La razón de este fan fic es simple !No encontré ninguno!
Me comencé a ver la serie y pues me gusto y pues dije porque no.
Los personajes pertenecen todos a la serie SWAT y su creador.
La serie seguirá el orden de la serie.
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Piloto.
Los Ángeles, California. Ciudad caótica como cualquier ciudad del país, pero aquí las cosas se tornan complicadas a niveles inesperados. Ciudad llena de celebridades, Hollywood, donde las estrellas brillan. Pero tras toda esa cortina de fama, luces y felicidad, tras todo eso existen personas normales, civiles que intentan ganarse la vida, delincuentes que creen que pueden salirse con la suya y no pagar el precio de sus acciones y claro, la policía, oficiales dispuestos a arriesgar su vida para salvarlos y poner la ciudad en orden, para hacer todo mas seguro.
Día a día los crímenes van en descenso, intentamos hacer que las cosas sean tranquilas para aquellos que viven aterrados a diario. Las pandillas habían tomado la ciudad esparciendo el miedo en todos. hasta hace un tiempo yo misma, era una niña asustada que apenas si salía de su habitación, hasta que me di cuenta de que podía hacer una diferencia. Que podía luchar contra aquellos que causan terror y pánico. Tal vez tardáramos años, pero sabíamos que si dábamos nuestro mayor esfuerzo podríamos lograr marcar una diferencia, demostrarle a la ciudadanía que si era posible un cambio.
Esperaba que fuera una noche tranquila, poder entrenar con calma y lograr mejorar mi puntería con la mano izquierda. Necesitaba practicar mas y Buck siempre me recordaba que debía mejorar si quería lograr ser la mejor, quería ser la mejor. Unirme a SWAT había sido una de las cosas mas complicadas, un arduo entrenamiento y una competencia intensa para lograr quedar entre los cincos reclutas que eligen cada año, habían muchos competidores, pero yo había logrado quedar entre los tres primeros en la selección hace ya dos años.
Pero las cosas siempre ocurren en el momento menos esperado. Salí de mi lugar de entrenamiento para seguir a los demás y alistarme para ir al rescate. Con el equipo listo subí al vehículo blindado acomodándome junto a uno de mis compañeros, mientras revisaba mi arma y me aseguraba de que estuviera en perfecto estado para no tener percances en el camino.
— Tenemos cinco o seis tiradores activos. – menciono Buck, nuestro líder de equipo. – pasamos a código 6. – asentí al escucharlo, mis ojos se mantenían fijos en el sargento Deacon, el y su religión. – iniciamos acción de rescate de rehenes.
— Todos saben que hacer. Que sea limpio. No te desconcentres. – me vio de forma fija. – queremos una obra de arte.
— Quince segundos y afuera. – añadió Luca desde el volante.
— ¿Hoy juegan los Lakers?
— En el Golden State. – respondí a Victor.
— Seamos rápidos para ver la segunda mitad.
— Bien cubran los vacíos, manténganse a salvo ¿Escuchaste Hondo?
— Cubran los vacíos, manténganse a salvo. lo dijiste tantas veces que lo tengo tatuado en el trasero.
La adrenalina de seguir a los malos, era algo excitante. Sentir ese impulso en tu cuerpo cada que corres tras uno de ellos hasta lograr derribarlo e inmovilizarlo. Era una de las mejores sensaciones. Apenas el vehículo se detuvo bajamos de este viendo de inmediato la patrulla de los dos policías. Podía escuchar los disparos desde afuera, por el simple sonido, era evidente que se trataban de armas de alto calibre. Avanzamos con cautela, manteniéndonos todos juntos, yo mantenía mi cabeza en blanco para evitar desconcentrarme.
Ante la indicación de Buck arroje una granada de humo para lograr dispersarlos, mientras los demás seguían disparando retrocedí un par de pasos hasta llegar a los oficiales. Alce las cejas al ver a mi viejo instructor de tiro ahí tirado con un disparo en el brazo. Tome un vendaje de uno de mis tantos bolsillos poniendo este alrededor de la herida.
— Ambulancia en camino, se pondrá bien señor.
— Gracias Parker. Te sienta el uniforme. Quién lo diría, si no sabes seguir órdenes.
— Ahora si lo hago. – alce la mirada hacia Víctor para que me ayudará a sacar al oficial herido. – vamos. ya viene la ambulancia. Se pondrá bien y podrá descansar unos días.
— O retirarme.
— O retirarse, suena a un buen plan.
¡Ya tengo el primer capítulo hecho!
Y solo me llevo un par días. Me agarro la inspiración, ya voy por el segundo.
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