Chapter nineteen ☆ agus

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De la nada todo había cambiado, no sabia bien que hacer, es decir estaba en una casa ajena, recién despierto, leandro todavía no volvía de buscar a Paulo y escuchaba a los padres hablando abajo

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De la nada todo había cambiado, no sabia bien que hacer, es decir estaba en una casa ajena, recién despierto, leandro todavía no volvía de buscar a Paulo y escuchaba a los padres hablando abajo.

Con lo poco que había vivido sabía que era al pedo bajar para sentir únicamente tensión y mas tensión.

Salió del cuarto y miró para todos lados, buscando el baño. Gracias a dios ya se acordaba donde estaba asi que no iba a cometer el mismo error que antes con el único omega de la familia.

Busco su cepillo de dientes y abrió la puerta.

— Pero la puta madre Agustín — el omega lo miraba enojado.

Estaba en el lava manos apoyado con un brazo y con la otra mano se cepillaba los dientes. Tenia una vincha de osito. Era demasiado tierno.

—. No aprendes más eh — rodó los ojos y quiso cerrar la puerta.

Pero no pudo porque Agustín fue mas rapidos. No sabía porque pero tenia la necesidad de explicarle a ese omega que no eran solo amigos. 

— Valen para — sostuvo la puerta — Yo te queria pedir perdón— se rascó la nuca.

Valen lo miraba caraculico como siempre.

— Está bien Agustín, somos amigos, ya está — volvió a su trabajo.

Y eso debería haber sido suficiente.

De verdad.

Era exactamente lo que había ido a buscar. Una disculpa, una respuesta y listo.

Entonces, ¿por qué sentía esa presión horrible en el pecho?

Agustín se quedó quieto junto a la puerta. Observó cómo Valen seguía cepillándose los dientes como si nada. Como si acabara de resolver el asunto más sencillo del mundo.

Porque para él probablemente era sencillo.

Amigos.

La palabra le cayó como una piedra.

— No.

Valen levantó la vista hacia el espejo.

— ¿No qué?

Agustín tragó saliva.

Ni siquiera sabía qué estaba haciendo.

Solamente sabía que escuchar eso le había molestado más de lo que debería.

— No somos amigos.

El omega se giró apenas para mirarlo.

Tenía la vincha de osito torcida por un costado y la cara de pocos amigos de siempre.

Y aun así Agustín pensó que era ridículamente lindo.

La realización le pegó tan fuerte que casi tuvo ganas de darse un cabezazo contra la pared.

Porque ahí estaba el problema.

Ese era exactamente el problema.

— Ah, ¿no? — preguntó Valen.

— No.

— Bueno, entonces iluminame.

Agustín se pasó una mano por la cara.

Qué fácil era pelearse con él.

Qué fácil era discutir.

Lo difícil era esto.

Lo difícil era quedarse quieto, mirarlo a los ojos y decir algo que realmente importara.

Valen apoyó el cepillo sobre el lavamanos.

— Dale.

— Estoy pensando.

— Se nota.

Agustín soltó una risa sin ganas.

Sentía el corazón golpeándole contra las costillas de una forma bastante vergonzosa.

Y lo peor era que no entendía por qué estaba tan nervioso.

No era una declaración.

No iba a decirle nada.

No iba a—

"Mentiroso."

Su propia cabeza parecía estar burlándose de él.

Porque llevaba semanas evitando aceptar algo que todo el mundo parecía haber notado antes.

Paulo.

Leandro.

Incluso él mismo.

Solo que nunca había querido ponerlo en palabras.

Porque una vez que lo hiciera ya no habría vuelta atrás.

Valen seguía mirándolo.

Esperando.

Y de repente Agustín tuvo la sensación de que si no lo decía ahora no iba a decirlo nunca.

— Me gustás.

El silencio que siguió fue tan inmediato que hasta el sonido del agua goteando del grifo pareció hacerse más fuerte.

Agustín sintió calor en la cara.

Mucho.

Demasiado.

— Bueno, perfecto — murmuró, dando un paso atrás—. Ya está. Lo dije. Felicitaciones para mí.

Quiso escapar.

Literalmente escapar.

Salir del baño.

Meterse abajo de una cama.

Morirse un rato.

Cualquier opción servía.

Pero antes de llegar a la puerta escuchó una risa.

No una carcajada.

Una risa chiquita.

Sorprendida.

Y cuando levantó la vista encontró a Valen sonriendo.

Sonriendo de verdad.

No con ironía.

No para burlarse.

Sonriendo.

Y eso le hizo mucho más daño que cualquier rechazo.

Porque le dio esperanza.

empezó el mundial y las ganas de estudiar se fueron y de hacer fanfics subieron

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empezó el mundial y las ganas de estudiar se fueron y de hacer fanfics subieron

realmente necesito hacer uno con twewts no hay nada mejor

los amo

creo que en 3 caps esto termina y perdon se que es una verga pero bueno o termina horrible o no termina.

No me deja subirlo ajjajajajahace tres fias ya

𝐃𝐢𝐬𝐭𝐚𝐧𝐜𝐞 𝐁𝐞𝐭𝐰𝐞𝐞𝐧 𝐓𝐰𝐨 ; 𝑬𝒏𝒛𝒖𝒍𝒊𝒂𝒏Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora