía con lo solicitado. Aun con todas las negativas por parte de mi madre termine siendo aceptada y cumpliría mi sueño de ser policía. Y tal vez aun día llegar a más, escalar hasta lo mas alto y convertirme en detective, trabajar para el FBI o el servicio secreto y tal vez debería dejar de alucinar tanto.

Aunque en el fondo de todo mi deseo de ser policía, había una persona tras de mi que era el responsable de esa decisión. Su nombre era Robert Hicks, lo conocí cuando tenia diez años. Un oficial de policía que me había salvado la vida. El había puesto bajo las rejas a la persona que me había destruido en cuerpo y alma, el señor Hicks se había mantenido a mi lado por meses, todo el tiempo que estuve en el hospital el me visitaba, iba y se quedaba horas conmigo contándome historias de lo que hacia en la estación de policía, como era perseguir a los malos.

Ese hombre era mi ejemplo a seguir. Quería ser como él. Hicks estuvo a mi lado hasta que salí del hospital y termine en el centro de menores donde luego mi nueva familia apareció. Los Parker me tomaron bajo su cuidado y desde entonces todo ha sido maravilloso. En fin, Robert Hicks era quien me había motivado a seguir ese camino.

in the STREETHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora